(Arts & Crafts, 2002)

Aquí aún no ha llegado la ola expansiva, pero sin duda llegará en breve tras el reciente acuerdo de distribución internacional con Mercury para la difusión de "You forgot it in people", uno de los trabajos, que más loas ha generado en la prensa indie norteamericana de los últimos años (por ejemplo todo un 9.3 sobre 10 en la prestigiosa Pitchforkmedia ). Como viene siendo habitual en tiempos recientes los protagonistas, BROKEN SOCIAL SCENE, son de Canadá, lugar ineludible de referencia desde que las cascadas sonoras de GODSPEED YOU BLACK EMPEROR! obligara a virar la vista en esa dirección y, de paso, conocer a nombres tan recomendables y sonidos tan variopintos como los de la intensidad post-rock de DO MAKE SAY THINK, el folk heterodoxo de JULIE DOIRON, el indie pop almibarado de STARS o el grupo tratado en esta ocasión, insisto, los protagonistas en breve de adjetivos laudatorios de todo tipo por estos lares.

Antes de nada, hagamos una pequeña y necesaria aclaración. Tendiendo en cuenta de donde llegan (Toronto), el variable número de miembros que componen la banda (he leído que han llegado a ser once), nomenclatura empleada (se autodefinen como colectivo), amistades que profesadas (DO MAKE SAY THINK, A SILVER MT. ZION) y el hecho que cualquier referencia a ellos venga acompañada del vocablo "experimentación" puede llevar, por pura lógica asociativa, a los lindes de la factoría Constellation con la consiguiente reacción de filia y fobia entre los adoradores/ alérgicos de la sinfónica épica apocalíptica (hoy no tan bien vista como hace apenas 2 ó 3 años donde, con presupuestos y resultados similares, se hablaba de “rock del siglo XXI” y cosas por el estilo). Atendiendo, sin embargo, al contenido de este disco (o el anterior, el también notable “Feel good lost “), mantener la mencionada conexión sólo puede ser debido a una superflua lectura de los hechos o el no haberse molestado, ni tan siquiera, en escucharlo. Y es que definitivamente, BROKEN SOCIAL SCENE tiene bastante más que ver con los planteamientos de ciertas formaciones del underground americano de los primeros 90 que con GODSPEED YOU BLACK EMPEROR! y sus satélites circundantes. En efecto, aunque despisten de entrada ("Capture the flag", el tema inicial, parece extraída de los Pink Floyd que cantaban a los diamante brillantes), a partir de "Kc accidental" nos encontramos ante una equilibrada y efectiva mezcolanza de melodías pop y fibra rock, evocadora de bandas como SUPERCHUNK, DINOSAUR JR o especialmente YO LA TENGO, con las dosis justas de heterodoxia y frescura como para levantar el pulgar sin apenas esfuerzo en su escrutinio. Desde dianas tan certeras como "Stars and sons" o "Cause=time" a solventes chispazos guitarreros como "Allmost crimes" , pasando por toda una amplia y sugerente gama de coqueteos con la bossanova ("Looks just like the sun" ) , el lounge ( "Pacific theme") o el country ( "Athems for a seventeen year old girl"), "You forgot it in people" se deja oír con facilidad, sin que su eclecticismo derive nunca en dispersión, y topándose con sonidos y estilos fácilmente reconocibles, pero interpretados desde una plausible perspectiva personal.

Una vez establecido el contacto más o menos accesible, en el tramo final optan por el enrarecer las formas mediante el ruidismo de “Late ninetees bedroom rock”, desviarse por las atmósferas oníricas de “Shampoo suicide”, invocar en una suerte de bossa-folk al VAN MORRISON de “Astral Weeks” mediante “I´m still your fag” y despedirse con el bellísimo instrumental “Pinter patter goes my heart”. Son los temas que arropan a la que, en mi opinión, es gran joya del disco. Me refiero a ese sublime “Lover´s spirit”, puro delirio de emocionante y emocionada épica entre RADIOHEAD, MERCURY REV y los SPIRITUALIZED más hinchados. Seis minutos y pico de esa turbadora intensidad a flor de piel que late en lo que se podría denominar como el “himno rock”, y terminan por ser el emblema de una banda. Seis minutos que, por si mismos y al margen de las virtudes ya señaladas (quizá no tantas como les ve la prensa yanki, todo sea dicho), justifican la existencia de este disco y de este grupo. Y no, en esta ocasión, no es una frase hecha.

JAVIER BECERRA (febrero 2004)