(Rozemblit/Sony, 1968)

De todos los tropicalistas, Tom Zé es el único que permanece ahí, en la brecha de la vanguardia musical. TORTOISE ha sido su banda de acompañamiento en su última gira en el año 99 a raíz de un disco conjunto que se publicó en el sello de “los chicos raros del post-rock”.

“Grande Liquidacào” fue el primer disco en solitario de Tom Zé , después del manifiesto tropicalista que supuso el nacimiento de la música popular brasileña que fue “Tropicalia ou panis et circenses” , disco estandarte de esa “nueva ola” que surgió a finales de los 60 y que congregaba a gente como Caetano Veloso, Gilberto Gil, Os Mutantes, Gal Costa y al mismo Tom Zé .

Este debut en solitario es un disco político de principio a fin, muy crítico con la situación agobiante que se vivía en su país a finales de los años 60 y que le llevaría al destierro (emigración a gran bretaña tanto él como Caetano Veloso y algún otro más). Musicalmente, la bossanova, la de principios de los 60 con Vinicius de Moraes y Badem Powell como estandartes ofrecía al mundo una versión/visión idílica de Brasil y sus calles. Todo era Carnaval, Chica de Ipanema y lángidas mujeres del tipo Astrud Gilberto cantando jazz en clubes de alta clase. La realidad era diferente, las favelas y los niños de la calle (muy bien retratados en "Cidade de Deus" de Fernando Meirelles y Katia Lund en las pantallas de cine hace un año) acrecentaban las diferencias entre ricos y pobres, cada vez ricos más ricos y pobres más necesitados. Mientras la civilización avanza, todo se norteamericaniza, son los años del dolar, de los coches, la polución, de las grandes ciudades con rascacielos y la industria en manos de unos pocos que se aprovecha de la mano de obra barata. En definitiva, una situación parecida a la actual en cualquier país sudamericano (o europeo).

Canciones como "Sào Sào Paulo", "Nào buzine wue eu estou preparado", "Catecismo, creme dental e Eu" y la más conocida de sus canciones "Parque Industrial", en una versión diferente a la que aparecía en "Tropicalia ou ...", retratan esa invasión, nueva colonización a través del estado del bienestar, la television, la modernización y la perdida de las raices.

A mi entender, tanto Tom Zé como los otros tropicalistas alzaron sus voces en contra de esa manipulación de la bossa y la samba emparentandola de verdad con las raices africanas tanto de los brasileños como de su ritmo y música, acentuando las percusiones, en una especie de recreación tribal, que gritase a favor de la calle y que recogiese el verdadero espíritu de la bossanova, con unas letras cercanas a la gente y con el poder de rebelión y transgresión del rock psicodélico que triunfaba en todo el mundo de la mano de Jimi Hendrix, los BEATLES y otros grupos que acababan de eclosionar en la costa oeste de los Estados Unidos com podían ser JEFFERSON AIRPLANE, UNITED STATES OF AMERICA, THE DOORS y otros muchos que jugaron a "decir cosas" dentro de un estilo musical que juega con el circo y sus ritmos de juguete, la distorsión, reverberación y la percusión africana más enraizada.

Un disco que si teneis la oportunidad de conseguir y escuchar os fascinará y os sobrecogerá y que nos enseña que en el Brasil de finales de los sesenta había muchos grupos interesantes y con cosas de las que hablar. Aún recuerdo el auge de hace un par de años de OS MUTANTES y sus reediciones en el sello de David Byrne. Y que no sólo de bossanova vive el hombre moderno. Ni tampoco que sólo los fanaticos de la psicodelia pueden disfrutar de este tipo de discos. Descubridlo vosotros mismos. Un joya.

GUILLERMO ARIAS (septiembre 2004)