Siempre
he sido un fan confeso de Nosoträsh con todo el flashback
que ello conlleva. Pensemos... Aquel mítico flechazo en el FIB'96
que con el tiempo se ha convertido en una fotografía fija en
mi memoria, ante la cual no puedo evitar emocionarme cada vez que la
veo en mi álbum de fotos sentimental. O cuando llegué
de Benicassim y su primer ep fue lo único que sonó en
mi habitación durante días. O las incontables veces que
saqué de debajo de mi almohada el sg de "Punk rock city"
para oir las cosas que mis amigos no me decían. O las reacciones
que provocaba mi preciosa camiseta con su anagrama en el pecho ante
el rockerío vulgar, paleto y patético. O el nerviosismo
que me acompañó hasta casa tras hacerme con su cd de debut
. O, cómo no, las ridículas conversaciones de esas
chorvas no saben tocar, son unas pijas de mierda, eso es musica
para julais, etc,etc,etc....um!
Tengo que reconocer que NADIE HABLARÁ DE NOSOTRASH (RCA-98)
hizo que pensase en que todo aquello era desmedido. Sus canciones eran
hermosas, bonitas, a veces -"Sintasol"- realmente conmovedoras,
pero el sonido tan recargado, sobreproducido y completamente alejado
de aquel encanto que desprendían en sus singles, no me dejaba
disfrutar por completo un disco que esperé con emoción
dispuesto a integrarlo en el club de Soidemersol, Super
8 y Un Soplo en el Corazón y que al final
quedó ahí, junto al Pop de LOS PLANETAS,
como uno de esos trabajos que ponen a los fans nerviosos, a los que
se le dan mil oportunidades pero que nunca acaban de convencer. La comparativa
con sus 3 anteriores ep's y las versiones conocidas bien por maquetas,
bien por directos emitidos por Rne-3 era sangrante. ¿Cómo
canciones tan enormes como "Pálida", "Punk
rock city" u "Hombre de goma" fueron grabadas
de esa manera?. Que una multinacional quiera hacer de un grupo un producto
es comprensible. Al fin y al cabo es su trabajo. Que lo haga de una
manera tan equivocada y, en ocasiones, lamentable (me refiero a esas
espantosas remezclas de "Voy aterrizar" incluidas en
el single "Punk rock city") eso sí que ya no
lo entiende nadie y, la verdad, me duele que uno de mis grupos favoritos
haya cedido en cosas así. Al final RCA les dejó
la puerta libre y Elefant, un sello que desde luego las entendería
mejor, las acogió con los brazos abiertos.
El
primer lanzamiento ya dentro del label madrileño se produjo con
el ep "HACIA EL SUR" (Elefant-99), 4 canciones
que ya entraban en los oidos sin necesidad de filtros y sí con
una naturalidad que muchos daban por perdida. Entre ellas destacaba
el tema titular, un plácido medio tiempo con unos juegos de voces
irresistibles y "El hombe de goma", inédita
incursión del grupo en los ritmos brasileños. No era más
que el avance de MI VIDA EN UN FIN DE SEMANA (Elefant-2000),
su último y flamante disco que sin duda ha sido uno de los mejores
regalos que podíamos recibir los degustadores de ese pop rutilante,
luminoso y envaucador que se siente orgulloso de ser pop. Y quienes
piensen en ello como sinónimo de infantilismo y canciones que
enseñan todos sus defectos barnizados de frescura están
pero que muy equivocados. Textos como "Tiempo de mentiras, desabróchame
la blusa / ya que has vuelto no me hagas esperar" ( "Reincidentes")
o "compartiré mi cama si al despertar mañana /
mi nombre puedes repetir" ("Pijama para dos")
poco o nada tienen que ver con el tópico naïf que se les
atribuía a Nosoträsh tras una primera lectura de sus letras.
Y ya no digo nada cuando en temas como "Chico escaparate"
("Si es que soy feliz sólo cuando tu no estás
/ me has llenado tanto que ya no me cabe más / estar contigo
es como estar sin más / es hora de temer así que aguanta")
o "Si hay suerte" ("Dentro de unos años
volveremos a encontrarnos / en un bar o por casualidad/ tu estarás
tan calvo y tan gordito / y yo tan guapa / nos tendremos tanto que contar"
) en los que sus navajazos de ironía se convierten en arrebatos
de genialidad que hacen de Cova, autora en su mayoría,
una de las letristas que mejor combina inteligencia y sencillez en el
panorama del pop nacional.

En
cuanto al sonido, la evolución es espectacular. La lustrosa producción
de Ian Catt (SAINT ETTIENE, TREMBLING BLUE STARS)
dota de brillo e inyecta luz a unas canciones , que ahora sí,
fluyen con soltura y no permiten que nada se interponga entre ellas
y el oyente. Y, al tratarse de Nosoträsh, de ahí
a que mi corazón empiece a generar emocionadas ondas de todos
los colores hay un paso. Justo el que me lleva a pulsar el play y pasarme
un fin de semana viviendo dentro de este disco. Desde los acordes iniciales
de "Chico escaparate", que llevan a aquel "La
clack" de su primer ep, a la tristeza desolada de "Gato
al sol" - otro precioso tema para los corazones rotos que,
curiosamente recuerda a "Jeff"-, en sus 12 canciones
no hago más que reencontrarme con las cosas por las que me enamoré
de este grupo. Hablo de ese equilibrio entre dulzura y fogonazos de
punk-pop que va de "Entretainment" o "Si es
que hay suerte" a "Maldito espejo" o la maravillosa
"Rara sensación"; de unos coros que juegan a embellecer
la traviesa y aniñada voz de Nataliä; de cortes tan
emocionantes como "Reincidentes" -en mi opinión
el mejor tema en castellano del año-; del exquisito gusto del
grupo al arreglar sus canciones con cellos, guitarra española,
slide guitar, armónica y unos deliciosos teclados obra del propio
Ian Catt; y sobre todo esa sensación de espontaneidad
que desprenden unas canciones tan trabajadas y perfectamente ensambladas

Nosoträsh,
ya lo dije mil veces, tienen un nosequé innato que las hace especiales
y que, pasados los años, sigo sin poder explicar. Como ese gesto
que tanto te gusta de la chica por la que sueñas, es algo que
va más allá de una metáfora o un juego de palabras.
Un click de electricidad que invita a sentirlo, a dejarse cautivar por
él y girar con los brazos abiertos, completamente empapado de
esa borrachera emocional que producen sus canciones. Y es que si un
estribillo como "porque estamos tan a gusto juntos / que reincidiremos
hasta el fin del mundo" me hace ver las cosas tristes tan bonitas,
sólo puedo agradecerles que existan y esperar que sigan moldeando
el pop y las cosas pequeñitas con el mismo acierto que lo han
hecho con este disco.Y, en cuanto a los rockeros, que sigan emocionándose
a escondidas.