( Domino , 2005)

El número de octubre de 2005 la revista Mondo Sonoro reunió un amplio muestrario de firmas de la prensa nacional, con el objeto de emitir su opinión sobre FRANZ FERDINAND . A excepción del letal e impagable Jaime Gonzalo (Ruta 66), el común denominador era el de estar ante un fenómeno musical de primer orden, cuando no, ante “el mejor grupo de pop-rock británico de la década” , como así suscribía Pablo Gill de Metrópoli. Abrumador consenso éste que, sumado a los parabienes de colegas de consistente criterio y la excepcional recepción que han tenido sus dos álbumes por la crítica internacional, obligaron a este firmante a replantear su “normalita” impresión inicia. Aquella que dijo algo así como “no están mal, ¿el siguiente por favor?” .

Procedemos entonces a la enésima escucha del recién editado “ You Could Have It So Much Better” (Pias-Domino, 2005). Se trata, como se ha hartado de señalar su líder Alex Kapranos en las rondas promocionales (toda una saturación de kapranismo), de un disco en el que se continúa la fórmula sonora del exitoso “Franz Ferdinand” (2004) pero en el que se intenta dotar de la intensidad del, dicen, arrollador directo del grupo. Uno, virgen todavía en el bis a bis con los escoceses (y me dicen por aquí que es su verdadero punto fuerte), atisba un sonido mucho más rocoso, sólido e inflado tanto de nervio como de densidad. El responsable es el productor Rich Costley (The Mars Volta, Bloc Party, Doves) y por él discurren doce canciones que, según me señala uno de esos colegas fiables desde el msg en estos momentos, “son como en el segundo de los Strokes, más de lo mismo pero un poco peor”. Mmm… difiero: el nivel de calidad se me antoja parejo, incluso algo superior si cabe, el problema me temo que radica en que el punto de partida (tanto el de FRANZ FERDINAND como el ese revival post-punk británico en general) es tan, tan (pero que tan) exagerado que, quizá, sea este disco el que ponga tras la fiebre las limitaciones sobre la mesa, como en su momento así lo hicieron el “What´s The Story Morning Glory” (Oasis) y “The Great Escape” (Blur) respecto al brit-pop.

Vamos a ver. FRANZ FERDINAND (imagen -¿sexy?- aparte) se hicieron famosos por trazar, desde la discutida perspectiva revisionista brit, la línea mod/post-punk dando con ese sonido esquinado y bailable donde se conjugaba con eficacia la chispa punk, la dinámica reagge-funk y el corazón pop de ascendencia nuevalorera. Así lo certificaron los singles: el ya clásico “Take Me Out”, desdoblándose en dos canciones dentro de un mismo título, y los posteriores “Matineé” o “Michael”. Ahora en “ You Could Have It So Much Better” los chispazos se multiplican y su pretendido “efecto torbellino” se hace notar desde la tripleta inicial; los guitarrazos de la inaugural “The Fallen”, el festivo y efectista single “Do You Want To” (¿su “Country House” –Blur- particular?) y el speedico “This Boy” son fehacientes pruebas de que la anunciada “viveza” del sonido no era para nada gratuita. Optan también por lo punzante en la semi-rockabilly “Evil And A Heathern” (¿pensarían en The Cramps?) y poco después tiran, sin sorpresas, de libro de estilo en “You´re The Reason I´m Leaving”, “Well That Was Easy” o “I´m Your Villain”. Y surge el problema: ¿alguien logra esquivar el deja vu , tragarse su sonido pesado, monolítico y con esas canciones supuestamente imprevisibles (pero, paradójicamente, completamente previsibles al estar repitiendo tics de continuo) de una tacada, sino es en dosis reducidas y, a poder ser, el sábado a la noche?. Yo la verdad es que no, aun es hoy el día que no soy capaz de meterme todo esto de golpe. Y mal andamos si eso sucede con el supuesto mejor grupo del pop-rock del momento.

No todo es monócroma fibra post-punk, que conste. Se debe mencionar dentro de las “salidas de tono”, algunas tan meritorias como ese dulce “Eleanor Put Your Boots On” de raigambre Beatles (en mi opinión, de lo mejor del disco) o el sorprendente “Outsiders” que apela al funk psicodélico de los Happy Mondays sustituyendo gamberrismo por ese acicalamiento que podemos ver en las fotos del cuarteto. De la prescindible “Walk Away” mejor no hablamos, para no empeorar la conclusión… Ésta que dice que, más allá del calentón de la noche, poner su nombre en el mismo párrafo y nivel que Radiohead, Pulp, Suede, Primal Scream, Hefner, Belle & Sebastián o The Delgados es, señores, toda una temeridad. Si acaso unos Blur adaptados al revival 2005, sería lo más prudente. Eso sí, esperamos aún su “Parklife”. O su “Modern Life Is Rubbish”. O su “Blur”. Aunque sea un “Great Escape”. Pero lo cierto es que, en el habitáculo musical en la que se redactan estas líneas aún no se ha podido escuchar algo así.

Sobrevalorados es la palabra. Tan disfrutables como olvidables es la expresión. Bailar hasta que el globo estalle es la frase. Ya verán… ¿El siguiente por favor?

JAVIER BECERRA (Diciembre 2005)