(Pop art, 2003)

El lo-fi, encantadora falta de medios. Agudiza el ingenio cuando se tiene, y sirve de excusa cuando se carece de él. Hometaping son griegos y graban en uno de los más conocidos sellos indies de ese país, Pop Art, casa de The Crooner. Nikos Aima y Aris Siafas -los dos componentes del grupo que está acabando con la música- grabaron estas trece canciones, que componen su primer disco grande, en casa entre 1996 y 2000. Han tenido mucho tiempo para darles vueltas, introducir diversas influencias y buscar grandes composiciones. No se puede decir que lo hayan perdido, pero desanima un poco pensar que estas sean las trece mejores canciones que han conseguido hacer en cuatro años. Su pop adornado de electrónica casera funciona en la excelente “local time” o la efectiva “try again” pero se vuelve esquivo en instrumentales excesivos -“four strange minutes”- . La ladytroniana “call” necesitaba una producción menos lo-fi para convertirse en un hit y a partir de la mitad el disco pierde fuelle y se nota demasiado la hora de duración. No obstante, hay detalles en cada una de las composiciones y momentos memorables que confirman el talento para aprovechar el estudio casero y su candidatura a presidentes de la asociación por la defensa del hiss -ese ruidito de fondo que tienen las cintas-. Con tantas pruebas de excelentes discos con la etiqueta lo-fi, de Hometaping sólo se puede lamentar que, pese a los buenos momentos, se hayan quedado a medio camino. Aún así, el estupendo artwork, los innegables aciertos musicales y una edición limitada de 500 copias merecen un sitio al final de la lista de la compra.

FERNANDO CAMPELO