(Sanctuary, 2006)

Todos los ‘fans’ incondicionales de MORRISSEY –que somos más de lo que la gente piensa– nos congratulamos del nuevo ‘status’ adquirido por el de Manchester. Tras su hiato discográfico de siete años en el que se dedicó a recabar apoyos de los que nunca le fallaron, atrajo a un nuevo público con ‘You Are The Quarry’ en 2004. Su secuela, ‘Ringleader Of The Tormentors’, aunque se parece mucho en sonido y diseño, no llega a la altura deseable. Pese a todo, la calidad del producto supera la media de calidad de la música ‘indie’ actual.

Pero no es sólo eso lo que le pedimos a MORRISSEY. De él sólo pueden salir discos que, por lo menos, den para el notable alto. Uno de notable bajo como éste decepciona un poco. Nunca es que haya sido innovador, pero ‘Moz’ tampoco se había repetido de tal forma desde ‘Kill Uncle’. Por eso, el tema favorito de los que han escuchado el álbum suele ser ‘Life Is A Pigsty’. Empieza sonando a TALK TALK y acaba a lo Jeff Buckley tras siete minutos de éxtasis sombrío. Una pieza poco Morrissey que es como una isla en un mar de canciones marca de la casa.

Este disco pierde, además, la quintaesencia 'Morrisseyana' de buenas letras e historias sobre 'underdogs'. Discos declarados en su día como producto del ocaso creativo de un genio, caso de 'Southpaw Grammar' o 'Maladjusted', resultan hoy mucho más entrañables que 'Ringleader...' Pese a que todo suena a MORRISSEY, falta el espíritu, el 'Mozgeist'. Es difícil cogerle cariño a la nueva entrega del astro mancuniano.

Buena parte de la culpa se le puede echar a su principal colaborador y nuevo 'muso', Jesse Tobias. Los antecedentes de este guitarrista de sesión –formó en el grupo de Alanis Morrisette– hacían pensar lo peor. Y así es. A cambio de un mejor sonido en los conciertos, se pierde la gracia compositiva de Boz Boorer y Alain Whyte, lo mejores 'partenaires' posibles de Moz quitando, por supuesto, a Johnny Marr. Tobias se limita a copiar los modelos de Boorer y Whyte de forma efectiva a veces -'You Have Killed Me'– y algo torpemente otras –la atropellada 'I Want To See The Boy Happy'

Lo mejor del disco se acumula en la primera mitad. El primer single, ‘You Have Killed Me’ es efectivo, aunque no luce como ‘First Of The Gang To Die’. La canción que abre el disco, ‘I Will See You In Far-Off Places’ se defiende con un pulso bastante ‘glam’, bastante 'Your Arsenal', parecido al de ‘The Youngest Was The Most Loved’, segundo single. Aquí entran los coros de niños, lo único quintaesencialmente 'morrisseyano' de este disco.

Capítulo aparte merece ‘Dear God Please Help Me’ la única balada. En ella, MORRISSEY llega a unos niveles de erotismo sorprendentes sin perder en ningún momento la elegancia. Junto a 'Life Is A Pigsty' es lo más lucido. Cerca de ese nivel se encuentra ‘In The Future When All´s Well’, que cierra el primer tramo con fiereza y ritmo. Quizás sea otra de las canciones a recordar, más que nada por su parecido a los SMITHS.

De las últimas cinco canciones sólo destaca realmente ‘At Last I Am Born’, más por su letra que por la música. No es que sean unas palabras excepcionales, pero, viniendo de quien vienen, sorprenden. Parece que MORRISSEY hoy es realmente feliz, según dice en este tema. El problema es que sus ‘fans’ seguramente no estén del todo felices con su último esfuerzo.

LUIS SOTO (Diciembre 2006)