( Acuarela , 2005)

Al margen de una debilidad del abajo firmante, DAMON & NAOMI son uno de los grandes “grupos desconocidos” del planeta. Atendiendo a su notabilísima obra, lo cierto es que únicamente se puede decir lo bien que les sienta bien esa anónima posición de relax. Elaboran y graban la música al único tempo de su propio ritmo, sin presiones de ningún tipo ni necesidad de epatar o llamar la atención de nadie, con esa atmósfera cálida y hogareña de estar tocando en el salón de su casa los sonidos que realmente les gustan… y sin el menor síntoma de cambio. Así es como fluye ese sonido tan particular que desde aquel turbador “More Sad Hits”, aún impregnado de las brumas de su ex-banda GALAXIE 500, fue modelándose disco a disco en una conexión directa al folk que se enredaba con el espíritu libertino del jazz y la plástica de la psicodelia. Así se muestra en este “The Earth Is Blue”, su ya quinto álbum (sexto si contamos el directo “Song To The Siren”), tan enternecedor como siempre, pero probablemente más accesible que nunca. Lo de “el mejor”, queda para hojas promocionales, sobre todo teniendo en cuenta el bellísimo disco que les precedió.

Embarcados ya de lleno en el do it yourself , este nuevo trabajo de DAMON & NAOMI lo editan ellos mismos dentro de su recién creado label: 20/20/20 (en España y Portugal la licencia es de Acuarela). En lo meramente musical vuelven a contar con la intervención de Michio Kurihana del grupo japonés GHOST con quienes grabaron el excepcional “Damon And Naomi Whit Ghost” de 2000, mencionado. Él es el responsable de esa guitarra que unas veces dibuja sinuosas ondas en el lago sobre el que flota “A second life” y otras, arañazos en la suave textura de una preciosa “House of glass” a la que Michio lleva al infinito a base de épica y acidez. Aparte del nipón intervienen en este trabajo el trompetista Grez Nelly y el saxofonista Rhob Rainey, causantes de, por ejemplo, los ribetes beatlenianos de pop castrense que coronan la inaugural “Beautiful close double”. Junto al piano de Dana Kletter en la bonita “Sometimes”, uno de esos medios tiempos de estirpe dylaniana al servicio de la etérea voz de Naomi Yang, son los responsables de esa instrumentación de sabor clásico, sabio y sincero de un disco que obvia artificios adolescentes en una visión más adulta de la música. Y también de la vida, a tenor de versos como “Hagamos el mismo error una vez más / nosotros somos lo que somos hasta el final” (“Beautiful close double”) que, extrapolados de su significado real, podíamos tomarlos como toda una declaración de intenciones artística.

Como es habitual en el dúo, este disco incluye un par de versiones. La primera de ellas es una perezosa lectura del “While my guitar gently weeps” de los BEATLES dentro de una cadencia jazz que le va como anillo al dedo. La segunda se trata de una adaptación libre que Damon Krukowski hace de “Araca azul” de Caetano Veloso enlazado con un alucinante “The earth is blue” final. Bien podría ser la representación musical del viaje hacia ese horizonte espeso que se avista desde la portada del disco, donde el mar se funde con el cielo y la música del dúo vuela libre acompañada por saxos y trompetas celestiales, dejando al oyente completamente ensimismado, como si se despertase en pleno vuelo transoceánico por la luz del sol. Un estado que los poseedores de la copia española del disco podrán prolongar con el cd-single extra incluido, que recoge una versión del “A song for you” de GRAM PARSONS y redondea otro gran disco en una trayectoria tan escasamente conocida como interesante.

JAVIER BECERRA (Julio 2005)