(Capitol, 1953-54)

Este imprescindible CD contiene los dos primeros diez pulgadas que Sinatra editó en Capitol.
Songs For Young Lovers, que fue grabado en dos sesiones en 1953, fue su debut en este sello y sería el primero de una larga serie de discos conceptuales. Sinatra, Nelson Riddle (arreglista y conductor de la orquesta) y el productor Voyle Gilmour tenían claro que este disco debía suponer un cambio en la carrera del primero y decidieron seleccionar una serie de standards que respondieran a la misma temática. Sinatra tuvo la última palabra y eligió ocho canciones de primera como "My Funny Valentine," "They Can't Take That Away From Me," "I Get a Kick Out of You," o "A Foggy Day" . El material era bueno (Porter, Gershwin, Rodgers y Hart, etc) pero supo darle nueva vida creando las mejores versiones de la mayoría de estas canciones, cosa que sería una constante en los siguientes años de su carrera. Las interpreta como sólo él sabe. Elegancia, técnica depurada, extraordinario sentido del ritmo y la melodía, sobriedad (los malabarismos vocales los deja para los que no saben bien de que va esto), y esa voz claro. Todo con una insultante apariencia de naturalidad y sencillez que hace que parezca fácil cantar estas canciones.
Al concebir el disco como un todo y no como una reunión de singles era importante arreglar las canciones de forma que el ambiente de éste tuviera una unidad, y acertaron de pleno al utilizar una pequeña orquesta que lo dota de la intimidad y el romanticismo requeridos, incluso en los números más movidos. Hay que decir que en cuanto a sonido y orquestación estamos ante dos de las mejores obras del intérprete.

Swing easy se grabó en 1954, de nuevo en dos sesiones. Se trata de un disco más bailable y de arreglos más complejos. También Sinatra canta de forma más compleja (este disco es un ejemplo de su famoso fraseo, ese swing cantado de forma tan natural) aunque dentro de la sobriedad habitual. Se volvieron a escoger 8 standards de primera (“Just One of those things”, “All of me”, “Wrap your troubles in dreams”, etc) que también giraban en torno al amor , aunque en general menos románticos y con un mayor sentido del humor, acentuado por la interpretación en clave de swing que vuelve a dar unidad al disco. Sinatra volvió a dar otra lección de cómo interpretar este material y el resultado fue otra de sus mejores obras, para mi el mejor de sus discos de swing , y quizá el más divertido de toda su carrera.

La obra de Sinatra es muy amplia y hay diversas formas de introducirse en ella, pero una de las mejores es este CD.

MANOLO BARRERO