(Strange Fruit, 2000)

Parece que ha sido ayer y, sin embargo, fíjate el tiempo que ha pasado. Recuerdas, David, lo especiales que nos sentíamos adorando a este grupo, la de veces que pusimos "Psichocandy" a toda hostia para horrorizar al vecindario, la de pensamientos que articulamos en "Darklands" y qué me dices de aquel "Automatic" tan intenso, dinámico y arroyador.

Sí, fuimos adolescentes soñadores, especiales a nuestra manera y raros más por necesidad que por vocación. Y este disco me lleva allí en toda su plenitud y esplendor. De hecho nos rescata a los mejores JMC, los de los 3 primeros discos: aquellos adolescentes insolventes que fundieron el pop de las Ronettes sobre los surcos del "White light/White heat" ("Psichocandy"); los que luego se ralentizaron y limpiaron ruido para regalarnos el "Velvet Underground" de los 80 ("Darklands") ; y,finalmente, los que revitalizaron las guitarras sanguinarias de los Stooges sobre los ritmos de Bo Didley con bases programadas ("Automatic"). 21 temas recogidos de las sessiones que hicieron para el programa de John Peel y que nos muestran a unos Jesus pletóricos combinando belleza, electricidad, salvajismo y dulzura a partes iguales, mucho antes de la espiral de autocomplacencia y patetismo en la que degeneró todo aquello años después. Aquí están todos sus clásicos ("Just like honey", "In the rain" -que no es otra que "About you"-, "Coast to coast", "sidewalking"...) tomando relieve y, sobre todo en los temas de "Psichocandy", sonando con más vigencia que nunca y dando lugar a un trabajo imprescindible para fans y muy recomendable para quien se quiera introducir en una de las bandas más decisivas del pop de los 80.

Ah!, David, ya sabes, quedamos mañana a las 6, como siempre en la puerta del Corte Inglés. Tráeme esos singles que te grabaron de los Pixies y el "reading, writing and arymethic" de los Sundays, que me muero de ganas de oírlo. Yo te llevo los nuevos piratas que conseguí de U2 y el nuevo maxi de los Stone Roses, que vas a flipar...Oye ¿has oído a unos tales Nirvana?.

JAVIER BECERRA