 
(Nude, 2000)
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Para
quienes no lo sepan, la plantilla de Black Box Recorder la forma
John Moore (ex-Jesus and Mary Chain, ex-Revolution 9),
Luke Haines (The Auteurs) y la desconocida, hasta entonces,
Sarah Nixey. Ellos fueron los responsbles de "England made
me" (Chrysalis, 98), uno de los trabajos más notables
del pop británico de los últimos años y un paquete
de canciones que se instalaron en mi walkman y viajaron muchos fines de
semana a mi lado. La llegada de "The facts of life",
su 2º disco, no sólo significa la feliz noticia de que esto
va más allá de ser una aventura ocasional de Luke Haines,
sino que mantiene los niveles de belleza, seducción y misterio
intactos. De hecho son canciones que podrían intercambiarse con
las de su anterior álbum sin apenas notar la diferencia. Así
que, sin más sorpresas que el comprobar que que la fórmula
sigue emocionando, con esas guitarras de apego ochentero, los ritmos sintéticos
golpeando como latidos del mismo corazón y la supersensual voz
de Sarah (un estremecedor cruce entre Marianne Faithfull y Jake Birkin),
el 2º capítulo del grupo nos recuerda que quizá fuimos
injustos dejándolos en el olvido como una anomalía dentro
del barullo sin dirección en que se convirtió el pop de
fin de siglo. Temas como "May queen", "French Rock n´roll"
o "The facts of life" merecen ser envueltos en papel de
regalo y ser entregados a tus oidos junto a un ramo de flores, al igual
que las otras 8 canciones que completan el discos, en especial "Goodnight
kiss", esa maravilla final que hace explotar toda la belleza
contenida en una nana preciosa que, a un día como hoy -domingo
a la noche, olor a resaca emocional- le dan el mejor de los enmarques.
JAVIER BECERRA
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