( Pulso, 2005 )

La Movida Coruñesa strikes again. ¿Existe alguien capaz de no esbozar sonrisita al escuchar eso de la “movida coruñesa”?. Por aquí sepan que no, que nunca entendimos esa obsesión por fabricar un papel a base de un criterio tan peregrino como el de la vecindad y envolver con él las burbujas de una efervescencia cuantitativa en la que personalmente jamás he visto cualidad ni calidad que la justifique. Al final, suele suceder, todo se queda en un montón de tipos dándose palmadas e importancia en un bar, exhibiciones de provincianismo en plan “la escena de Coruña no tienen nada que envidiar a la de Madrid” , grupos diciendo mil veces “no tenemos ninguna pretensión” y, poco después, monumentales enfados con bastante poco disimulo si al final alguno logra destacar al margen del rebaño o sin pagar peaje en los filtros “oficiales”. Ya saben. que si tongos en el concursos de demos, que si haciendo la pelota a tal o cual tipo importante, que si enchufe del padre en no sé donde.... y la música, pues la música siempre ahí al fondo, en un último plano, como algo accesorio y sin importancia. Agh! una historia tan manoseada que, en fin, da hasta pereza criticarla.

La asociación PULSO es la última resurección de tal resbaladizo concepto, pero esta vez traspasando las lides de la conversación de bar, el victimismo y el raje de Gandy (para el foráneo: un organizador de conciertos del ayuntamiento coruñés) para ir hacia algo más serio y, sin duda, interesante. Estamos ante una asociación “sin ánimo de lucro”, formada en su mayoría por músicos de grupos locales en régimen de automecenazgo, con alguna que otra subvención pública, y que no hace más que cobijar todo un señor sello discográfico con el que autoeditarse sus propias referencias escurriendo las cargas de montar una empresa, y poder así ofrecer sus productos a precios irrisorios como el cd que ocupa esta reseña, adquirible por ¡2 euros!. Jugada burocráticamente maestra ésta, que sin duda sentará precedente, pero no del todo asumida por sus responsables que, dándole una coartada revolucionaria-cultural y sacando pecho hasta írseles completamente la olla, dicen que no, que PULSO es “otra cosa”, que va más allá. Para ello les recomiendo una visita a www.pulso.ws para que lean unos textos tan autocomplacientes e irreales como: “ Vigo fue en los 80. Gijón en los 90. En 2005... le toca a A Coruña, encendida y llena de talento. En escena están los grupos, los solistas...artistas, músicos y compositores...enfrente de la escena pero formando parte de ella un público de paladar exquisito que llena conciertos y locales. El suelo se mueve. A Coruña vive un terremoto de 80 decibelios en la escala pentatónica”. Ala! con dos cojones.

En fin, mientras en esa Coruña de ciencia ficción descrita busco a los equivalentes a Golpes Bajos o Manta Ray y me doy de empujones para poder pillar entradas y sitio en los concurridísimos conciertos de Schwarz o Migala (56 personas los últimos, la peor entrada de toda su historia me decían), traigo a esta página este “Quoruña” para sorpresa de más de uno que confunde lo selectivo y el criterio del feedback-zine con otras cosas, como un inexistente veto a la producción local. Se trata de la primera referencia editada por el colectivo PULSO, un cd recopilatorio en el que 14 grupos de A Coruña aportan un tema en la previsible mezcolanza de estilos resultante de usar el padrón municipal para la selección. De esta manera podemos ir de solventes veteranos de la causa rock como los energéticos MISTAKENS, los garajeros ULTRACUERPOS o los ya finiquitados TRICERATOPS a las huestes de ese nuevo pop herculino que desde sus locales de ensayo intenta trasladar los 60 a época presente (ahí están GURU DEVA o STEELWOOD con temas de sus respectivos discos de debut), se dejan influir por los tótems de los 90 (esos PECH BLENDA cercanos al pop limpio de El Niño Gusano o NOUVELLE CUISINE a unos Los Planetas suavizados y preciosistas) o lo fabrica directamente desde el dormitorio idietrónico (por ejemplo FIUMICHINO buscando camino entre Postal Service y Fangoria), en una sucesión de sonidos y actitudes harto diferentes desarrolladas con una desigual fortuna que invito al lector que juzgue por si mimo, pero con un llamativo punto en común: la total ausencia de riesgo y/o desafío, por mucho que se use y abuse de la palabra vanguardia, que uno ha escuchado incluso aplicar a los ASTONMARTINS (¡glups!).

Dicho esto, me gustaría mencionar especialmente tres prometedores proyectos cercanos a mis gustos e intereses entre los nombres incluidos, todas ellas en fase maquetera todavía. En primer lugar ese “Págamelo con Dólares” del dúo CUBALA, que supera con creces lo ofrecido en su primera demo y enfila unos territorios próximos a aquel revindicable after-punk patrio de los primeros 80 que miraba con inocencia los sonidos de The Cure o Joy Division, colando versos como “no te pretendo agradar ni que me digas que está bien, olvídame de una vez” . Por su lado ITEM, un novísimo y enigmático proyecto unipersonal que se estrena en este disco, también llama la atención con un tema “Hapiness in me”, que el texto del cd denomina folktrónica y que es una sentida pieza de épica, dulzura e hipnosis solo lastrada por una deficitaria “pronuncieision” y chusco acabado lo-fi. Dos nombres a tener en cuenta, eso sí, ambos con más visos de esperanza futura que de la balbuceante realidad presente que son. Todo lo contrario que los estupendos TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO que ya no son sorpresa aquí desde que llegara a mis manos una última demo (la de la funda de moqueta) que muestra a un grupo con unas influencias muy concretas (los primeros Jesus and Mary Chain, los My Bloody Valentine pre-“Loveless” y la triada Surfin´Bichos-Lagartija Nick-Mercromina) y un sonido y actitud que confirma la mítica teoría de David Saavedra sobre los diez años de retraso de esta ciudad (y es que si hace unos años Deluxe descubrían los Smiths, ahora le llega el turno al noise-pop y el rollo shoegazer). De esa demo citada aportan “San José”, el corte más personal y experimental: minimalismo hipnotico y obsesivo con olas de noise absolutamente seductoras que logran el aplauso sincero y entregado de este cronista (aún así y aprovechando el momento, les reprocharía el exceso de celo en los modelos originales que tanto tributan en una buena parte de la citada demo) que, sin titubeo alguno, los considera el mejor y más refrescante grupo coruñés surgido desde Los Eskizos. Para quien no lo sepa decir que Los Eskizos se disolvieron en 1993. Da que pensar, ¿no?.

JAVIER BECERRA (enero 2005)