(ELEKTRA, 1969)

Año 1968. Arthur Lee está decidido a librarse definitivamente de sus desahuciados compañeros, destruidos a conciencia por la heroína, crear unos renovados LOVE con Jay Donellan (guitarra) Frank Fayad (bajo) y George Suranovich (batería) y encontrar un nuevo y más comprensivo sello discográfico, peleado ya sin remedio con Elektra. Por eso prepara de manera casi casera para Blue Thumb un nuevo disco doble de veintiséis cortes. Sin embargo, por contrato, Elektra todavía retiene legalmente los derechos sobre diez canciones, que selecciona y publica como "Four Sail" un año después. Ahora, y después de años descatalogado, le sirve para cerrar su ejemplar ciclo de reediciones del catálogo de LOVE. Como ha sido la norma, se dignifica este legado con una presentación primorosa, un extenso libreto y un prístino sonido, amén de algunas inéditas de mayor o menor interés.
Recuperamos así a unos LOVE recargados de electricidad, practicantes de una psicodelia menos a contracorriente de sus tiempos (jazzy, progresiva y expansiva) pero sin volver por ello al febril sonido de "Da Capo". La influencia de su exitoso amigo Jimi Hendrix sobrevuela este nuevo proyecto de Lee, absolutamente decidido esta vez a dejar atrás el aroma acústico y los complejos arreglos orquestales de su obra maestra más reciente ("Forever Changes") y a intentar su asalto definitivo a un estrellato que se le resistía. Mientras sus diversos problemas y sus propias manías le cortaban el camino, él veía desfilar en esa dirección a amigos y conocidos que en su inmenso ego no veía superiores a él (el propio Hendrix o Jim Morrison) Nuevamente su infalible instinto autodestructivo le impidió dar el gran salto, pero esa es otra historia.

Porque, en verdad, argumentos musicales a Lee nunca le faltaron. La nueva formación brilla con mucha fuerza, sobre todo el pulso desbordante de Suranovich y los fulgurantes punteos de Donellan. Y Lee aún regala algunas canciones memorables. "August", inaugura el álbum con una exhibición de flexibilidad impropia de las anteriores encarnaciones de LOVE. "I'm With You" recuerda poderosamente a los mejores LOVE de toda la vida, con un acentuado toque latino en la sección rítmica. "Singing Cowboy", poderosa y extraña, la bucólica "Dream", "Robert Montgomery", la hermosa y transparente "Nothing" y la espléndida y sorprendente "Always See Your Face", pertenecen por derecho propio al catálogo de lo mejor de LOVE. Se trata de canciones imaginativas, de sello melódico distintivo e inconfundible y ejecutadas por una gran banda.

Pero, no nos engañemos: esto no es "Forever Changes". En realidad, ningún disco lo ha sido ni lo será. Y, desde luego, tampoco la ausencia de un talento tan infravalorado como el de Bryan Maclean podía resultar finalmente gratuita. Pese a todo, "Four Sail" sí es otro capítulo memorable en la increíble historia de una de las mejores bandas "secretas" de la historia del rock. Y como siempre, estás invitado a descubrirlo.

ENRIQUE MARTINEZ