( XL-Everlasting, 2005 )

M.I.A. es EL NOMBRE de la temporada para los seguidores de la electrónica más o menos rock, más o menos accesible: la que puede gustar igual a un fan de PEARL JAM que a uno de AUTECHRE. Un par de singles editados durante la pasada temporada –“Sunshowers” y “Galang”- ya la colocaron en la liga de promesa y, con su debut, estaba claro que este sería su año. El año de M.I.A. , siglas de Missing In Action (desaparecido en combate) que sirven de refugio ideológico musical a Maya Arusalpragam, el torrente musical que ha engendrado “Arular” .

Su particular y turbulenta peripecia vital comprende el ser hija de uno de los cabecillas de la guerrilla tamil en Sri Lanka, pintora y diseñadora ocasional (suya es, por ejemplo, la fotografía que ilustró “The Menace”, el segundo trabajo de ELÁSTICA) y constante exiliada política por la combativa actividad familiar. Ahora M.I.A. lleva ya instalada varios años en Londres y con “Arular” (un título que referencia al alias de su padre) presenta su particular visión –guerrera, combativa y desafiante- del estado de las cosas con un poliédrico viaje musical que va de Nueva York a Jamaica y de Sri Lanka a Puerto Rico. De esta manera una mixtura de hip-hop, reggaeton, electro, uk garage y r&b confluye en el poso asiático en este tratado que recoge el agresivo discurso bélico de PUBLIC ENEMY ( “Yo tengo las bombas para hacerte explosionar / tengo los ritmos para hacerlo, bang bang bang” dice en “Pull up the people, pull up the poor”), lo retuerce en mil colores y , pese a todo, logra un discurso vitalista, luminoso y positivo, incluso cálidamente sexy. Piensa uno, viendo el global de singles, sonido, actitud e imagen, que perfectamente la podría convertir en una estrella masiva en las manos promocionadotas adecuadas.

Por ahora, con producción sísmica y chispeante, obra del ex-PULP Steve Mackey y Richard X, M.I.A. ha logrado un notable disco, algo duro en una escucha en bloque, pero en el que temas como “Hombre”, “Pull up the people, pull up the poor” o “One for the head skit” no dejan lugar a ese escepticismo que artefactos así suelen provocar en los más desconfiados ante tanto “disco del año”, “el sonido del futuro” y demás etcéteras que se oyen/leen por ahí con un consenso, uno diría que exagerado. ¿Sobrevalorado? puede. ¿Interesante? que no te queda la menor duda.

JAVIER BECERRA (Agosto 2005)