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Lo primero
que hay que decir de este trabajo es que debe resultar mucho más
fácil y lógico construir una obra conceptual en formato
E.P que álbums completos. Así nos llega esta obra, miniatura
sólo en apariencia. El nuevo E.P de LISABÖ contiene
tres temas, desarrollando a través de ellos el relato de tres momentos
de un día cualquiera. "De madrugada", "Lluvia
de mañana" y "En los ojos del día".
El cotidiano tránsito a través de una jornada no sólo
resulta desde la perspectiva de LISABÖ monótono y gris.
También
contiene una secreta y dolorosa angustia, una náusea existencial
producto de la lacerante ausencia de ilusiones, de un desengaño
permanente con la condición humana y sus miserias. No estamos ante
una obra agradable o acomodaticia, pero sí profundamente intensa.
No nos presenta un mal día: la premisa es que todos los son.
El Emo-Core
de LISABÖ tiene una evidente ambición de trascender.
Caminando sobre el alambre de lo pretencioso, sin caerse. La música
busca (y encuentra) la intensidad, la grandeza, la expresión sin
pudor de toda la tormenta interior, que habitualmente se contiene, pero
que aquí puede golpear con toda su fuerza. En "Gau Minean"
las cuerdas que figuran detrás de la maraña de guitarras
van aumentando la tensión, incrementando la sensación esquizofrénica
de estar atrapado en una jaula. Hasta que finalmente se produce una falsa
calma que nos lleva hasta "Goiz Euria", un interludio
en el que la paz es sólo apariencia. Por eso el engaño cae
por su propio peso en "Egunaren Begietan", que
termina por concluir derrotado: "¿Qué demonios somos
si no es el sueño de nuestros sueños?".
La sensación
de obra acabada, de ciclo cerrado en si mismo que produce este E.P resulta
casi sorprendente. Sólo cabe felicitar a LISABÖ por
su logro. Y administrarnos este veneno en pequeñas dosis. No porque
nos resulte extraño, sino más bien por sus niveles de concentración.
Por la manera que tiene de limpiar el campo de visión de las encantadoras
distracciones que no curan, pero anestesian.
Todos sabemos
que la verdad duele.
ENRIQUE MARTÍNEZ
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