(ATLANTIC RECORDS, 1970)

Cuando finalmente los MC5 fueron expulsados de Elektra por sus continuos problemas y polémicas y dejaron atrás a su peculiar mánager John Sinclair, encarcelado por posesión de drogas al parecer mediante una trampa tendida por las autoridades, pudieron encontrar en Atlantic una merecida segunda oportunidad de comenzar de nuevo y reintentar el éxito que les había sido negado. Finalmente su segundo disco fue producido por uno de los más prestigiosos críticos musicales del momento, Jon Landau, que curiosamente carecía de cualquier clase de experiencia en estos menesteres.

El cambio (impulsado por Landau en su calidad de "teórico" del rock'n'roll) con respecto al disco de debut resulta evidente, casi exagerado. Del descontrol de "Kick Out The Jams" se llega a una simplicidad absoluta. Si la imposible y larga "Starship" cerraba aquel disco, éste lo abría nada menos que una acelerada versión de "Tutti Frutti" de Little Richard de minuto y medio de duración. Aquí desde aquella banda revolucionaria y política, llegamos a una suerte de "Teen Explotation", de premeditada banda sonora para las fiestas de adolescentes "dazed and confused", sobrados de hormonas y de sospechosos humos en los sesos. Las letras podrían molestar a los mayores, pero en el fondo no amenazaban con cambiar con el orden establecido. Se trataba tan sólo de cerveza y, si había algo de suerte, sexo y droga: nada que el tiempo no curara. El sonido sería directo y sin concesiones a la improvisación. Pero, eso sí, también mucho menos ruidoso, sin esa sobredosis de fuzz que atronaba en el debut. La precisión que exhiben los MC5 en la grabación final demuestra su enorme categoría como auténtica banda de rock'n'roll, algo que podía haber quedado un tanto oculto en medio de todo aquel primerizo caos musical y personal. De hecho, con este nuevo sonido volvían a sus orígenes, y no en vano recuperaban uno de sus temas originales: el estupendo "Looking At You", un auténtico clásico del garage rock.

Se palpa que el concepto detrás de este disco es tan premeditado o más que el de "Kick The Jams". Ahora los MC5 "vuelven a los USA", a la América de los suburbios, después de haber intentado sin éxito cambiarla. En todo momento la temática adolescente, las referencias a los "chicos" que se enfrentan a los carcas de sus padres y al lerdo sheriff del pueblo pueden llevar a la sonrisa cínica si conocemos cuáles son los antecedentes. Sin embargo, éste en realidad el mejor disco de los MC5, y un poderoso, insuperable álbum de rock'n'roll. Uno de los mejores discos de rock'n'roll jamás grabados. Flanqueada por dos versiones de clásicos de los años cincuenta (la mentada "Tutti Frutti" y la homónima "Back In The USA") que son auténticas declaraciones de principios, y también con un sonido involuntariamente plano pero muy característico (producido por un fallo de Landau al saturar tanto el volumen de los bajos que los anuló) la colección de canciones propias que incluyeron supone un retorno también a los viejos tiempos de canciones breves y concisas, de temática adolescente, completamente irresistibles y adictivas. En esto resulta un disco seminal, y tiene cierto parentesco con "End Of The Century" de THE RAMONES, cuando éstos buscaron al mismísimo Phil Spector para recuperar una cierta inocencia perdida.

Por su parte, claramente "Back In The USA" es un también antecedente del punk, pero posee una precisión (quiero decir: los MC5 sí sabían tocar) de la que muchas bandas de punk británico carecieron. Con dos excepciones a este espíritu sincrético: "The Human Being Lawnmover", que contiene múltiples cambios al modo de los WHO de "Tommy" en sus escasos dos minutos y medio; y "Let Me Try", que es una estupenda, sorprendente, balada de puro "soul".

Por lo demás momentos repletos de explosiva energía, riffs y estribillos perfectos como "Tonight", "Teenage Lust", "Call Me Animal", "The American Ruse" y la fantástica "Shakin' Street" configuran un disco falsamente breve porque te impulsa a repetir inmediatamente su escucha. En su desarmante simplicidad reside mucho de su irresistible encanto. Porque cuando el Rock'n'Roll se hace tan bien, y de un modo tan simple, no precisa de nada más; y nada puede superarlo. Lástima que no haya muchos discos como "Back In The USA". Aunque completamente lógico: debe ser muy difícil hacerlo parecer tan fácil.

ENRIQUE MARTINEZ