( Words on Music, 2003)

Hemos dicho tantas veces eso de que “vuelve el shoegazing” que, a fuerza de insistir, me he dado cuenta que casi sería más adecuado darle un giro al discurso y afirmar el shoegazing como un género independiente al que algunas bandas acuden, del mismo modo que otras lo hacen con r&b, el jazz el country o la new wave. Bandas, todo sea dicho, sin ninguna aspiración comercial y, visto lo visto, la mayoría desde una ortodoxa postura carente de esa ansia de llevar el género mas allá de lo que lo dejó MY BLOODY VALENTINE con el sobrenatural “Loveless” (que en eso, uno diría que SEEFEEL y su soberbio “Quique” ya se encargaron en su momento) o entremezclarlo con otros ingredientes como, por ejemplo, hacen los bellísimos L´ALTRA o THE ZEPHYRS. Son, por tanto, pequeñas formaciones como READYMADE, RESPLANDOR o AIR FORMATION, desperdigadas por la geografía pop y unidas por una romántica devoción hacia un código musical de sobra conocido, que conjuga melodías asexuadas y escapismo cósmico, con esa típica vaporización guitarrera en la que muchos músicos y oyentes ven necesario seguir ahondando en busca del éxtasis eterno.

Así que, previo aviso para devotos de la palabra “evolución” y allegadas, toca el turno de posar la generosa y bienintencionada mirada feedback sobre THE MEETING PLACES, cuarteto californiano que debuta con este “Find yourself along the way”, suma y sigue al elenco de nombre antes mencionados y un disco que parece haber llegado a nosotros fugado de ese bucle temporal entre finales de los 80 y principios de los 90. Diez atmosféricos temas entregados en cuerpo y alma a la idealista elucidación del amor, empapado de belleza, metáforas astrales y la ingrávida sensación que este produce cuando éste se tiene ( y se siente) de verdad. Para ello THE MEETING PLACES crean un discurso que podría situarse entre los MY BLOODY VALENTINE del “Isn´t Anything”, los primeros RIDE y, sobre todo, SLOWDIVE, influencia aplastante en esos momentos en los que las guitarras emprenden el vuelo en cortes como en “Freeze our States” , “Some lies as yesterday” o “Wide awake”, elaboradas todas ellas con la habilidad de un aplicado alumno respetuoso con la tradición asimilada. Pero la cosa no se queda en una exclusiva recreación shoegazer, sino que el grupo también coquetea con sonidos colaterales; ahí está ese “Now I Know you could never be the one” cuyas guitarras retrotraen a THE CURE, el reflejo melódico de los JESUS AND MARY CHAIN en la preciosa “Turned over”, las crecidas pirotécnicas de “Some lies on yesterday” tan próximas a los primeros MERCURY REV o también ese fantástico trip sónico titulado “Take to the sun” que parece encaminar al grupo por el un inflamado sendero space rock en un intenso mano a mano entre PIANO MAGIC y SPIRITUALIZED, posiblemente lo mejor de un notable y recomendable disco que no, no supera a los clásicos que rememora de manera tan nítida y trasparente. Pero, bueno, eso ya lo sabíamos incluso antes de escucharlo. ¿ O No?.

JAVIER BECERRA