Creo que pagaría dinero presenciar el momento en el que alguien, en la intimidad, sin cortapisas a su propia expresión corporal, escucha por vez primera este álbum en su totalidad. Realmente me gustaría ver esa expresión de asombro, de total aturdimiento ante la inefable grandeza de un disco tan rotundamente perfecto como es esta magna obra de 1971. De hecho pagaría aún más por poder observar la cara de tonto que se me debió quedar aquel día, en el que después de la primera audición, me sometí como un poseso a otras tres sesiones consecutivas de "What´s Going On". Su compañero en aquel asalto mío a las series medias (todo un "Innervisions" de Stevie Wonder), tuvo que esperar varios días para recibir una pequeña porción de la atención que merecía. Pocas veces una obra me ha impresionado tanto al primer contacto, ha provocado ese convencimiento de estar ante uno de los discos de mi vida. Después de innumerables repasos, esa impresión no se ha borrado. Más bien lo contrario: mi admiración por este pedazo de Historia no ha hecho más que aumentar.

"Esta es música sagrada. Desde los riffs de apertura del saxo alto, los sonidos fluyen como una sensual corriente de consciencia". David Ritz lo describe así en las notas interiores de la reedición de 1993, y prácticamente hace innecesario cualquier otro intento de explicación sobre la magia que emana "What´s Going On". El sonido denso, fluido, barroco, pero extrañamente directo de este disco se adhiere a tus sentidos y a tu mente, entrelazándose de un modo inevitable, hasta apoderarse de ti y llevarte al lugar donde Marvin Gaye pretendió trasladar a los oyentes cuando, en un ejercicio de valentía y compromiso, llevó a cabo la labor de su vida.

Porque "What´s Going On" es una victoria del espíritu de Marvin Gaye que, imponiéndose a las dificultades, plasmó su visión y arriesgó su privilegiado "status" en el empeño, para salir más fortalecido frente a la Historia. Gaye se comprometió con un mensaje que creyó imprescindible comunicar, y con el medio que consideró el adecuado: un sonido valiente y arriesgado, pura vanguardia dentro de su género. Treinta años después de su publicación el impacto y magnitud de este disco permanecen inalterados. Es lo que suele suceder cuando un artista de auténtico talento gana su apuesta más arriesgada.

LA ESTRELLA REBELDE.

Debemos considerar que antes de embarcarse en la construcción de esta "suite", Gaye ocupaba un lugar de privilegio dentro de la industria Motown. El papel que desempeñaba era el de estrella: el mejor puesto de trabajo posible. Recordemos que el sello de Berry Gordy participaba de una organización industrial, de un auténtico proceso productivo de "hits" que dividía la tarea como si de una cadena de montaje se tratara. Existían departamentos de composición, de arreglos, de producción, etc. Y por supuesto los intérpretes se limitaban a grabar aquello que les era asignado en función de unas características distintivas que los sucesivos "hits" o fracasos iban determinando. Ninguna libertad o capacidad de decisión era otorgada a aquellos cuyos nombres figuraban en las portadas de los discos. Todos estaban sometidos a la aprobación del Departamento de Control de Calidad y a la del propio Gordy. Si la música que produjo Motown entonces sobrevive como algo tan valioso (para extrañeza de los santones del arte puro y de la independencia discográfica que hoy nos abruman), quizás sea porque en una época de audiovisuales tan precarios el acento de esta inmisericorde empresa siempre se puso en la calidad estrictamente musical del producto. Pese a que la imagen de los artistas era cuidada al milímetro, en ausencia de vídeo clips, el comprador decidía en función de lo que sonaba en la radio: una inabarcable sucesión de sensacionales composiciones, producciones e interpretaciones, que significó la primera vez que la América blanca y la América negra compraban los mismos discos simultáneamente de modo masivo.

Dentro de aquel organigrama Gaye siempre se mostró como la más rebelde de las estrellas de la Motown. Su matrimonio con Anna Gordy, hermana del "dictador", podía fortalecer su posición en última instancia, pero era una fuente de conflictos que se sumaba al hecho de que Gaye siempre mostró resistencia a amoldarse al personaje que la Motown creó para él. Si al principio fue su intención de asumir una actitud escénica de "crooner", en oposición a desarrollar las coreografías que le preparaban, ahora la cuestión era mucho más seria: era su necesidad íntima de expresión, de transmitir aquello que le angustiaba en un momento especialmente problemático de su vida.

Porque lo cierto es que la vida personal de Gaye en aquellos momentos estaba sumida en el caos. Su matrimonio había entrado en crisis, lo que aumentaba las tensiones con Berry Gordy. Su compañera habitual en los duetos vocales que en aquel momento le proporcionaban continuos éxitos en las listas, Tammi Terrell, con la que había entablado una fuerte amistad (uno de los motivos de su crisis con Anna Gordy), estaba aquejada de unas devastadoras jaquecas que terminaron por concretarse en un tumor cerebral que acabaría con su vida. Además la agencia tributaria estadounidense había abierto una investigación sobre los ingresos de Gaye, resultante en fuertes sanciones. Ante todo esto, él contraponía una galopante dependencia de la cocaína, que estaba alterando su ya de por sí volátil carácter.

Pero además Gaye no era un autista. Era consciente de los turbulentos años que América estaba viviendo. De hecho, una de las "turbulencias" le afectaba personalmente, pues su hermano Frank había retornado de combatir en Vietnam, y sus terribles y atormentados relatos tuvieron un gran impacto sobre Marvin. Contemplar como su hermano encontraba inmensas dificultades para retomar su vida en un país que, lejos de recibirlo con los brazos abiertos, contestaba a sus requerimientos con indiferencia y desempleo, sirvió al cantante como inspiración para una parte sustancial de la temática de "What´s Going On".

También la lucha por la igualdad de derechos civiles que el pueblo afroamericano desarrollaba en aquellos años era seguida con lógico interés por un Gaye que también simpatizaba con algunas de las preocupaciones expresadas por la contracultura norteamericana, como el ecologismo. Pero si él no era un autista, Motown sí le obligaba a comportarse como tal: el compromiso socio-político era tabú en los discos que publicaba el sello de Detroit. Para Gaye era frustrante comprobar como el punto de vista negro sobre la situación del país debía ser expresado por músicos ajenos a la maquinaria Motown.

vLos James Brown, Curtis Mayfield, Sly Stone o Jimi Hendrix, no sólo tenían la valentía de expresarse, sino también la libertad para hacerlo. Gaye era un "producto" definitivamente elaborado, el "sex-symbol", el cantante de baladas románticas, y no le era permitido salirse de su cuadrícula.
La capacidad de Gaye para componer buenas canciones no era un problema: en compañía de la propia Anna Gordy Gaye y de Elgie Stover, había formado un equipo de compositores (método habitual de trabajo en la Motown), que había creado algunos temas de éxito, aunque no había consolidado una posición de preeminencia como la "marca" Holland-Dozier-Holland. Gaye incluso había participado en la composición del himno de Martha & The Vandellas: "Dancing In The Streets". Pero la gestación de la obra conceptual que estaba en la mente de Gaye no se produciría hasta que Renaldo "Obie" Benson, de los Four Tops, le mostrase una composición sobre la que estaba trabajando en colaboración con el letrista Al Cleveland, y que había sido rechazada por los demás miembros del cuarteto vocal por su contenido político: se titulaba "What´s Going On".

La canción le encanta a Marvin, que se la solicita para su grupo mascota, The Originals, con los que tenía la intención de trabajar como productor, en una maniobra de reivindicación de los "outsiders" de Motown típica en él (los Originals no habían logrado su primer éxito hasta grabar un original de Gaye-Gaye-Stover: "Baby, I´m For Real"). Benson le contesta que si quiere la canción ha de ser él mismo quien la grabe. Gaye se decide a trabajar sobre la pieza como punto de partida para una obra de mayores dimensiones.

Cuando Gaye informa a Berry Gordy de su intención de grabar un L.P construido alrededor de la temática de esa "canción protesta", éste veta el proyecto. Pero la canción ya había sido grabada por Gaye, en una sesión autoproducida, y en la que Gaye ya ha dado muestras de que sus rompedoras intenciones van más allá de la temática de las letras, sino que afectan a la propia música: el sonido de "What´s Going On" va a ser otra revolución en sí mismo.

LA CONSTRUCIÓN DE UN SONIDO.

Las sesiones de grabación de la canción que le presentó Benson son capitaneadas por el propio Gaye, apoyado en un personaje clave en la elaboración del L.P: el arreglista David Van DePitte. Su trabajo alcanzó tal importancia y brillantez que "What´s Going On" se convirtió en el primer disco de la Motown en acreditar el nombre del arreglista junto al del productor en la portada. Sin embargo la razón de que fuese Van DePitte y no otro el colaborador de Gaye no es otra que el que fuese al arreglista asignado por la administración de la Motown para la siguiente sesión de Marvin.

Una vez dentro del estudio Gaye decide acentuar, dar más profundidad y conceder más libertad a una sección rítmica liderada por él mismo al piano, contratando al batería Chet Forest, músico de jazz ajeno a la plantilla de Motown, e incorporando bongos, congas, panderetas, vibráfonos o güiros a la mezcla. También la estructura de la canción en sí se aleja de los esquemas habituales. Y no menos innovador resulta el hecho, fortuito en un principio, pero sello definitivo de álbum finalmente, de la multiplicación del propio Gaye en varias voces simultáneas que interpretan la canción en diferentes registros, permitiéndole improvisar al estilo de los cantantes de jazz, realizando "scatting" por ejemplo, y creando una sensación de extraño diálogo interior, dotando de una enorme frondosidad al sonido.
El single es vetado por el Departamento de Control de Calidad, pese a que un personaje tan relevante dentro del sello como Smokey Robinson (gran estrella, compositor, productor y Vicepresidente de la compañía) creyese en sus posibilidades. Ante esto el díscolo vocalista reacciona con una huelga de "brazos caídos": no grabará absolutamente nada hasta que su nueva canción sea publicada.Dada la demanda del público de una nueva canción de una de las máximas figuras del momento, y en una Motown cada vez más anárquica, debido a las frecuentes ausencias de Gordy, que se desplazaba continuamente a Los Angeles para desarrollar sus planes de introducirse en el negocio cinematográfico, el single es finalmente publicado sin el conocimiento del jefe supremo. La extraña canción se catapulta al Número Dos de las listas de pop, y al Número Tres en las listas de R&B (lo que demuestra que el sonido y la temática de la nueva grabación de Gaye se separan del género soul para transcenderlo). Ante el abrumador éxito del proscrito single, Marvin es autorizado a publicar el típico L.P de acompañamiento. Pero él quiere tener un control total sobre el producto final, lo que consigue al mantener su actitud huelguista mientras Motown se ve acuciada por la demanda del álbum.

Finalmente Gaye obtiene la libertad que reclama, pero su estrategia le provoca un problema: le obliga a finalizar el disco completo en el tiempo récord de treinta días.

De lo cardiaco de las sesiones del L.P da fé que Marvin acreditase a DePitte en los agradecimientos como "la pluma más rápida viva". Pese a este reconocimiento, la relación entre un indisciplinado Gaye, desconocedor de las normas de la música y en plena fiebre experimental, y un profesional como DePitte, fruto de una educación musical académica, no fue fácil. Pero de la tensión entre ellos surgió una serie de arreglos magistrales y heterodoxos para este contexto, que sorprendieron por su complejidad a los músicos de jazz contratados y a los miembros de la Sinfónica de Detroit que grababan habitualmente las cuerdas de los discos de Motown.

Otro acierto que se salió de lo habitual fue el de editar todo el disco como si de una única canción se tratase: después de grabar las pistas básicas, la cinta del "master" fue pegada manualmente para conseguir dos piezas de música ininterrumpidas (pues, debido a las limitaciones de capacidad del vinilo, resultaba imposible crear una pieza única). Los seis primeros temas y los tres últimos están entrelazados, y los músicos encargados de las partes vocales, de los vientos y de las cuerdas grabaron sus interpretaciones sobre la totalidad del disco, por lo que el tránsito de una composición a otra es un fluir absolutamente natural. Es difícil encontrar un disco más cohesivo y unitario en la historia del pop.

Sobre la base rítmica construida por los bajistas (especialmente James Jameson), la amplia sección de percusión y las guitarras funkys, los saxos de Eli Fountain (alto) y William "Wild Bill" Moore (tenor) improvisan como hace el propio Gaye en sus múltiples pistas de voz. Mientras, las composiciones se asientan sobre las orquestaciones dirigidas por Van DePitte y los exuberantes coros. Las capas de instrumentos superpuestos están repletas de matices que se descubren con las sucesivas escuchas. Parece como si todas las secciones tradicionales en una grabación de soul "a la Motown" hayan sido orquestadas simultáneamente, pero de un modo plural, superpoblado y abierto, procediendo a establecer finalmente un lugar común al que se llega desde diversas posiciones de salida, creando un sonido que más que resistir el paso del tiempo, lo desafía, mostrándose como una obra absolutamente contemporánea, orgullosamente autosuficiente. Definir el sonido de "What´s…" encuadrándolo en un único género resulta limitado: es soul, pero también está impregnado de jazz, música latina y de una atmósfera casi cinematográfica. Transciende cualquier barrera estilística y temporal.

La interpretación de Gaye es prodigiosa. Libérrima y totalmente entregada, transmite un torrente de emociones inabarcable y abrumador. El propio Gaye confesó tomar como modelo el fraseo relajado, fluido y elegante del inmortal saxofonista Lester Young, para construir un nuevo modo de cantar distinto al suyo habitual y que señala su madurez como intérprete.

La estructura de las dos piezas (desiguales en duración) es simétrica: se abren y cierran con los temas de ritmos más acentuados, para poblar su zona central con los más atmosféricos y lentos, en los cuales las cuerdas cobran su máximo protagonismo y Gaye improvisa más libremente con su voz. Al final de "Inner City Blues", el último tema del disco, su sincopado ritmo es interrumpido para que Gaye repita una estrofa de "What´s Going On", el tema de apertura, antes de que los bongos y congas vuelvan, por espacio de unos veinticinco segundos, al "groove" de la canción. Así el disco termina de cerrar el ciclo para volver al punto de partida.

En la composición de todas las canciones, a excepción de "Mercy, Mercy Me", Gaye contó con la colaboración de diversas personas: los propios Benson y Cleveland en dos cortes más, pasando por sus habituales Anna Gordy y Stover. Además trabajó con James Nyx, un empleado de la Motown que no conseguía que nadie le prestase atención cuando intentaba mostrar las letras que escribía, pero que Marvin, en un movimiento típico de él, reclutó para que le ayudase a plasmar su concepto, con magníficos resultados. "What´s Going On" también fue el primer álbum de Motown en imprimir las letras en la carátula. Los temas tratados eran parte sustancial del disco, su motivo de existencia.

UN ALMA DESNUDA.

Marvin Gaye utilizó "What´s Going On" para plasmar sus preocupaciones más profundas en un momento especialmente sombrío de su vida. No es un reflejo de sus circunstancias estrictamente personales, sino también de su visión preocupada sobre la situación global del mundo en el que vivía, el cual veía en una encrucijada entre la posibilidad de la autodestrucción y la de redimirse por medio de la religión cristiana, entendida desde una visión mística de comunión espiritual con Dios.

El talante profundamente religioso de Gaye deriva de su infancia y educación. Su padre era un reverendo de una extraña secta cristiana pentecostal que seguía más las enseñanzas del Antiguo Testamento y las costumbres judías que las tradiciones y calendario festivo cristiano al uso. La educación extremadamente estricta que recibió Marvin contrastaba con el carácter rebelde y contestatario que mostró desde la infancia. Su elevación al "status" de símbolo sexual e ídolo de masas continuó acrecentando la tensión entre Marvin y su padre, hasta que fue éste el que acabó con su vida, asesinándolo en 1984.

Pese a todo Marvin Jr siempre afirmó agradecer profundamente a su padre haberlo puesto en comunión con Cristo, amándolo por esta razón, por este regalo que Gaye consideraba el más precioso. Es por todo esto que a los problemas que él mismo relata en "What´s Going On" les ofrezca como solución la entrega a un amor a Dios y a los demás, al propio planeta incluso. Esta ingenua solución a estas tribulaciones personales y globales explica el tremendo atractivo de este disco, pues no se trata de una obra intelectual, sino sentimental. Es la profunda e inefable emoción que desprende lo que cautiva y llega a lo más profundo.

Como apertura del disco y síntesis del mismo, en "What´s Going On", la canción, Gaye se pregunta que es lo que está ocurriendo en esos turbulentos tiempos. Pero es él mismo el que se contesta: demasiadas madres llorando, demasiados hermanos muriendo, brutalidad. Frente a esto Gaye propone amor y comprensión, el mensaje que los jóvenes están intentando transmitir a sus mayores, que no deben juzgarlos "sólo por que llevemos el pelo largo".

En el segundo corte "What´s Happening Brother" es su hermano Frankie el que, retornado de la guerra, se pregunta que es lo que sucede: cuándo terminará la guerra, por qué no puede encontrar trabajo. Después, en "Flyin´High In the Friendly Sky" la preocupación de Gaye es su propio problema de adicción a las drogas.

"Save The Children" es una de las piezas claves del álbum: como demuestra el collage de fotos del interior del disco, su principal miedo es por el futuro de los niños. Es en este tema en el que el lamento de Gaye resulta más desgarrador. Está convencido de que la herencia que se está acumulando para legar a los futuros adultos es un regalo envenenado de odio, destrucción y muerte.

La solución viene a continuación: "God Is Love", una relación directa, amistosa con un Dios cuya esencial enseñanza es el amor. Pero quedan más cuestiones por resolver: "Mercy, Mercy Me (The Ecology)" es una canción adelantada a su tiempo, pues en ella Marvin pide que alguien detenga la destrucción de la Madre Tierra. Contra dicha destrucción las dos primeras canciones de la Cara B ("Right On" y "Wholy Holy") reinciden en la receta: amor y comunión con Dios.

Pero el último tema "Inner City Blues" mezcla sus propios problemas financieros con el incremento de la criminalidad y la consiguiente y entusiasta brutalidad policial: es un final abierto. Bien sabemos que ninguna de las cuestiones planteadas por Gaye ha encontrado remedio a día de hoy, y desde luego no se ha seguido la senda mostrada en "What´s Going On".

vEl lanzamiento de "What´s…" se acompañó de una transformación de la imagen de Gaye, que se dejó crecer una tupida barba y abandonó los formales atuendos que la Motown le imponía. De hecho el físico de Gaye había sufrido una musculosa y rotunda transformación durante ese periodo. También la portada del disco lo muestra distinto: ajeno al objetivo de la cámara, ensimismado y reflexivo, camina bajo una lluvia de consideración. Una imagen acorde con el contenido del disco. Las letras impresas, las notas interiores del propio Gaye que llaman la atención sobre el trabajo de ciertos músicos o sobre el contenido de determinadas canciones, acompañadas de un "album de fotos de familia", que hace hincapié en los niños, terminaban de aclarar la naturaleza distinta de un disco rompedor.

Sobre el terreno abonado por "What´s Going On" se obtuvo una fértil cosecha en la música negra. Esta obra inauguró una etapa de construcción de obras más ambiciosas. Su compañero de sello Stevie Wonder también comienza su periodo de elaboración de discos más personales y libres, también dotados de mayor carga social y política. Y Sly Stone publica al año siguiente una especie de respuesta, "There´s A Riot Goin´ On", otra obra digna de análisis. También fue evidente que la ambiciosa y valiente producción de "What´s Going On" extendía su influencia sobre el sonido funk y soul por el resto de la década.

Conforme pasa el tiempo la magnitud de este disco se va revelando, asumiendo el lugar de preeminencia que dentro de la historia de la música popular del S.XX le corresponde. Hoy "What´s Going On" (pese a la indiferencia crítica con la que fue recibido) resulta aún más vigente y revelador que cuando Gaye se enfrentó a todo y a todos para crearlo y entregárnoslo para nuestro eterno disfrute, pero también para incomodar nuestras conciencias, para recordarnos la clase de mundo que habitamos, la clase de sociedad que pasivamente construimos.

ENRIQUE MARTINEZ