(Jeepster, 2000)

El hecho de que Isobel Campbell figure en la nómina de un grupo tan especial como Belle and Sebastian puede hacer que veamos a The Gentle Waves, su proyecto en solitario, de reojo, como una especie de rareza sin más valor que el anecdótico. Tomarlo así supondría un craso error, por que si en su primer disco ya apuntaba grandes momentos, en este "Swansong for you" nuestra Jean Seberg del pop ha creado un trabajo realmente bonito.

Sí, bonito. No encuentro término que mejor englobe este ramillete de canciones y la verdad, es difícil encontrar oposición a el mientras "Loretta young" te hace ladear la cabeza con los ojos cerrados como si fuera una nana o encontramos en "Falling from grace" ecos de nuestra Jeanette. La música sigue y toda esa tristeza azucarada llena la habitación, bien en dosis de bossa nova ("Pretty"), bien orquestándonos a Nick Drake ("There was magic, then...") o bien recordándonos, una vez más, los múltiples prismas desde los que se puede invocar a la Velvet Undeground ("Solace for pain" o la exhuberante "Flood") a día de hoy. Por tener, hasta tienen un single perfecto, "Sisterwoman", todo un himno para aquellas chicas que, con el corazón roto, ven en su mejor amiga una forma de llenar ese vacío.

Puede, como se ha sugerido por ahí, que mundos como los que nos propone Isobel en realidad no existan. Puede que no exista el amor eterno y que las flores de la primavera al final siempre terminen por secarse. Pero ¿quién se resiste a perseguir esas utopías?, ¿quién se resiste a dejar un pie en la adolescencia y ser un soñador a tiempo parcial?. Hazte un favor a tí mismo y disfruta de este disco como si fuera un beso. Luego, como dice en "Let good times begin": " dejad que la música suene / no pensemos en mañana".

JAVIER BECERRA