( Polygram , 2004)

Otro retorno de THE CURE. Otra vez el "¿éstos no se habían separado?" . Otra vez la palabra dinosaurio. Otra vez la gran pregunta: ¿es realmente necesario un nuevo disco de THE CURE, o podrían dedicarse sólo a hacer giras como los Stones (que también publican álbumes, pero eso ya no le importa a nadie)? . La respuesta está en "The Cure" , el disco. "¿Dinosaurios?, Ja¡¡" podrá pensar Robert Smith cuando evalúe con el paso de los años este trabajo. Porque tampoco es "The Cure" lo que dice Robert Smith , que califica el producto como el mejor de su carrera. Solamente es el mejor desde "Disintegration" . O sea, un pedazo de disco. ¿Son necesarios THE CURE?. Sí, igual que Bowie, Morrissey, Echo & The Bunnymen , Robert Wyatt, Lou Reed, Elvis Costello, R.E.M., Prince y otros muchos que cada vez que salen a la palestra sacan los colores a sus sustitutos en las grandes ligas a la altura del nuevo milenio. Porque lo bueno ahora está en las ligas medias (al menos hasta que asciendan Interpol, Ikara Colt, Ordinary Boys, Franz Ferdinand o los Libertines , porque ya todos sabemos que Lambchop y Giant Sand están genial, pero no es lo mismo).

Dejemos las divagaciones por un momento. Enfrentémonos a "The Cure" con ojos de depravado inquisidor como lo hará la mayor parte de críticos. Se entra con la canción más difícil de Robert desde el cierre de “Pornography” . "Lost" es un mantra de tres acordes próximo a "Cold" o a "The Funeral Party" y que deja como estribillo, si se puede hablar de eso, una afirmación/negación de principios: "I can´t find myself..." . Tras el primer golpe, impactante como nunca, llegan dos de las mejores canciones del disco: "Labyrinth" y "Before Three" . Las dos muestran una producción dura pero limpia, muy similar a la de "Burn", el tema que destinaron a la banda sonora de "El Cuervo". Especialmente destacable es el pedal de efectos que mete Simon en "Labyrinth" y la espectacular riqueza guitarrística de "Before Three" . El primer tercio se cierra con el single "The End Of the World" . Poco que decir sobre el tema pop del disco. Podría haber entrado en el último "Greatest Hits" , palideciendo a la altura de "Inbetween Days" o "Friday I´m In Love" , pero ganándole la partida a "Wrong Number" o "Just Say Yes" .

A partir del quinto tema THE CURE bajan el pistón y pasan un poco de seguir sorprendiendo. Se acomodan en el nivel de "Wish" (que no es poco), conformándose con la renta adquirida en el primer envite. "Anniversary" tranquiliza y "Us or Them" enerva al estilo que nos tiene acostumbrados Robert Smith , gritón y protestante cuando le molestan las relaciones personales. "Alt.end" continúa por la senda "Wish" - "Bloodflowers" mientras que "(I Don´t Know What´s Going) On" vuelve a coger el nivel. El nivel del Robert Smith más indefenso y confuso, el que nos excita a sus fans y que sólo retomará una vez más en este disco, con el final de "Going Nowhere" .

De "The Cure" (el grupo y el disco) gusta especialmente su particular sentido del humor y su tendencia a la intertextualidad cómplice. Por ello no extraña que nos deleiten con un autoplagio de los arpegios de "In Your House" , que nos asusten con la producción de Ross Robinson o que publiquen cuatro ediciones distintas del disco, con más o menos canciones según el formato y la región en la que se publique.

Me gustan THE CURE. Me siguen gustando a pesar de todo. Y "The Cure" es un buen argumento para defender mi inclinación.

LUIS SOTO (septiembre 2004)