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"La historia es
una verdad que a la larga acaba siendo mentira, mientras que el mito es
una mentira que acaba siendo verdad".
Jean Cocteau.
Hace ya muchos años
nació en Alemania una niña llamada Christa Paffgen.
Cuando se convirtió en adolescente decidió cambiarse de
nombre y colocarse en determinados lugares estratégicos donde a
veces ocurren cosas (puertas de bares, museos, tiendas de ropa). Así
fue como Christa se convirtió en NICO, un personaje
indolente y mentiroso , que a partir de ese momento se dedicó a
construírse un nombre y un entorno, primero en el mundo de la moda
(trabajando para grandes nombres como Chanel) y después en el cine
underground o comercial (desde Fellini a Warhol) o en lo
que saliese. Y lo que salió fue la música, primero junto
a los primeros VELVET y después junto a John Cale, THE FACTION...
pero componiendo ya sus temas y definiendo un estilo indefinible.

Su música es un
reflejo de su alma por lo que resulta igual de hermética que ésta,
lo único que queda claro es que supo lo que es la tristeza y la
belleza. De hecho ella misma fue bella y triste. La importancia de su
música es idéntica a la importancia de su personalidad.
Alguien que sabía ser tonta o intelectual según le interesase.
Alguien que sabía no sentir y hacer sentir. Alguien que influyó
en artistas de su generación más que cualquier tendencia
(que se lo pregunten a Bob Dylan, Jim Morrison, Ernest Hemingway o
Jean Baudrillard), por no hablar de otras generaciones (el punk, los
nuevos románticos, el slow rock...desde Siuxie Sioux a CAMERA
OBSCURA, pasando por THE CURE). En definitiva, una personalidad compleja
y controvertida que tuvo un hijo con Alain Delon, contactos con
la banda terrorista Baader Meinhoff y que supo estar en todos los
sitios donde ocurría algo durante tres décadas (los sesenta,
los setenta y los ochenta), rodeada siempre de un aura de malditismo (su
música no es precisamente comercial) y fracaso.
Pues bien, las claves para
entender a NICO y ver más allá de una vida cargada
de sucesos y excesos están todas en sus discos. Discos que están
por encima de cualquier catalogación estilística y más
allá del tiempo y del espacio (¿alguien que no conozca a
NICO podría fechar y localizar aproximadamente alguno de
sus discos después de escucharlo?).

Su primer disco largo
fue "Chelsea girl" (1967), una maravillosa colección
de canciones en su mayoría ajenas (de Bob Dylan, Jackson Browne,
Lou Reed...) que NICO convierte a un minimalismo preciosista
que arrulla al oyente envolviéndolo en un aura melancólica
e ingenua por momentos y ruidosa y triste en la formidable "It
was a pleasure then", compuesta por la propia
NICO junto a Lou Reed y John Cale. Se trata de un disco
desnudo e intenso que se desmarca tanto del movimiento hippy como del
rock transgresor de los VELVET erigiéndose como un rara avis en
el panorama musical y adelantándose en décadas al pop ralentizado
y ruidista que surgiría en los noventa. Pero más allá
de su importancia histórica es un disco conciso y cargado de una
extraña emoción (la voz de NICO es fría y
asexuada pero conmovedora).
Su segundo disco, titulado
"The marble index" (1969) es para muchos su mejor trabajo.
Se trata de uno de los álbumes más tortuosos y densos de
la historia de la música, con una cuidadísima producción
de John Cale, que envuelve las sencillas melodías arcaicas
(casi medievales) de NICO en una impecable atmósfera carente
de ritmo (NICO odiaba las baterías y los bajos) y repleta
de chirriantes cuerdas que se desacen en épicos crescendos (increíble
"Evening of light"). El disco posee un tono como
de cuento de hadas depresivo y adusto que se pierde en laberínticas
profundidades "Frozen warnings" y una absoluta
unidad reforzada por las pistas contínuas. Las letras están
cargadas de referencias mitológicas y surrealismo, apreciándose
la influencia de los poemas inspirados por el opio de Coleridge (admirado
por NICO) o de la obra de William Blake y los poetas románticos.
Lo increíble de este disco es ser consciente de en qué año
fue publicado y lo que significa, no ya de transgresión sino de
obra única sin precedentes ni continuidad. Un disco que parece
totalmente intemporal y aislado en cuanto a influencias (algo que a veces
se considera utópico en el arte).

Su siguiente disco saldrá
en el 1971 con el título de "Desertshore". En
su portada vemos un fotograma de "La cicatrice intérieure",
película dirijida por su pareja de entonces, el cineasta maldito
Philippe Garrel. NICO actuaba y ponía música
en ésta y otras películas del realizador francés,
muchas de ellas mudas (era como la vanguardia dentro de la nouvelle vague).
El disco contiene un puñado
de oscuras canciones, tanto en inglés como en alemán o en
francés, destacando una pequeña pieza compuesta por NICO
para que la interpretase su hijo Ari, resultando de una perturbadora
belleza naif. En general se trata de un álbum que expresa una total
desolación, sin duda similar al aspecto que presentaba el ático
donde vivían NICO y Garrel en París, donde
al parecer sólo había cuatro paredes pintadas de negro,
unas velas, palomas muertas y un armónium. Es curioso que un disco
tan triste irradie a la vez tanto amor y trate el tema de la familia con
tal carga emotiva. Considero que las tres canciones dedicadas a su familia
son el hilo conductor y la auténtica base conceptual del disco.
Especialmente con el tema dedicado a su madre, NICO parece buscar
la reconciliación y por fin desnuda sus sentimientos. Estos aspectos
personales aparecen recubiertos de símbolos de la tradición
romántica alemana (castillos, halcones, trompetas militares...).
Al parecer John Cale se dejó influír por Gustav
Mahler en su forma de producir y aderezar las composiciones de NICO.
En el 1974 y como homenaje
a Jim Morrison graba "The end..." una colección
de temas propios más una versión del "The end"
de los Doors y otra del "Das lied del deutschen"
de Haydn. En esta época el pilar sobre el que se construye
su sonido es el armónium con el que NICO componía
y tocaba en directo, su instrumento predilecto y recurrente. Cuando, más
adelante le roban el armónium, se derrumba psicológicamente
hasta que PATTI SMITH le regala uno nuevo. Es también la época
en que empieza a ser conocida como la "diosa de la luna",
debido a su cambio estético y su estilo cada vez más siniestro.
El disco refleja su creciente obsesión por la muerte (provocada
por el fallecimiento de tantos miembros de su generación, desde
Edie Sedwick a Jimi Hendrix). La prensa le dedicó
titulares como "Nico más triste que nunca" o comentarios
como "Su versión de The End constituye la banda sonora
de una caída libre hasta el fondo del abismo. Nico es como ese
mármol puro y muerto de una acrópolis en ruinas, una columna
desmoronada de la ribera subterránea de la laguna Estigia de Morrison".
Parece ser que NICO se quedó absolutamente conmocionada
al ver a Morrison en un coche por las calles de París, con
el rostro hinchado y la mirada perdida, días antes de su muerte.

El disco posee de nuevo
la impecable producción de John Cale, que adorna las canciones
con sonidos que oscilan entre el clasicismo y la transgresión (ejemplo
de esto último son los ensordecedores ruídos que anteceden
a "Innocent & vain").
Su siguiente disco sale
en 1981 con el nombre de "Drama of exile" y debido a
unos problemas con los derechos se vuelve a grabar con una producción
muy distinta en 1983. Ambas versiones son lo más flojo de su carrera
ya que introduce nuevos músicos y da un giro hacia un sonido más
cercano al rock convencional (aunque incorpora cajas de ritmos y programaciones).
En definitiva intenta modernizar su sonido cuando ella siempre estuvo
más allá de las épocas y los estilos. El disco incluye
un tema de Bowie/Eno "Heroes" y el "I'm
waiting for the man" de Lou Reed.
A mi modo de ver recuerda
en algo al sonido de las primeras grabaciones de JOY DIVISION cuando aún
se llamaban WARSAW. Incluso Ian Curtis siempre me ha recordado
a NICO en su manera de cantar.
En 1985 publica su último
disco, titulado "Camera Obscura", junto al grupo THE
FACTION. En el vuelve a construír un disco perfecto, el más
siniestro y abstracto de su carrera. La producción vuelve a ser
magistral y completamente inclasificable, destacando la imponente "My
Heart is Empty" y la mortuoria "Tananore".
En el tema que da título al disco (y que lo abre) observamos una
instrumentación en apariencia caótica y disonante, que envuelve
la voz sintetizada de NICO y termina con unas ráfagas de
clásica trompeta y piano. Es una especie de introducción
que da paso a ese solemne himno mortuorio que es "Tananore",
envuelto en atmósferas electrónicas y obsesivos ritmos metálicos.
A continuación "Win a few" recuerda en
su producción a la electrónica oscura y abstracta que se
practica hoy en día en sellos como Download, aunque mucho más
etérea y menos agresiva. En mi opinión "My funny
valentine" y "Das lied von einsanen madchens"
(los únicos temas que no compone NICO) rompen un poco la
unidad del disco aunque estén producidos de forma muy similar al
resto. Para acabar diré que "My Heart is empty"
me parece uno de sus mejores temas y un auténtico resumen de su
vida.

Desde la década
de los setenta NICO ofreció cientos de conciertos por todo
el mundo, acompañada de diferentes músicos y del obligado
armónium. Estas actuaciones le sirvieron de sustento económico
y le proporcionaron gran cantidad de fans incondicionales en todo el mundo.
Aunque no entrase en las listas de los más vendidos, NICO
disfrutó en vida de un gran reconocimiento tanto de público
como de crítica, de hecho se le dedicaron multitud de alabanzas
desde la prensa musical. Algunos de sus austeros y memorables conciertos
han quedado inmortalizados en multitud de grabaciones piratas como pueden
ser "Nico in Europe", "Do or Die", "Live in
Tokio", "The Peel Sessions" y un largo etcétera.
Junto a estas actuaciones, NICO realizó colaboraciones musicales
con personajes de lo más variopinto, desde KEVIN AYERS, BAUHAUS
o MARC ALMOND a los españoles NEURONIUM, un olvidado grupo de rock
progresivo al que prestó su voz en un recitado de Edgar Alan
Poe titulado por el grupo como "Vuelo Químico".
En 1988 NICO se
cae de su bicicleta mientras paseaba por la isla de Ibiza en un día
de verano y muere. Este accidente absurdo ponía fin a una vida
dura pero siempre cargada de esperanza en un futuro incierto. Muchos pensaban
que NICO ya había pasado todo lo peor y que su suerte iba
a cambiar, pero el destino le gastó esta pequeña broma,
interrumpiendo así la vida de una de las personalidades más
fuertes y creativas que surgieron en la década de los sesenta.
ANXO CUBA

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