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Para algunos seguidores
de EVERYTHING BUT THE GIRL las MARINE GIRLS sólo
son el grupo en el que Tracey Thorn dio sus primeros
pasos musicales. Por otro lado, los fans de las MARINE GIRLS
no suelen apreciar nada más allá del disco de Tracey en
solitario (“A distant shore”, 1982) y “Eden”,
su debut como EBTG junto a Ben Watt. Yo me encontraba
entre estos segundos aunque con el tiempo he ido apreciando otros discos
de EBTG, sobre todo “Idlewild” que me parece
muy emocionante a pesar de su sonido.
Conocí a las MARINE
GIRLS a través de la canción “On
my mind” que aparece en ”Ambition”,
irregular recopilatorio de Cherry Red que contiene algunas canciones importantes
como las versiones que hicieron EBTG de “Night and Day”
de Cole Porter y “English Rose”
de los JAM. Se trata de un single publicado entre sus dos discos y no
incluido en ninguno de ellos que me causó un gran impacto y me
lo sigue causando, emocionándome cada vez que la escucho. Poco
tiempo después tuve la suerte de encontrarme con un cd recopilatorio
de sus dos álbumes (editados en el 97 por Cooking Vinyl) y que
se ha convertido en una pieza fundamental para mí, a la que recurro
cada cierto tiempo y cuya escucha me sigue produciendo la misma sensación
refrescante del primer día. Me hace pensar en un verano perezoso
y relajado en una localidad marítima con un clima no muy caluroso.
Y no soy el único al que le ocurre esto.

“BEACH PARTY”
( Whaaan, 1981) es el primero de sus discos. Tracey (guitarra y voz) ya
había estado en otras bandas (sin grabaciones, creo) hasta que
decidió crear la suya propia junto a su compañera de escuela
Gina (voz y percusión). Poco después se
les unió Jane Fox (bajo) y, enseguida, su hermana
Alice Fox (voz y percusión) para suplir a Gina,
cada vez con menos tiempo para el grupo y que en el segundo disco ya no
participaría. Apenas contaban con 17 años, salvo Alice que
tenía 15, una edad se refleja en sus letras. No son los 17 del
típico zoquete ni los de un precoz superdotado, sino los alegres
17 de una persona de clase media con la suficiente inteligencia para ir
descubriendo detalles de las relaciones humanas, sobre todo las amorosas
que son las que más les interesan lógicamente, y lo describen
con cierta gracia, aunque no sean las letras lo que más interesa
del grupo. Musicalmente toman el minimalismo de los YOUNG MARBLE GIANTS
(Stuart Moxham fue el productor de su segundo disco) como clara referencia
y al igual que éstos reducen la música a su mínima
esencia, tanto en composición como en interpretación. Pero
no se limitaron a fotocopiar sino que crearon algo original, canciones
muy sencillas y cortas, de juguete, interpretadas con un bajo, guitarra
minimalistas y ocasionales percusiones que parecen objetos golpeados uno
contra otro. Pese a estar técnicamente muy limitadas, utilizan
sus instrumentos de manera ingeniosa en temas nada tontos, sino realmente
inteligentes, bien hechos y arreglados donde Tracey y Jane se reparten
las composiciones con predominio de la primera. Para mí cada una
de estas 15 canciones es una joya, las entusiastas “In
love”, “Marine Girls” y “Tonight”,
la inocencia de “All dressed up”,
las más nocturnas “Fridays” y “Tutti
lo sanno”. Por no terminar citándolas todas
me limitaré a algunas de mis favoritas que son “He
got the girl”, “Promises”, “Dishonesty”
o “Flying over Russia”.
“LAZY WAYS”
( Cherry Red, 1983) fue su segundo y último disco. Parte de los
mismos elementos pero se presenta más maduro y sofisticado en todos
los sentidos: sombrío, con canciones menos inmediatas y una mayor
sensación de tranquilidad y relajo. Tracey mira en sus composiciones
hacia lo que serán los primeros EBTG, sobre todo en las preciosas
“Love to Know” y “Second sight”.
Entre éstas y el pasado sirven de puente otras también muy
buenas como “A place in the sun” y “Don’t
come back”. Jane compone una canción más
que Tracey en esta ocasión destacando las divertidas “That
Fink, Jazz-Me-Blues Boy” y “You must be mad”,
y la bonita “Shell island” (aunque
todas lo son). De nuevo estamos ante un trabajo sin fisuras ni canciones
malas, incluso salen airosas en una versión de “Fever”,
pero aun pareciéndome buenísimo yo sigo prefiriendo “BEACH
PARTY” aunque hay que decir que Lazy Ways siempre ha recibido
más alabanzas.

Nunca han sido un grupo
demasiado famoso ni del que se hable mucho, pero al menos en Estados Unidos
parece haber tenido cierta influencia sobre todo en algunos grupos que
giran en la órbita de Calvin Johnson, e incluso
en él, porque pienso que fueron importantes en los inicios de BEAT
HAPPENING. Supongo que en Japón tendrán muchos seguidores.
En España se puede ver su influencia en los primeros pasos de Teresa
Iturrioz e Ibon Errazkin, siempre que escucho
“Pez luna” me vienen a la cabeza
las MARINE GIRLS, y también en NOSOTRASH. Y es
que la localidad marítima antes aludida bien pudiera ser San Sebastián,
o Gijón.
MANOLO BARRERO (mayo 2004)
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