(Matineé-Canciones Huérfanas, 2001)

Imaginad que los RED HOUSE PAINTERS hayan decidido dar 2 ó 3 r.p.m más a su habitual desolación sonora. La tristeza áspera de Mark Mokelez & co. se convertiría en dulce melancolía. Al escuchar "Seen so right", el tema que abre "Go back to bed", flamante debut de este dúo de Brighton formado por Keris Howard (TREMBLING BLUE STARS) y Laura Bridge (HOOD), uno puede comprobar ese proceso materializado con pasmosa precisión y quedarse boquiabierto. La primera vez que la escuché, lo supe perfectamente: me iba a enamorar perdidamente de este grupo. Enamorarse sí, pero no de la manera arrebatadora y vertiginosa, erótica y pasional que te pueden producir artistas como PJ HARVEY, sino un amor digamos más familiar, el que terminas sintiendo por tu mejor amiga, el que al final (siempre, aunque al principio puede que pensemos que no) deriva en cariño. HARPER LEE encajaban en mi molde preestablecido de antemano: un puñado de belleza, melancolía y languidez desperdigada por 10 canciones absolutamente fascinantes y que, ummm!, me recordaban a algo. (Sí, como si ella se pareciese a Jean Seberg). La única diferencia, en esta ocasión, es que no encontraba la metáfora perfecta para encerrarlos en un juego de palabras, quizá por haberlas agotado completamente jugando a ser poeta con los TREMBLING BLUE STARS. Sí, este disco suena a todo eso que merodea en tu mente: a la delicadeza de Sarah records, a esas guitarras esculpiendo acordes y arpegios de cristal, a esos telones épicos y evanescentes herederos de indiscriminadas escuchas adolescentes del "Desintigration", al tacto mágico de ese indie-pop apocado y desvalido que se adereza de guitarras acústicas y eventuales cajas de ritmo, a romanticismo, sensibilidad y puro amor a la melodía por encima de todo, a todas esas cosas que hacen que adoremos tanto a THE CURE, FIELD MICE o los SEA URCHINS. Aquí hay esas canciones enormes y emotivas que remiten al mejor pop ochentero pero, al igual que sucedía de los primeros IVY o THE SUNDAYS, se revelan completamente atemporales y absolutamente envaucadoras. Pero tampoco me gusta decir estas cosas: discos asi no se justifican, simplemente se aman. ¿Ejemplos? "Low", "Bug", "Clifton street passange", "Dry land" ... ¡No!, es tan injusto e imposible destacar una sobre otra como contestar a la pregunta de cuál es la mejor canción de "Un soplo en el corazón". Mejor hazte con el y no dejes que te lo cuenten. " Si tu sientes amor / ven conmigo" dicen en la canción que cierra el disco. Tras darle mas y mas vueltas, sigo siendo incapaz de encontrar una mejor invitación con la que compartir con vosotros esta auténtica joya pop.

JAVIER BECERRA