(Wiiija-Everlasting, 98)

Los amantes del pop dulce, con poso nostálgico y gancho melódico, protagonizado por una frágil voz femenina y que, de cuando en cuando, alumbran un single irresistible, descubrimos en Velocette el puente perfecto para pasar de Ivy a Broadcast , sin apenas darnos cuanta, en nuestras sesiones de dj casero. Además su cantante, Sarah Bleach tenía un registro similar al de la inolvidable Micky (Lush) y, la verdad, verla sobre el escenario del Fib´98 hizo que esa imagen (juvenil, fresca, delicada) pasase a formar parte de nuestra colección de mitos pop que cada cual tiene en una esquina del corazón.

Precedido del impacto de singles como "Get yourself together", capaz de hacer mover la cabeza de lado a lado con una sonrisa a cualquiera, y "Spoiled children", un notable ejercicio de guitarras dinámicas puestas al servicio del pop, su debut en lp, este "Fourfold remedy" fue un disco esperado y que finalmente recibió la indiferencia de la quisquillosa crítica británica. Y, desde aquí, donde aún lloramos su pérdida, nos apena el hecho de que esa negativa acogida haya influido, en su momento, en la decisión de disolver el grupo por que "Fourfold remedy" es, a mi modo de ver, un disco excelente en todas sus vertientes. Cuando emiten fogonazos pop el resultado se salda con tres hits incuestionables como los citados "Get yourself together" y "Spoiled children" o esa auténtica maravilla llamada "Bitterscene" de reminiscencias a Phil Spector rescatada de un recopilatorio previo a este disco. El contrapunto surge mediante pasajes de corte frágil y cristalino ("Unkind"), el minimalismo pop próximo a Stereolab ("Where are we?") o ya de lleno en las aguas de la melancolía con resultados asombrosos ("Submarine"). Mención aparte merece "Someones waiting", una extensa pieza de entramados rítmicos, desarrollos imprevisibles y teclados pasados de rosca que bien pueden ser el momento del disco. Y si a todo ello le sumamos deliciosas nanas como "Reborn" o esa confesión final a la vera de Lisa Germano titulada "That ain´t mine" y resaltamos el exquisito gusto con el que son tratadas las percusiones y los arreglos de cuerda, solo queda decir que la única pega de este disco es que nunca hubo después un segundo, ni un tercero, ni un...

JAVIER BECERRA