(Elefant , 2002)

Colocas el cd en el reproductor y pulsas play. Tras un loop de un piano, empieza el vuelo de “Untrue”, suave como la parábola de un pájaro dibujándose en un despejado cielo de indie pop ideal, sintetizando la caricia naïf de los SOFTIES, las ensoñadoras atmósferas de SLOWDIVE y esa manera de tratar la melancolía de GALAXIE 500... y resulta que el pop ha puesto todos sus mecanismos seductores en funcionamiento y te has quedado completamente enamorado. En efecto, todos los tópicos que se emplean de continuo sobre este tipo de grupos - las medias sonrisas, la frágil burbuja de cristal, los ojos cerrados...- tienen aquí pleno sentido y contenido.

“Rocks and tears” se trata de una colección de temas grabados en 2000 por esta joven californiana que anteriormente militara en CRASH AND BRITANY y que actualmente, junto a su carrera en solitario, es partícipe el dúo BOOTHBY, quienes prometen participar en una próxima entrega del Club del Single de Elefant Records. Lo dicho sobre “Untrue”, se puede reproducir sobre casi la totalidad de los 9 temas que completan este notable trabajo repleto de melodías de algodón de azúcar suavemente interpretadas por un débil hilo de voz. A excepción de “Knee deep” y “I´m the devil of the neighborhood”, ambas en taciturno formato acústico, el resto del disco transita por la delicia del pop de dormitorio escrito en letra minúscula e interpretado con voz apocada bajo un sedoso baño de teclados y cajas de ritmos. Fórmula que dan lugar a cortes como “55 dollars”, “ I need you” o “One more thing”, canciones elaboradas con el mismo encanto y magia de quien rodea un nombre con un corazón en las páginas de un diario, lo cruza con una flecha y, tras suspirar, lo cierra con llave. Así de sencillo, así de bonito.

JAVIER BECERRA