(Jabalina, 2003)

Ha pasado el tiempo y lo que, en un principio, pudiera considerarse (para el malicioso de turno, que siempre lo hay) una exageración generada por el entusiasmo del momento y las buenas relaciones de vecindad, con los años, se ha revelado como una realidad completamente certera. Hablo del derroche de cariño y simpatías que creó “El artista adolescente” de DAR FUL FUL entre muchos de nosotros que no nos lo podíamos creer, algo así como un “hoy, aquí y ahora, un grupo así en Galicia, Uau!!!”. En feedback-zine nos quedamos literalmente conmovidos por esa joya eterna que aún hoy consideramos como uno de los mejores discos del último pop español y, sin duda, la más maravillosa secuela posible de “Un soplo en el corazón”. En consecuencia, no sólo los laureamos por escrito, por oral y de todas las maneras imaginables, sino que quisimos en su momento celebrar un concierto con ellos. Sin embargo, mientras la cosa se iba retrasando y la par que nosotros mirábamos salas y hacíamos números, en la intimidad del grupo los lazos y objetivos creativos entre Marco Maril y Xabi Font estaban cada vez más lejos hasta el punto que llegado el verano, se confirmaba la separación, mientras en la mejilla de esta publicación se deslizaba una lágrima ante la ruptura de uno de nuestros grupos fetiche.

De dicha ruptura el primer proyecto que ve la luz es APENINO, nuevo alter ego de Marco Maril que una vez más opta por el formato tecno-acústico (en esta ocasión quizá más tecno y menos accesible a primera escucha), el sentimentalismo doméstico y esa sensación de niño pequeño que el entorno le obliga a ser grande y que busca en el amor el escondite secreto en el que refugiarse de esa melancólica madurez a la que cuesta tanto adaptarse. Así parece decirlo en “En el paraíso” (“En el paraíso / como en el cine/ bajas as luces / y olvidas quien fuiste” ) y así uno se imagina a una pareja fatigada del día a día, quitándose la careta de “empleado” y convirtiendo el sofá de casa en un idílico edén en el que quedarse a vivir a perpetuidad, mientras la televisión escupe sin voz lo que serán las conversaciones de mañana en el trabajo. Sí, de la misma manera que sugería Médem en la fantástica “Los Amantes del círculo Polar”, en estos tiempos de usar y tirar, donde todo es efímero y nada es duradero, quizá la reciedumbre y la blanca pureza del amor para toda la vida sea la mayor de las rebeldías (inconscientemente) posibles. La bellísima “ La vida entera” navega de la mano de TREMBLING BLUE STARS por esas aguas (“La vida entera llevamos/ escapando del sol y de todos/ amontonando recuerdos / entre un techo y este suelo” ), mientras que “Ella y él” uno halla el amor maternal, como se disfraza y se difumina en una relación de pareja (“Bailando un suelto / trasforma el miedo / y pide al cielo / que le hable de ti” ). Cierra el ep “La Bailarina China”, un precioso final bañado de la tristeza del fin del amor. Y el fin de todo.

Obligada es, antes de concluir, la mención a su portada, una nueva muestra de la genialidad de Javier Aramburu y su capacidad para visualizar metáforas, en este caso (creo que) guiñando un ojo al primer disco de Mecano. Un precioso envoltorio para un ep super recomendable.

JAVIER BECERRA