 
(Bittersweet Recordings, 2002)
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Quien se haya paseado entre
el puzzle de artículos, entrevistas y críticas que componen
Feedback-zine sabrá que uno de los grupos por el que sentimos más
devoción es IVY, el genial trío anglófilo
de Nueva York comandado por Dominique Durand , Andy Chase y Adam Schlesinger
. Dicho fervor no ha impedido que frente a "Long Distance"
(2001), el retorno del grupo tras 4 años de silencio, no mostrara
el mismo entusiasmo que "Realistic" (95) "Aparment
life" (97) me había arrancado en el pasado. En él
incurrían en la misma clase de mal que, por ejemplo, ha apelmazado
las dos ultimas obras de Los Planetas, es decir, el seguir estirando la
fórmula característica del grupo en canciones que combinan
la magia primigenia con el puro relleno y la soltura melódica con
el agarrotamiento. Señales de alarma inminentes para fans tremendistas
como un servidor (y es que lo galaico es lo galaico), que cuando siente
a un grupo "suyo", se echa las manos a la cabeza ante cualquier
mínimo síntoma de descenso en la inspiración.
Un año después
de aquel, retornar con "Guestroom", un disco que a priori
poco puede decir más allá del divertimento de fan y lo anecdótico,
ya que se trata de una colección de versiones realizadas por el
grupo en anteriores trabajos y recopilatorios, junto a otras grabadas
para la ocasión. Sin embargo, nada más pulsar el "play"
nos topamos con el "Let´s go bed" de los
Cure reconstruido en el laboratorio pop de IVY y tras un delatador
"ohhh" nos damos cuenta de que aquí puede haber algo
grande ya que, sin ir mas lejos, aquí superan incluso al original.
Y es que este disco IVY demuestran que sus componentes no solo
han son consumido buenos discos si no que de ellos han extraído
los ingredientes necesarios para componer una fórmula que ya tiene
un característico cuño personal. Estamos hablando de ese
pop de querencia ochentera ( y especialmente los Prefab Sprout y The Sundays)
, con claras reminiscencias de la Tamla Motown y el pop francés
de los 60,elegantemente barnizado con una fina capa de tecno-pop con la
siempre encantadora voz de Dominique Durand en primer plano.
De ese lado ochentero,
quizá el más obvio, recogen descartando las obviedades que
otros no evitarían (The Smiths, Prefab Sprout, Housemartins...)
un delicioso y fiel "Streets of your town" de
GO-BEETWEENS, el "I don´t konw why I Love you"
de los injustamente olvidados HOUSE OF LOVE y la magistral relectura de
"I guess I´m just a little too sensitive"
de ORANJE JUICE ya incluida en su primerizo ep "Lately"
(94) y, sin duda uno de los momentos más bellos del pop de la pasada
década . De los sesenta recuperan el "L´anamour"
SERGE GAINSBOURG como la inevitable huella de la música francesa
siempre presente en la obra de IVY, con la nocturnidad de Alpha
le dan un agradecido aire de trip-hop al "Be my baby"
de las Ronettes. Por último versionean a sus amigos de PAPAS FRITAS
( "Say goodbye" ) , STELY DANN ("Only
a fool would say that") y, hacen un asiento new wave con
un respetuoso "Kite" del alquimista del pop NICK
HEYWARD, un bonito descubrimiento para este escriba que lo desconocía
completamente hasta la fecha.
IVY con este trabajo
vuelve a ser lo que eran: magia, seducción y savour faire. Si puedes,
disfrútalo en pareja. Discos así, son un auténtico
regalo a los oídos. Una última cosa: amigos de Bittersweet
intenten reeditar "Realistic" el impresionenate disco
de debut de la banda, desgraciadamente ignorado, por que en el se esconden
algunas de las mejores canciones de la historia del indie-pop.
JAVIER BECERRA
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