(Le Village Verte, 1994)

El aplauso que obtuvieron a mediados de los 90 grupos como Diabolugum o Dominique A hizo que todos pusiésemos el olfato en lo que ocurría en la escena independiente francesa. Casi susurrando y sin hacer mucho ruido, un grupo llamado Autour de Lucie se coló entre el fanzinerío pop del momento y poco a poco se hizo con casi todos los corazones que en este país aman el indie-pop. La culpa la tuvo mayormente "L´accord parfait", una de las cumbres del género y un tema que, para que nos entendamos, viene a ser a escala de Autour de Lucie, lo que "Creep" es para Radiohead. Tras su inicio primaveral (pájaros píando, un timbre de una bicicleta, campanas sonando de fondo) sus tres minutos y pico condensan todo un mundo de pulcros arpegios, unas armonías de pureza cuasi celestial y una voz melancólica empapada de un ligero regusto ácido, que obligan a esbozar una sonrisa y pasear por los campos del puro paroxismo pop. Escucharla es (empezar a) amarlos.

En ella resumen todas las claves del grupo: The Smiths, un magistral uso de los arreglos con sumo detalle, The Sundays, tonadas deliciosamente nostálgicas, guitarras clásicas de origen francés, Ivy y una voz (la de Valerie) omnipresente, monócroma, lacrimosa e increíblemente bella. Solamente varían las formas y la velocidad, unas veces con medios tiempos exquisitos, otras con pasajes de ensueño e, inevitablemente, recreándose en baladas acústicas con sobredosis sentimental, pero siempre enviándonos el mismo suspiro de complicidad en unos tiempos (recordad la enésima "muerte de las guitarras" o esa obsesión por la innovación de la prensa) en los que muchos necesitábamos grupos así y caímos rendidos a sus pie. La melancolía volvía a hacernos vibrar y ellos (y Ivy, y Belle and Sebastian, y Tremblibg Blue Stars...) nos la enviaban en sobre certificado directamente al corazón. Como si fuese un regalo pequeñito, sólo para nosotros y para nadie más. Um!, creo que hoy toca noche de recuerdos... (¿otra más?).

JAVIER BECERRA