( Lejos , 2005)

Cuando aparecieron los gaditanos ÜRSULA a escena, allá en los albores de esta década, una buena parte de la micro escena indie española se debatía entre si se parecían más a MIGALA o a ARAB STRAP. No sé, pero siempre intuí un cierto rentintín entre los comentarios de corrillos de los más entendidos, refiriéndose a ÜRSULA un poco como unos AUTOMATICS o unos LA HABITACIÓN ROJA , pero del ramo “acuarela” más siniestro, es decir un “quiero y no puedo” donde pesan más a lo que se quiere parecer, que lo que de propio se tiene por decir. No es mi caso como sabrán quienes sigan este zine, tanto “ La Banda Sonora De Mi Funeral” (2001) como “Todo Vuelve A Ser Lo Que No Era” (2002), sus dos álbumes precedentes, me parecieron y siguen pareciendo verdaderas anomalías muy revindicables del pop nacional más arriesgado, dotadas de entidad propia e interesantes por si mismas, independiente de sus parecidos.

“Autoayuda Emocional”, llega tras su salida del sello Foehn y la sensación de “grupo fantasma” tras un largo periodo de sequía editoral, apenas salvado con el ep en cd-r “Cuatro Canciones Para Moonpalace”. Y lo hace de un modo sorprendente con una presentación insólita que reproduce un informe médico en el que se van deslizando entre tests y pruebas psicológicas los textos de un trabajo con títulos tan delatadores como “Siempre Oculto Algo”, “Me Autoengaño” o “Lo Que Pienso Los Domingos” que se le harán familiares a cualquiera que haya tenido terapia psicológica. Es decir, David Cordero continúa la senda de progresiva esperanza de sus anteriores trabajos, de quien como no logra enterrar sus fantasmas, se dedica a convivir con ellos y entablar pequeñas batallas psicológicas. Desde su mismo título deja claro que las cosas han seguido el camino esperado: hemos salido de la habitación, nos hemos dejado bañar por el sol y, finalmente, hemos terminado en una consulta psicológica. Como queriendo acompañar a ese pensamiento mórbido e insatisfecho que siempre termina viéndolo todo negro ( “todos tienen algo que ocultar / nunca tendrás toda la verdad” ), el enjambre electrónico muy a lo HOOD con ocasionales vistas al hip-hop y al jazz es cada vez más intrincado, las cascadas de guitarra son casi narrativas y, por el contrario, la voz de David apenas un susurro en spoken-word gira en círculos obsesivos sobre la pérdida y el desamor, lo que pudo ser, lo que realmente es y las mentiras para seguir tirando, pero de un modo directo y al grano, sin ni siquiera molestarse en esconder sus sentimientos en una metáfora.

“Autoayuda Emocional” supone el tercer capítulo de un proyecto a la sombra, posiblemente ahora más inaccesibles que nunca, desechando cualquier convencionalismo pop en pos de un disco de electrónica crepitante, nocturno e introspectivo. Un disco que tiene mucho de subir el volumen a esos diálogos internos que se producen en la mente cuando uno se siente tan, tan sólo, que no puede más que pensar en cuando se estuvo acompañado.

JAVIER BECERRA (Abril 2006)