(Island, 1974)

Después de abandonar ROXY MUSIC, BRIAN ENO dio comienzo a su prodigiosa aventura en solitario con este fantástico disco. Su debut en solitario supuso el comienzo de una incesante experimentación sonora, de un aventurado impulso para desbordar los límites de la música "pop". Y sin embargo en "Here Come The Warm Jets" resultó finalmente su subversión más que su superación, mediante una visión extravagante de lo que se podía hacer con una canción de rock en un estudio de grabación, sin abandonar en absoluto el pop como marco. En sus propias palabras: "Veía el estudio como un lugar donde estudiar el sonido, inventar el sonido, manufacturarlo de maneras que no puedes hacer con los instrumentos en vivo". El producto final fue, y es aún hoy, uno de los mejores discos "secretos" de la historia del género.

Excéntrico, muy original, el debut en solitario de Eno es esencialmente un disco de Glam Rock convertido en una suerte de "Avant Garde" de andar por casa, pero mucho más interesante que la mayoría de los experimentos más radicales que solemos escuchar por ahí. Con un sentido del humor muy surrealista tanto en las letras como en la música, repleto de increíbles hallazgos sonoros, de esos que convierten su escucha con cascos en toda una experiencia sensorial, "Here Come The Warm Jets" camina la delgada línea entre experimento y entretenimiento y llega milagrosamente hasta el otro lado de la cuerda sin caerse. Para mí es rock hecho por los Monty Python. Así de divertido, así de bueno. Y, en el fondo, así de serio.

"Needles In The Camel's Eye" es un potente rock al estilo de la Velvet Underground de "Waiting For My Man", con un portentoso trotar, atemperado por la producción, y resulta un comienzo irresistible. El visionario y aún vanguardista sonido de "The Paw Paw Negro Blowtorch" y "Baby's On Fire" no estaría fuera de lugar en uno de los últimos discos de los PRIMAL SCREAM si no fuera por su absoluta incapacidad para tomarse a si mismas en serio. "Cindy Tells Me" es puro pop con una media sonrisa sarcástica en el rostro y un recuerdo a los grupos vocales femeninos de los primeros sesenta. "Driving Me Backwards" es la primera de las dos piezas "post-lisérgicas" del disco. La otra es su increíble cierre, la épica e imponente "Here Come The Warm Jets". "Dead Finks Don't Talk" parece un homenaje sarcástico a Lou Reed, tal vez para compensar la reverencia previa de "Needle's...". En "Blank Frank" y "Some Of Them Are Old" sólo faltan las carcajadas, y sin embargo eres consciente de estar ante un músico excepcional, sobrado de recursos, y que en el fondo se lo está tomando muy en serio para que tú te lo pases muy bien.

Para la grabación Eno contó con un ejército de verdaderos "All-Stars" en el estudio. Las guitarras se las repartieron entre otros Robert Fripp, Phil Manzanera y Chris Spedding, y van desde la creación ruidista de atmósferas ("Driving Me Backwards") al punteo más clásico ("Needles In The Camel's Eye"). Lo que complementado con la extraña sabiduría iletrada en los teclados y sintetizadores de ENO y el resto de la nómina de instrumentos (peculiares percusiones, el saxo del también ROXY MUSIC Andy Mackay, etc.), terminaron por crear la paleta de calidoscópicos colores que emplea ENO para su juego con los sonidos.

Porque "Here Come The Warm Jets" no oculta en ningún momento su carácter lúdico, de juego, casi de broma, de farsa de carnaval. Eno con su limitada pero inconfundible voz se distancia de todo y rebaja muchos grados la tensión emocional, por lo que no exprime al máximo (como tampoco satura) el potencial sentimental de sus canciones. Como ejemplo la lírica y hermosa "On Some Faraway Beach", que en la versión que hicieron en "Heptágono" (2.001) MANTA RAY y SCHWARZ se convirtió en un torbellino emocional, aquí suena sosegada y fríamente emotiva, muy británica. Porque, sobre todo, este disco es una experiencia esencialmente sensorial e intelectual, contemplativa y lúdica. Entretenimiento de la más alta calidad, algo ni tan abundante ni tan fácil de hacer como parece.

Sin embargo es uno de los discos de pop que más me han seducido en los últimos tiempos, sino el que más. Siempre hay capas ocultas de secretas ideas por descubrir, muchas cosas que encontrar en él. Y es un auténtico placer buscarlas. Así que ya sabes: (una vez más) la felicidad está en las series medias.

ENRIQUE MARTINEZ