 
(Endearing, 2002)
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En estos tiempos de e-mails
y correspondencia digital, alegra saber que aún existen personas
que emplean la pluma, el papel y el sobre para escribir un trozo de su
vida y colarlo en un buzón. De esas cartas entre amigos, de sus
diferentes estancias aquí y allá y las noches empapada en
los versos de poetas como E.E. Cummings o Paul Bowles, es el mundo del
que parte Julia Frondahl, la principal responsable de este proyecto, para
crear las canciones de este homónimo primer disco de EDISON
WOODS, un fascinante nuevo grupo de Nueva York. Ese lirismo bucólico
e invernal -próximo a CAT POWER o los primeros COWBOY JUNKIES-
que, arropándose entre guitarras atmosféricas, pianos, cellos,
violas y hasta un harmonium, remite a sonidos como los de LOW, DAMON &
NAOMI o incluso LABRADFORD, MOVIETONE, GOLDFRAPP ( la impresionante "Vivian"
bien podría figurar en "Felt Mountain") o los últimos
trabajos de BJÖRK -asientos, por cierto, exquisitos donde las haya-
funde tal disparidad de referentes en un disco muy a tener en cuenta.
Ocho canciones que consiguen que belleza, desolación y sobrecogimiento
formen parte de una misma sensación; compruébala bajo las
sábanas escuchando esta maravilla con auriculares y la luz apagada.
Seguro que tras una noche acunado entre caricias como "City
lights", "Fear & yearn" o la
preciosa "Lullabies & goodbye" (posiblemente
el mejor corte del disco)lo primero que haces al día siguiente
es escribir un e-mail múltiple a todos tus amigos para contarles
tu nuevo descubrimiento. O en caso contrario, claro, varias cartas.
JAVIER BECERRA
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