 
(Words on Music, 2003)
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Hay algo que me inquieta
nada más poner a funcionar este disco de la mano de “B-rock”.
Esa melodía y ese tono de voz me suena tremendamente familiar y
no logro acertar el porqué. Por un lado encuentro en ella el tacto
finamente rugoso de Tanya Donelly, su asimétrico
modo interpretativo evoca poderosamente a Björk
y, también, ese poso de melancolía me lleva ya casi por
inercia hasta Hope Sandoval, reina mayor de los tonos
sepia y las secas hojas del otoño. Aún así, no me
termina de encajar en una mente que, en estos momentos se siente como
cuando tienes una palabra atascada en la punta de la lengua. En “I
dind´t say”, el siguiente tema, la sensación
es aún más poderosa: esos susurros que, poco a poco, toman
cuerpo y van formando suaves curvas melódicas hasta que llega ese
falsete y... ¡sí!, ya sé porque demonios tenía
yo esa sensación de que esa voz ya había sonado increíblemente
parecida en mi habitación. ¿DRUGSTORE, se acuerdan?. Sí
aquel grupo de mediados de los 90 comandado por la brasileña Isabel
Monteiro que incluso tocó en el Fib del 96 en una actuación
memorable. Pues hagan una comparativa entre las cuerdas vocales de Anne
Reekie y ella y, con los lógicos matices, me dirán...(
y de paso, podríamos recuperar a aquel bonito grupo perdido en
el olvido. Lo apunto para el archivo).
Nada se dice de ello en
la hoja promocional del segundo trabajo de este quinteto británico
( sí lo hacen, por el contrario, con CRANES, THIS MORTAL COIL,
COCTEAU TWINS, LUSH o THE DELGADOS, entre otros) , pero uno se jugaría
el cuello en que es la referencia más acertada para situar estas
once canciones que, con un poco de suerte y el siempre necesario apoyo
mediático, bien podrían trascender mas allá de ese
cajón indie en el que , por ahora, permanecen. Sí, porque
FIEL GARVIE no solo tejen asequibles melodías
interpretadas con agria dulzura, sino que el envoltorio musical lejos
del lo-fi de DRUGSTORE no es sino un pulcro, detallista y brillante lienzo
capaz de conquistar esos oídos que no soportan las estrías
de los bajos presupuestos. No en vano, se cita también a GARBAGE
en la mencionada hoja y sí, en su acabado, se podría emparentar
con ese tipo de bandas (se me ocurre también HOOVERPHONIC) que
aplican el barniz de la accesibilidad a referencias selectas y exclusivas
oxigenando las listas de ventas de su habitual menú de cochambre.
Su productor, Phil Vinal ( PULP, AUTEURS, ELASTICA) ha
logrado que la sensual “I didn´t say”
, la hermosa “Caught you” o la vigorosa
“Take a hole in my head” puedan
convertirse en los ganchos que lleven al grupo hacia audiencias mayores.
Público éste que, en temas como “Old friend”,
“There you go” o “Got a reason”
quizá encuentre universos musicales que ni soñaban que existían.
Si de ahí, tras leer una entrevista donde el grupo los cita como
influencia, deciden dar el salto a CRANES (¿existe algún
grupo actualmente más infravalorado que ellos?. Otros para ese
archivo ) , sería el final feliz de un bonito cuento pop. Dejemos,
por una vez, la puerta abierta al optimismo.... ( ¿ se nota que
hoy me recibido la noticia de que he aprobado una asignatura que daba
por suspensa?).
JAVIER BECERRA
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