( Annika , 2002)

Quizás mi crítica llegue algo tarde, hace ya dos años de la salida de este ep, primera referencia del sello de San Cugat del Vallés, Annika, propiedad del “chico malo” del pop de última generación, Guille Milkyway y del diseñador gráfico Gregorio Soria; ya que desde este “Cinco minutos” no he tenido más noticias del estado de este duo madrileño, que responde al nombre de uno de esos utilitarios míticos de los años setenta. Así, sirva esta crítica como empujoncito y ánimo, como un efecto de señalización y baliza. Si aún estais ahí, dad señales de vida y lanzaros a la deriva de un album nuevo, por favor.

Y es que con unas referencias ya tópicas en el indie español (FAMILY, PLANETAS, LA BUENA VIDA o, incluso, VAINICA DOBLE) MIRAFIORI han sabido asimilar estos gustos, recomponerlos y dar en el clavo con unas letras de esas que enamoran, que se precipitan al abismo, que se encuantran al borde, en ese límite que separa la ñoñería de lo puramente sensible o sentimental. Y con valor, ya que los más normal sería obviar estos problemas optando por el idioma inglés. Frases como “.. y en clase la dibujaba rompiendo las olas del mar, pero le hacía un bañador y disimulaba... ” se adhieren a tu cuerpo como la sal en los baños de verano en el mar. Se quedan grabadas en tu mente y las repites e incluso te martirizas un poco, recordando ese amor adolescente perdido o aquellas vacaciones en la costa que recorriste en bicicleta con tus amigos. Sólo tres canciones, tres pequeñas joyas, “Cinco minutos”, “Cosas que es mejor no hacer” y “Más o menos igual” ¿Para cuándo más?

GUILLERMO ARIAS (septiembre 2004)