(Firestation tower - Canciones huerfanas, 2001)

Dicen que en Suecia le echan algo al agua, si no no se explica el volumen y la calidad de bandas de pop nacidas en el país escandinavo. Ardvidson son otro nombre más a sumar a la extensa lista de nombres que hacen que miremos a los suecos desde el prisma de un estribillo y una melodía. Lo suyo, sin embargo, pese a pertenecer a la galaxia del pop, debería ubicarse en otra constelación diferente a la de CARDIGANS o CLUB 8, por citar los dos ejemplos que siempre se nos vienen a la mente. En este disco de debut, demuestran tener aprendido a la perfección el catálogo de melodías de los SMITHS, BLUE AEROPLANES, HOUSE OF LOVE, BIFF BANG POW! o AZTEC CAMERA, es decir que lo en él se incluye no es ni más ni menos que pop de guitarras y estirpe ochentera, desenvuelto con soltura y con una facilidad melódica merecedora de todo tipo de piropos. Desde " Wake up" (¿el mejor single de 1987?) hasta "Daffodil" (baladón final que le trae a uno aquellos discos menores editados por Creation en los 80), pasando por "Will never konw" (una invocación puramente beatleniana en el mejor tema del disco ) o "Our days" ( que bien podría colarse en el repertorio de TEENAGE FANCLUB), no encontrarás aquí nada que no hayas oído antes, pero tampoco nada que no te apetezca volver a oír una vez más. Y dos, y tres... Un sabroso bocado de pop con denominación de origen para esos días en los que uno no quiere complicarse la vida e ir sobre seguro.

JAVIER BECERRA