 
(EMI, 1980)
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Hay veces que de verdad
te gustaría haber estado "allí". Ocasiones en
las que lamentas profundamente no haber tenido la edad adecuada "entonces".
Hay discos que te hacen soñar con haber sido adolescente cuando
fueron publicados y haber vivido donde tuvieron su impacto. De hecho cada
generación tiene un disco de estos, o varios si es afortunada.
Son algo más que simple música: suelen estar llenos de actitud
y arrogancia, de sana intolerancia, de visionaria creencia en la posibilidad
de cambiar el mundo o al menos de poseer una sagrada verdad musical, innegable
e indiscutible y que con ella serán desenmascarados los falsarios
y timadores. Suelen ser discos de debut, rebeldes, arrogantes, inconscientes,
llenos a rebosar de energía post-adolescente y portadores de una
promesa fugaz pero absolutamente creíble de un futuro mejor. O
a veces del avenimiento del Apocalipsis, que según el momento,
puede llegar a parecernos lo mismo.
El debut de los DEXY´S
MIDNIGHT RUNNERS es de esa clase de discos de debut, de esos discos
que te hacen desear haber estado "allí" y "entonces".
Surgió en 1980, en un momento en el que el terremoto punk parecía
definitivamente desactivado y el aburguesamiento musical volvía
a campar por sus fueros con el retorno al dominio de las listas de las
mismas super-estrellas decadentes que el punk había pretendido
derrocar, y que todavía se encontraban fuera de una buena forma
artística que tristemente algunos nunca recuperarían. Y,
como siempre ocurre, de las calles (en este caso de las de Birminghan)
surgió el detonante: la Nueva Visión Soul, un latigazo residual
pero refrescante de energía punk canalizada por otros medios.
KEVIN ROWLAND y KEVIN
ARCHER eran los líderes de una banda que fusionaba la vehemencia
del punk y la sensibilidad melódica del pop con el infeccioso,
y entonces casi olvidado, sonido soul de la Stax. La referencia a las
anfetas en su nombre y el precedente venerado del Northern Soul (su primer
número uno en las listas, anterior a la publicación de este
disco, "Geno" era un homenaje a una leyenda de
esta escena, su versión de "Seven Days Too Long"
terminaba de establecer la conexión con un pasado mítico)
los conectaba con el "revival mod", del mismo modo que en sus
canciones se percibía el contagio de la escena Ska del momento.
Pero la personalidad de su sonido era obvia. Y además se complementaba
con una visión beligerante, "política" (que no
politizada) de su música, una creencia en la posibilidad de salvar
al pop de su podredumbre permaneciendo fiel a una visión casi religiosa
de lo que debía ser y ya no era. Los Dexy´s estaban "buscando
a los Jóvenes Rebeldes del Soul", y este disco era el
reclamo para encontrarlos.
Por ello todo sumaba para
crear un culto: las sentidas (y resentidas) letras, sus pintas cuidadosamente
espartanas de estibadores de puerto, unos vídeos clips que consagraban
los estrambóticos e imitables movimientos de Rowland en escena,
el golpe de efecto de su temerario enfrentamiento con el sello discográfico
secuestrando los masters del disco cuando estaba a punto de publicarse.
Incluso las portadas de los L.P´s y singles resultan memorables.
De hecho en la reedición conmemorativa del décimo aniversario
lo puedes recuperar (virtualmente) todo, con los añadidos para
ordenador de todos los singles con sus caras B´s, las portadas de
los discos y los dos vídeo-clips.
La verdad es que en el fondo era más que puro rock´n´roll
en espíritu, un retorno a los orígenes. Era excitante, contestatario,
aparentemente nuevo y revolucionario. Algo para el "momento".
Algo que conectase con la rebeldía adolescente de una nueva generación.
Un disco para soñar despierto, repleto de alma. Con su docena de
canciones pegadizas, instantáneas, e inolvidables, impulsadas por
una atronadora sección de viento, se convirtió en un completo
éxito de público y en un clásico instantáneo,
un modelo de disco de debut. Singles tan redondos como "Geno",
"Hear My Dear", "Thankfully Not Living In
Yorkshire It Doesn´t Apply", "Keep It",
no se encuentran precisamente solos en un álbum completo e infeccioso,
rotundamente vital.
Pero la banda puso tanto
en el empeño que inevitablemente portaba dentro la semilla de su
autodestrucción. Después vendría la creación
de una nueva banda bajo el mismo nombre y el único liderazgo indiscutido
de Rowland. Vendría el Celtic Soul inspirado en VAN MORRISON. Vendrían
también "Come On Eileen" y otras canciones
estupendas. Pero la promesa de un futuro redimido por la revolución
soul moría. Como siempre se estrellan todas estas promesas contra
el inexpugnable muro de la realidad.
Pero haz sonar este disco
y por un instante volverás al momento y el lugar. Por un instante,
y aunque no estuvieras "allí y entonces", creerás
sin dudas en la promesa de un futuro mejor que ya está en el pasado.
Por eso "Searching For The Young Soul Rebels" es un disco
absolutamente imprescindible.
ENRIQUE MARTINEZ
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