(Words On Music- Dock, 2005)

Definitivamente el mundo del pop británico independiente de los 80 es algo así como un inabarcable saco en el que rebuscar de continuo, a poco que se tenga sintonía con sonidos como los que, por ejemplo, recopiló en su día recopiló la célebre cinta C-86 del New Musical Express. La mayoría de ellos no llegaron a nada en términos comerciales, sus carreras por lo general fueron efímeras (a veces ni siquiera con un elepé) y su repercusión posterior aparentemente nula. ¿Quién recuerda o cita hoy a CLOSE LOBSTERS, SEA URCHINS, THE BODINES, McCARTHY o FIELD MICE?. Pocos, me temo. Y no será por la calidad de su material, un auténtico manjar para quien aprecie el dinamismo de ese pop de guitarras que se cocinó a la sombra de esa época dorada en la que THE CURE, ECHO AND THE BUNNYMEN, REM y THE SMITHS escribían con brillantez la banda sonora de una generación. Quién sabe si dentro de unos años su obra será expoliada del modo que se ha hecho estos años con el post-punk y lo más cool del mundo sea parecerse a McCARTHY en vez de a GANG OF FOUR.

Mientras que esperamos la llegada de ese hipotético revival, no estaría mal detenerse en una banda como los londinenses THE LUCY SHOW, probablemente más desconocidos aún en el consciente general que los nombres citados. Se trata de un cuarteto comandado por los canadienses emigrados a Inglaterra Mark Bandola y Rob Vandeven se mantuvieron en activo apenas un lustro (de 1983 a 1988), tiempo en el cual grabaron dos álbumes, un ep y un puñado de singles. El segundo de estos álbumes, “Mania” (originalmente editado en 1986) ha gozado del cariño del sello americano Words-On-Music (el gran baluarte para los afines al c-86 y la era shoegazer) y vuelve a nosotros en esta cuidada y oportuna reedición (con el disco remasterizado, incluyendo un amplio elenco de temas extras y el video-clip de su tema más conocido, “A Million Things”) que pone de manifiesto la valía de una banda súper revindicable.

Producido por el ilustre John Leckie (ya saben, el responsable de “The Stone Roses” o el “The Bends” de Radiohead entre muchos otros), a “Mania” lo podríamos instalar –apenas tres pinceladas orientativas- dentro de ese punto intermedio entre los CLOSE LOBSTERS, THE JAM y los REM de la época de “Life's Rich Pageant”, siempre con un intermitente rebufo, ora oscuro, ora psicodélico. Es decir, estamos ante un álbum de pop dueño de ese timbre agudo y cuerpo súper melódico, comandado por de guitarras tan ágiles como ligeramente difuminadas (ahí están las arrebatadoras “Land And Life” o View From The Outside”, por ejemplo), con inmediata pegada sesentera (“A Million Things” tiene mucho de aquellos pildorazos que escupía Paul Weller en los primeros 80), pero también con cierto halo after-punk. De esto dejan fehacientes pruebas la estupenda “Sun And Moon” tirando con destreza del hilo de THE CURE y también “Melody” que, levitando ante las enseñanzas de ECHO AND THE BUNNYMEN, termina por marcarle, en cierto modo, el camino a los JESUS MARY CHAIN de la era “Darklands“, cuando éste aún estaba en periodo de gestación.

Sin dejar de mencionar la calma belleza de “Solojourn´s End” y la preciosa “Sad Septiembre” (está última tirando hábilmente del catálogo BEATLES en su detallismo pop y con una atmósfera de serenidad pareja a los medios tiempos de HOUSE OF LOVE), los dos temas finales del disco merecen una especial atención por su desmarque del supuesto patrón. “Part Me Now”, por un lado, cobija una encantadora pieza intimista de teclados gaseosos a lo OMD y “New Message”, el que fuera segundo single del disco, es un colorista tema de pop sintético deliberadamente comercial muy en la onda de la época, con vientos y todo (incluido el correspondiente solo), que no termina de cuajar, retrotrayendo a lo peor de los primeros (y desfasadísimos) 80; sin lugar a dudas supone el momento más deficiente del disco.

En cuanto al material extra añadido, se incluyen los inéditos “Jam In E”, “Invitation” y “Civil Servant” (aquí dándolo todo por la vía de la hedonista y ácida psicodelia sixties, todo un magnífico precedente de lo que luego explotarían en Madchester bandas como INSPIRAL CARPETS o HAPPY MONDAYS), junto a tomas en vivo de “Sun And Moon” y un “View From The Outside” que así toma una sorprendente conexión con la manera en que Johnny Marr maleaba el “The Queen Is Dead” de los SMITHS sobre los escenarios. Cierran el cuadro una versión demo de “New Message” y la mezcla original inédita de “A Million Things”.

Comprobadas las excelencias de este trabajo, ahora solo cabe esperar que, como ya sucedió previamente con FOR AGAINST, Words On Music se haga con las correspondientes licencias y consiga reeditar el resto del material de la banda.

JAVIER BECERRA (Julio 2006)