 
(Columbia-Legacy,1972- 2003)
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El prodigioso Bill
Withers tal vez sea uno de los personajes más injustamente
olvidados, o más bien infravalorados, de la música negra
norteamericana. Autor de clásicos y “hits” imperecederos,
el maltrato al que se ha sometido su catálogo lo ha circunscrito
a una sucesión interminable de “grandes éxitos”
que, con mayor o menor fortuna, se han limitado a resumir su carrera,
privándonos del placer de acceder a sus álbums completos,
algunos de ellos tan sobresalientes como “Still Bill”.
Recientemente reeditado
después de largos años de figurar fuera de catálogo,
este segundo álbum lo consolidó como una super-estrella
a principios de los años setenta. Después del éxito
impresionante de su clásico “Ain’t No Sunshine”
y de su largo de debut “Just As I Am” producido
por Booker T. Jones para el pequeño sello Sussex,
Withers pelea por utilizar a su extraordinaria banda de directo (fichados
de la Watts 103rd Street Band) para grabar su nuevo disco y asumir también
las labores de producción. Gracias a su tenacidad, Withers entra
como quiere en el estudio y registra una obra maestra, que le proporcionaría
otros tres clásicos para vivir de rentas el resto de su existencia:
“Who Is He (And What Is He To You)?”, “Use Me”
y “Lean On Me”. La clase de canciones que sin
darnos cuenta todos conocemos a través de bandas sonoras, versiones,
anuncios, etc.
Para “Still
Bill”, Withers opta por una presentación minimalista
y muy personal. Asistido por los sensacionales Ray Jackson
(telcados y arreglos de cuerda) James gordon (batería
y percusión) Melvin Dunlop (bajo) y Benorce
Blackmon (guitarra), construye un sonido único y sutilmente
desconcertante, que por ejemplo elude casi por completo los reglamentarios
arreglos de viento, dejando que esa increíble sección rítmica
se muestre (sin exhibirse) en todo su esplendor. Simultáneamente
urbano y rural, sencillo pero sofisticado, folkie y funky, concreto pero
repleto de “groove”, con la evidente huella del sincretismo
soul pero con detalles de jazz en la guitarra de Blackmon, sutil pero
intenso, “Still Bill” es un disco único
en su género.
La antigua Cara A es sencillamente
perfecta. Además de los tres clásicos ya reseñados,
tanto “Lonely Town, Lonely Street”
(un enérgico retrato de la superpoblada soledad de las grandes
ciudades) y la lírica “Let Me Into Your Life”
redondean un quinteto imbatible. La “Cara B” no están
tan servida de clásicos, pero se convierte en un secreto a descubrir.
El Funk lúbrico de “Kissing My Love”
nos lleva a la hermosura de la resignada “I Don’t
Know”. En “Another Day To Run”
podemos disfrutar de todo el poderío de la banda; mientras que
con “I Don’t Want You In My Life”
podemos acercarnos a un peculiar visión del blues, trasplantado
definitivamente del Delta a los suburbios. Otro de los clásicos
de Withers, “Take It All In And Check It All Out”
cierra el álbum, redondeado en esta reedición con dos cortes
en directo extraídos de “Live At Carnegie Hall”.
Se trata de deliciosas interpretaciones de “Lonely Town
Lonely Street” y “Let Me Into Your
Life” con una extensa sección de vientos y
cuerdas.
Gobernado en todo momento
por la sobria y emotiva voz de Withers, “Still Bill”
es un peculiar clásico del soul que por fin está al alcance
de todos. Mucho más que una pieza para coleccionistas y completistas
exhaustivos, este disco satisfará cualquier oído atento
y afinado. Tal vez, la reedición del año.
ENRIQUE MARTÍNEZ
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