( Rough Trade - Sinnamon Records , 2005 )

Es muy cierto que los Super Furry Animals ya encontraron hace tiempo su identidad, que formularon su estilo de manera familiarmente reconocible. Por eso, en un disco suyo es muy fácil de anticipar a estas alturas qué elementos encontraremos. Tal vez no acertemos exactamente en qué orden y concierto, o desorden y desconcierto, nos serán servidos. Pero que habrá pop melancólico y luminoso, melodías irresistibles, y además un repaso sin complejos a prácticamente un siglo completo de música popular desde una perspectiva casi desquiciada y alucinada, resulta a estas alturas una certeza absoluta. Y esto podría ser un problema, sin duda. Pero las grandes noticias son que no lo es, todavía.

“Love Kraft”, su último disco, cierra a mi entender una trilogía con “Rings Around The World”, su obra maestra, y el algo menor “Phantom Power”, al que mejora. “Love Kraft” es, entre otras cosas, una experiencia sonora completa, encantadora y compleja, la clase de disco que precisa de ser escuchado con atención, auriculares a toda castaña y calma, mucha calma. Con una producción technicolor, tridimensional y barroca, mutante, de capas y capas superpuestas de sonidos que llaman la atención dependiendo del día, es desde el punto de vista de la producción y arreglos, la obra de madurez y cristalización de los Super Furry Animals. No sólo porque siguen siendo reincidentes en sus vicios conocidos, como las rupturas y virajes aparentemente absurdos dentro de un mismo corte, o en una paleta de colores luminosos y variados hasta el abigarramiento; si no, porque existe ahora una naturalidad en cada paso que dan, una sabiduría acumulada, que se palpa y agradece.

El disco tiene un trote y avance más perezoso que de costumbre, más discreto. No hay prácticamente ningún single esperando una gloria efímera. Pero los temas, las inconfundibles letras de Rhys y unos arreglos sublimes, parecen tener la paciencia necesaria para esperar al oyente. En este segundo intento, la conjunción del pop congénito de Sean O'Hagan (High Llamas)y las credenciales negroides de Mario Caldato Jr (no olvidemos que productor de Beastie Boys) ha encontrado la manera de cristalizar con soltura. Y suntuosas capas de cuerdas al estilo de las suites soul de Isaac Hayes o Curtis Mayfield se convierten en el nexo perfecto, y lógico, entre las tendencias rítmicas y melódicas de los galeses, de una fluidez hasta ahora desconocida.

En muchas ocasiones, como “Atomik Lust” (cantada por el batería Daf Leuan), suenan más que nunca a unos Beach Boys crepusculares, surgidos de “Surf's Up”, del reverso oscuro del sueño de pop luminoso. Pero en “The Horn” los aromas psicodélicos nos acercan más a la Inglaterra de 1966, hasta que la electrónica, ese gusto por los zumbidos, nos recuerda donde y cuando estamos. Probablemente el corte más directo sea el febril “Laser Bean”, pero parece menos preocupado en entrar por la vía directa que en resolverse en un caos final. La pegadiza “Back On A Roll”, cantada por el guitarrista “Bunf”, y “The Horn”, un encantador himno de taberna, llaman a un ánimo expansivo y resuelto. Pero, finalmente, son una serie de corte melancólicos, complejos pero hipnóticos, como la insuperable “Frequency”, la apertura de “Zoom!”, “Walk You Home”, o esa increíble mini-suite que es “Cloudberries” (cuyas inverosímiles mutaciones de ritmo son uno de los momentos del año), los que construyen el tono ocre y penetrante del disco. Que, como suele suceder, se despide con un nuevo “tour de force”, una nueva destilación de esencias delicada pero desbordante, como es “Cabin Fever”.

“Love Kraft” parece en estos momentos la inevitable culminación del viaje y sueño de los Super Furry Animals. Es cierto que plantea serias dudas sobre su futuro, sobre su capacidad para variar una fórmula que ya es imposible que dé resultados mejores que estos. Pero escuchándolo con los dos oídos bien abiertos, y atendiendo sólo a él y a nada más, tan solo plantea certezas sobre su propia grandeza. Un disco emotivo, divertido y encantador.

ENRIQUE MARTÍNEZ (Octubre 2005)