(Superglidder-Moonpalace, 2002)

Previamente al ya reseñado en feedback ,"If Just Today Will Be My Entire Life", TEX LA HOMA habían debutado en 2002 con “Dazzle me with transience”, disco que llega ahora a nuestro país de la rama distribuidora del sello Moonpalace ( www.moonpalacerecords.com ) y que, gracias a la reciente comparecencia del grupo en el Tanned Tinn 2003, está teniendo su merecida difusión en los canales no oficiales de la independencia española.

Tras su escucha, uno siente que las palabras empleadas para describir su segundo trabajo podrían ser perfectamente aplicables de nuevo en este caso, ya que el modus operandi y el resultado final son harto similares. Por si alguien no lo ha leído y no le apetece volver atrás, decir que básicamente la ecuación de folk, indie-pop, shoegazing y electrónica ha sido también lo que marcó el inicio de la obra de Matt Shaw. Igualmente la sensación de melancolía e intimidad, de pequeños momentos pop sacados del cajón de la mesilla entonados en voz baja y constantemente embellecidos con pequeñas filigranas de electrónica doméstica. Quedan por tanto las canciones, que las hay y muy buenas. Ya desde esa bonito tema inicial “Something Good” ,que establece hilos de complicidad contemporánea para aquellos que ayer amaron a BRIGTHER y hoy a HARPER LEE, la inevitable cuña shoegazer de “Launch” o el juguetón dream pop de “Cool runings”, cortes notables todos ellos, preparan un tramo final de autentico ensueño. Ensueño porque desde la preciosa “Robot arms devoid of feeling” el grupo alcanza sus cotas más emocionantes hasta el punto de que, tras la inicial impresión de “grupo que no está nada mal”, TEX LA HOMA reclaman más, mucho más. Y es curiosamente cuando sus canciones quedan más a flor de piel, cuando más se desecha el adorno, donde su música brilla con toda su intensidad. Como si se tratara de una película liviana y agradable que se deja ver sin sobresaltos y que, de pronto y sin avisar, da un giro inesperado hacia el fondo de la emoción pura. Así “if you ask”, entre la frágil gravedad de la voz de Matt, su manto de teclados y esas pequeñas chiribitas tecnológicas, se convierte en uno de esos temas que cuando lo escuchas te gustaría tener alguien a tu lado a que poder abrazar; “Highfalutin” podría insertarse entre esas mágicas estampas acústicas de TREMBLING BLUE STARS con sus mini-crescendos, su no-feeling y su aroma a habitación post-adolescente; y, claro, el broche propuesto por “Need to find the way”, un atmosférico cierre que confirma lo dicho, que TEX LA HOMA con un grupo muy, muy a tener en cuanta. Esperemos que así sea y la oficialidad indie, aunque su compañía no se anuncie en sus páginas, lo acoja con el mismo cariño que lo ha hecho la prensa “marginal”. Sería el signo de que las cosas marchan bien.

JAVIER BECERRA