 
(BEGGARS BANQUET/
EVERLASTING, 2003)
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Durante toda su carrera
en solitario, cuando la compaginaba con su papel de vocalista de los imprescindibles
Screaming Trees, y cuando se convirtió finalmente en su principal
ocupación, Mark Lanegan parecía haber optado
de manera definitiva por tornarse en un nuevo Johnny Cash
en su versión más crepuscular. Sus discos esencialmente
se desarrollaban en un formato acústico muy centrado en un registro
de roots y Americana, que Lanegan manejaba como si su destino desde el
principio hubiera sido cantar esa clase de canciones, y de esa manera.
Con este E.P extendido y subtitulado “Metamphetamine Blues,
Extras & Oddities”, recuperamos a Lanegan en un contexto
mucho más eléctrico y experimental. Y de nuevo los resultados
vuelven a ser excelentes.
Tal vez sus constante
colaboraciones en estudio y directo con unos Queens Of Stone Age que hacen
acto de presencia constante en el disco, le haya devuelto las ganas de
sentir ese zumbido eléctrico resonando en su espalda mientras canta
con su voz única. Y tal vez por eso, en la excitante apertura del
disco que es “Metamphetamine Blues”,
Lanegan parezca Tom Waits cantando y dirigiendo a Black
Sabbath, tratando todos juntos de encontrar la canción que cantaría
Howlin´ Wolf resucitado y enganchado a las drogas
sintéticas. Lo cierto es que los Queens Josh Homme y Nick
Oliveri le ayudan de manera providencial a alimentar de electricidad
otros momentos, como la estupenda “Message to Mine”
o “Skeletal History”. Pero es la voz de Lanegan
la que, como siempre, consigue imponerse como principal protagonista en
cualquier hábitat.
También hay espacio
para momentos más líricos, pero no al modo folkie que era
habitual hasta hora. El piano inunda una balada tan emocionante como “Lexington
Slow Down”, un órgano tétrico y una
guitarra saturada crean la atmósfera de la breve “In
The Steps of The Cathedral”. Y en otros momentos el
aire se enrarece, ocultando el intimismo de piezas como “Wish
You Well” o “Sleep With Me”, pero no su
emocionante intensidad. Una manera más excéntrica de hacer
que se acentúa en la tensa versión de “Clear
Spot” de Captain Beefheart, o en “Version”
el instrumental que cierra el disco. En esta faceta la presencia del ubicuo
Chris Goss (líder de Masters Of Reality, productor
de Kyuss y aquí vocalista, multi-instrumentista y co-compositor)
se muestra la clave secreta, junto con a la omnipresencia de Alain Johannes
en otros cortes.
Otros invitados ilustres
son Dean Ween o Greg Dulli, anticipo
en este último caso de una más amplia cooperación
bajo el nombre de The Gutter Twins y que promete emociones realmente fuertes
después de la aparición estelar de Lanegan en “Blackberry
Belle” de The Twilght Singers. Promete tanto como lo pueda
hacer este sensacional disco de “aperitivos”, que si lo es,
uno se pregunta cómo puede ser el plato principal. Mientras tanto,
ya sabes: toma pan y moja.
ENRIQUE MARTÍNEZ
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