|
|

El pasado 7 de julio, y
coincidiendo con que venían al concierto de Dylan, Pablo Gil me
sugirió entrevistar a ENRIQUE BUNBURY y NACHO VEGAS
para sacarlo en el "Metrópoli" cuando saliera su álbum.
Pablo y yo nos acercamos a un hotel en Collado Villalba y allí
departimos con ellos durante aproximadamente una hora. La entrevista sale
en el Metrópoli de 15/9/2006, por supuesto, muy extractada así
que aquí queda constancia de ella en toda su integridad
¿Dylan es
todavía relevante de cara a la música contemporánea
o lo percibís más como una pieza de museo?
(EB) Ayer tuve una anécdota
que la voy a contar porque me parece muy curiosa. Cuando salí del
concierto de Viveros en Valencia paré un taxi y el taxista se quedó
un poco alucinado porque vio a toda la masa saliendo y dijo “hostia,
¿qué hay aquí?, ¿qué es esto?, porque
no es lo del papa, ¿no?. ¿Ha pasado aquí algo?”.
Yo le dije “no, es que venimos de un concierto y tal”, era
un chaval joven. “Venimos de Bob Dylan” y dice “¿qué?
¿Quién es ese Bob Dylan?, no me suena de nada”. Es
una verdadera broma que hubiera una persona en el mundo, que la encontramos
ayer subida en un taxi, que no supiera quién era Bob Dylan, y encima
no estaba bromeando, no tenía ni pajolera idea. Era un espécimen
muy extraño, porque también decía claramente que
no le gustaba la música. Lo que me pareció sorprendente,
y es la reflexión que hice luego, es que Bob Dylan traspasa las
fronteras de lo estrictamente musical, ya no es una cuestión de
que alguien le conozca porque conoce su música con profundidad
o no. Es historia mundial, historia del planeta. A mí lo que me
pareció es que ese personaje al que conocí ayer no habitaba
en el mismo planeta que yo. Es como conocer a Kennedy o no saber quién
es Felipe González, Churchill, Cleopatra o Marco Antonio o Shakespeare.
Me pareció que este personaje tenía una incultura general,
un analfabestia. Con todos los respetos, porque además me parecía
un tipo muy simpático. Creo que Bob Dylan ya traspasa todo eso
y ya no hay que cuestionarse si tiene validez o no en el mundo de la música,
es que tiene un sitio en la historia.
¿Qué
os ha movido a seguir toda la gira?
(EB) Hoy lo que hablábamos
Nacho y yo es que creemos que Dylan tiene una cosa un poco chapucera en
sus conciertos de improvisación y de dejar que las canciones se
construyan sobre el escenario de forma única y especial y en realidad
lo maravilloso de ver la gira es que ves cómo pueden llegar a enfocar
la canción desde diferentes ángulos y mirar a un repertorio
tan impresionante de formas tan diferentes y cómo Dylan crece como
intérprete. Ya no solo considerarle el compositor que todos sabemos
que es, sino también como un gran intérprete. Eso es quizás
un papel que se pierde mucha gente, que no considera al Dylan cantante,
el de ese momento mágico que es la reinterpretación de una
canción.
(NV) Estoy de acuerdo.
Yo solo estuve ayer y espero ir mañana también. Dylan tiene
esta forma de reinventar sus canciones que al principio... Ayer fui con
mi novia al concierto, era la primera vez que veía a Dylan y a
ella le decepcionó mucho el concierto. Me decía: “es
que no reconozco ninguna canción” y tienes que estar muy
metido en el mundo de Dylan para reconocerlas. Yo hubo alguna que la identifiqué
por la letra, porque por la música podría haber sido cualquier
otra canción. Eso me gusta porque te obliga a que tengas que tener
un papel muy activo durante el concierto, que tengas que ir detrás
de la canción y perseguirla porque la está llevando por
un lado que tú no te esperas. Por eso me apetece ir a más
de un concierto. Probablemente el de hoy no, sino el de mañana
sea el que más disfrute porque ya sepa un poco qué está
haciendo con las canciones. Si fuera Leonard Cohen seguramente iría
también a todos aunque me lo imagino interpretando todas las canciones
en cada fecha de una manera parecida. Hacer 3 días o 5 como Enrique
es ver cómo la música de Dylan evoluciona, porque está
en evolución constante. Es algo que alguien que de verdad esté
metido en el universo de Dylan lo puede disfrutar. Para mí Dylan
es alguien que de las canciones importantes y de los discos que tiene,
que son de cabecera, tiene algo que es meterte ahí y bucear, y
si a él le ha llevado toda una vida escribir esas canciones, creo
que a cualquier persona le tiene que llevar toda una vida intentar meterse
en ellas.
¿Cuál
es la mayor influencia que ha ejercido Dylan sobre vuestras respectivas
obras?
(NV) Recuerdo que la noche
que decidí dejar Manta Ray fue escuchando “Blonde On Blonde”
porque ya empezaba a escribir canciones, tenía ya la mayoría
del primer disco mío. Manta Ray tomó un camino, yo quería
ir por otro y escuchar a Dylan tiene algo que, no son las letras, no son
las canciones, es la forma de interpretar lo que para mí…
esa manera de interpretar tan urgente es lo que te hace decir “esto
es lo que yo quiero”, lo que te atrapa realmente. Me sacude un poco,
porque sus canciones… los Byrds hicieron varias, las hicieron guapísimas,
pero no tienen esta cosa que me sacude, y además desde el primer
día que le escuché. Es el único artista al que no
he dejado de escuchar nunca desde que me enganché.
(EB) Yo es que he tenido
dos etapas dylanianas, una digamos que adolescente que es cuando lo descubres
de una forma un poco superficial, o al menos como lo veo a día
de hoy; y luego tuve un redescubrimiento que fue muy reciente, hace 3,
4 años. Donde yo veo la influencia más clara es en “El
viaje a ninguna parte”, y más que en el disco en sí
mismo, que tiene unas influencias que tienen más que ver con Latinoamérica,
y que en la forma de escribir, donde creo que puedes ver unas pinceladas,
fue en cómo encaré la gira. De hecho hubo etapas que muchos
de los chavales que me seguían a los conciertos me criticaban que
hacía siempre el mismo repertorio. Yo lo que intentaba era tocar
siempre las mismas canciones pero cada noche de forma diferente. Era una
búsqueda de mis propias canciones que me parecía apasionante
y que venía directamente influenciada por muchos conciertos de
Dylan y por ver cómo, en su caso, atrapa a toda su audiencia y
su banda y se los va llevando. A mí me habría gustado conseguir
eso, que no sé si lo conseguí ni en un solo momento. Lo
que sí intenté fue que yo estuviera moviéndome y
bailando como un bailarín de claqué, que es lo que hace
Dylan con las palabras. Me parece uno de los mejores fraseadores que existen,
quizás con Sinatra. Cómo mete las palabras me parece un
milagro. Yo creo que cuando escribe no se preocupa en ningún momento
de la métrica. De hecho, no sé si lo hemos hablado alguna
vez, me parece una de las deudas pendientes de la mayor parte de los cantantes
en castellano. Normalmente frasean muy mal y van muy encorsetados con
las palabras. También porque el castellano tiene unas características
más jodidas para moverte y para bailar claqué, pero creo
que por supuesto con el conocimiento un poco del idioma y de la musicalidad
se pueden hacer cosas hermosas. Creo que la mayoría no ha trabajado.
(NV) Volviendo a las versiones
que han hecho otros grupos de Bob Dylan, puede tratarse de canciones perfectas
de pop o de rock, pero Dylan lo que hace es ese fraseo que parece que
siempre va un paso por delante de la canción y que nunca va a llegar
a dar el compás pero siempre hace algo para llegar. Esa forma de
jugar con las palabras para mí es la grandeza de Dylan por encima
de las letras. Ni siquiera me parece el mejor letrista sobre el papel,
ni falta que le hace. Esas letras en Bob Dylan más que en nadie
cobran una vida que no te imaginas cuando está en la canción,
parece que se convierte en algo diferente en su voz. De hecho, cuando
escuchas “Mr. Tambourine Man” en la versión de los
Byrds, aparte de que le fusilan dos o tres estrofas, les sale una cosa
bonita pero la de Bob Dylan trasciende un poco eso. No es la canción
bonita de pop sino… por eso también creo que influyó
tanto a los Beatles, porque ellos antes hacían canciones de pop
bonitas, pero de lo que se trata es de ir un poco más allá
y que aquello se convierta en una especie de animal salvaje que no sabes
por dónde se puede mover.
(EB) Yo creo que el mejor
intérprete de las canciones de Bob Dylan, porque “Blowin’
In The Wind” debe tener 300 versiones o algo así, es Bob
Dylan.
(NV) Una de las mejores
hojas de promoción de Bob Dylan en su momento de la CBS es la que
decía “Nobody sings Dylan like Dylan”. Y es verdad.
(EB) Yo creo recordar que
tengo un recopilatorio que se titula así.
¿Qué
opinabais el uno del otro antes de conoceros en persona?
(NV) Yo recuerdo a Héroes
del Silencio porque tenía 15, 16 años en su momento de mayor
éxito pero no los escuchaba. Ni era de mis grupos favoritos ni
nada. Cuando conocí a Enrique fue cuando nos invitó a Manta
Ray a telonearlo en la gira de “Radical sonora”, Allí
tuvimos un poco de contacto, hablamos, y después le seguí
un poco de manera más alejada. Un día que tocó en
Oviedo me llamó, me pasó sus discos, que yo no los tenía.
Cuando me llamó para participar en el “Freakshow”,
que era un compendio de sus canciones, fue cuando empecé a entrar
un poco en el repertorio de Enrique y a apreciarlo como intérprete.
Incluso para quien no lo haya oído en profundidad tiene algo particular.
Hay gente a la que le gusta y gente a la que no, pero a mí me empezó
a fascinar a partir de ese momento y de ver que tenía canciones
que a mí me daban ganas de versionar. De hecho, cuando el “Freakshow”
a mí me apetecía hacer un disco de versiones de Enrique
solamente. Cuando empezamos a hacer este disco juntos, que creo que algunas
de sus canciones son las mejores que he oído de él, pues
la verdad es que me siento muy orgulloso.
(EB) Yo creo que todo
empezó con “Radical sonora” o quizás con el
último disco de Héroes. “Radical sonora” fue
un disco con el que monté una gira que se llamaba “Festival
sonora” y llamé a una serie de gente que pensé que
de alguna forma tenían una cosa que me parecía un poco mántrica.
Estaba muy metido en ese momento en toda la música árabe,
la música india, me parecía que la música electrónica
tenía algunas cosas y patrones que me parecían interesantes,
y que el krautrock y la música alemana tenía también
esa base. De repente, igual que vi a gente como a Big Toxic, que venía
de la música electrónica; IPD, que venía de la experimental…
pensé en Manta Ray por esa dirección un poco krautrock así
un poco mántrica, que era lo que me estaba fascinando en ese momento,
y que me llevó a hacer un disco tan peculiar, porque era rock and
roll con electrónica pero también mucha intención
de crear esos mantras. Luego, desde que salió de Manta Ray e hizo
lo de Diariu con los discos en bable y luego los discos en solitario lo
he ido siguiendo.
(NV) Precisamente recuerdo
en la gira de “Radical sonora”, la primera vez que hablamos
nos pusimos a hablar de country, de Gram Parsons y tal. Recuerdo que Enrique
me regaló un libro de country que conservo. Curiosamente cuando
conocí a mi novia me regaló el mismo libro, una guía
esencial del country con varios nombres. En aquella época estaba
con Manta Ray, que no tenía visos de tener ninguna influencia del
country, y Enrique con “Radical sonora”, pero no sé,
hablamos de eso, que ya nos estaba empezando a interesar, yo fue cuando
hice el primer disco de Diariu… No sé, hay una extraña
conexión desde aquel momento hasta ahora, en que nos seguimos intercambiando
discos de ese género.
¿Cómo
ha sido todo el proceso de gestación de este disco?
(EB) El primer ensayo ya
lo hicimos en julio del año pasado. Ambos estábamos girando
y, en ese momento estaba Carlos Ann en el proyecto. De hecho, hay que
reconocerle en todo este proceso la labor de plantar esa primera semilla
para que se hiciera. Él fue el inspirador y, a partir de ahí,
yo tuve mis propios problemas psicológicos para llegar a una serie
de conclusiones, no sé si acertadas o no, para frenar la gira,
decir que no quiero hacer conciertos por una temporada y, de alguna forma,
decir que mi tabla de salvación es este proyecto. Lo que tengo
claro es que yo quiero hacer canciones y esto me hace no tener que pensar
ni en bandas ni en qué es lo que voy a hacer ni nada, simplemente
vamos a seguir ensayando y como fue un proyecto que además fue
un año entero de dedicación en distintos procesos, llamábamos
a los músicos… no fue nada tedioso, sino que creo que fue
muy llevadero. Uno de los discos fáciles de hacer para mí.
(NV) Recuerdo momentos
concretos en los que todo se fue concretando un poco. El primero fue en
Gijón, que fue cuando después del "Freakshow"
decidimos reunirnos para ver si había algo, ni siquiera sabiendo
si podíamos hacer algo juntos. En ese momento estaba Carlos, llevamos
a gente que luego sería parte de la banda que está en el
disco. Luego hubo otro momento en el que Enrique estaba en medio de la
gira, tuvo aquel parón y aplazamos un poco todo hasta después
del verano. Tras ir a Cuba, Enrique lo retomó con ganas para hacer
ensayos espaciados en Zaragoza y al final llegamos a Cádiz. Sucedieron
cosas como que Carlos, que estaba desde el principio, al final pensaba
en otra cosa y nosotros nos dimos cuenta que pensábamos en otra,
así que terminamos separándonos y hasta justo a mitad de
grabación decidimos lo que es el disco al final, entre él
y yo y doble. Muy en la génesis también estuvo Adriá
Puntí, pero fue una cosa un poco extraña, fue sucediéndose
todo de modo que… yo que soy muy determinista pienso que es que
todo tenía que salir así. Era un acontecimiento para ser
un disco doble que, en mi opinión, es mi próximo disco y
también el de Enrique.
(EB) Esto lo hemos hablado
muchas veces y nos gustaría dejarlo muy claro: no es que nos hayamos
querido apartar de nuestro camino, no es una carretera secundaria. Es
como que estamos en la principal, lo que pasa que nos hemos juntado cada
uno viniendo de un lugar. Es mi carretera principal y la de Nacho, es
como sentimos este disco. Habríamos podido separar nuestras canciones
individuales en este álbum y sería parte de nuestro proyecto
individual, lo que pasa es que en este proyecto estamos juntos.

¿Teníais
las canciones escritas hace tiempo o fueron saliendo durante la elaboración
del disco?
(EB) Hay un poco de todo
(NV) En el primer encuentro
lo que hicimos fue llevar canciones que teníamos cada uno compuestas,
y luego como pasaron unos nueve meses yo hice el grueso del resto de canciones.
(EB) Hay alguna hecha muy
durante el proceso, y a alguna que procede del periodo inmediatamente
posterior a “El viaje a ninguna parte”, justo antes de juntarnos
a ver qué hacíamos. Luego hubo algunas que se compusieron
o se les dio la puntilla justo en la etapa final, como el caso de “Látex”.
(NV) Yo sí recuerdo
que hice algo en este disco queee…. Yo siempre suelo imponerme una
especie de disciplina para acabar las canciones y utilizar cosas un poco
externas para que me la impongan. En este caso recuerdo que cuando hacíamos
cada ensayo teníamos que tener acabadas las canciones. Yo tardo
mucho en darlas por terminadas, y en este caso me obligaron un poco. Descubrí
que eso está bien, porque las canciones hasta que entro a grabarlas
no acaban de estar las letras acabadas del todo. Necesito ponerme una
fecha para darle forma, y este disco ha sido como cualquier otro, sabes
que tienes algo que decir y utilizas el disco como excusa para darle una
forma final.
Se rumoreó
que ibais a hacer una especie de juego de despiste, con uno cantando las
canciones del otro de modo que no se supiese quién era el autor,
pero al final no ha sido así…
(EB) Puede que haya sido
algo que dijimos en algún momento quizás no muy afortunado,
pero como el origen del proyecto era a tres bandas había muchas
voces y muchas opciones y estuvimos planteando muchas posibilidades. La
opción de que estuviésemos más presentes en las canciones
del otro al final se fue desvaneciendo por una apuesta por intentar darle
una congruencia al álbum completo. Independientemente de quién
cantara, empezamos a pensar más en un grupo con dos cantantes.
Queríamos hacer como un grupo con una propuesta musical muy concreta
en la que hubiese unas canciones que de repente las cantaba Lennon y otras
que las cantaba McCartney y que normalmente las que cantaba cada uno eran
las suyas, esto por poner un símil reconocible para todo el mundo.
En realidad toda esta cosa del principio era un poco con premeditación,
pero al final no le vimos el sentido necesario. Vimos que la unidad del
disco la teníamos incluso sin mezclarnos tanto ni que yo estuviera
cantando canciones de Nacho. Esa cosa del despiste también tenía
su gracia y se quedó en dos detallitos que son los reprises. En
realidad nos centramos en una cosa que nos parecía tan importante
y tan complicada como era, por ponerte un ejemplo, hacer algo como el
“Deja vu” de Crosby, Stills, Nash & Young, donde cada
uno canta sus propias canciones, lo que pasa es que ellos se meten más
en cosas de coros, pero aún así hay una unidad de disco
que es obvia por su base musical, la producción, los arreglos…
por cómo está enfocado el álbum.
¿Realmente
creéis que hay una personalidad de banda que prevalezca sobre cada
una de las perspectivas individuales?
(EB) Yo es que creo que
une, de alguna forma.
(NV) Recuerdo que Enrique
decía en una entrevista: “Reto a cualquiera a qué
adivine qué canciones son de Nacho y cuáles mías”
y al final cada uno cantamos las nuestras aunque luego me hizo gracia
que, por ejemplo Christina Rosenvinge, que estuvo haciendo coros en algunas
canciones del disco, en una entrevista le preguntaban por el disco y hacía
no sé qué comentario en el que confundía una canción
de Enrique con una mía. Esa cosa de que lo confundiera creo que
es lo que a mí me gusta, y aparte el hecho de que hubiera una banda
hace que esto sea realmente un disco de rock con dos cantantes.
(EB) Luego también
te digo una cosa. Al final del día pasa como el ejemplo de los
Beatles que te decía. Los beatlemaníacos acaban diciendo
“son las canciones de John Lennon diferentes a las de Paul McCartney”.
Obviamente quien conozca bien la carrera de Nacho bien mi carrera, va
a saber diferenciar nuestras canciones, por el tipo de palabras que utilizamos,
incluso por el tipo de estructura… hay muchas características
que tenemos cada uno, pero a la vez creo que hemos conseguido que para
alguien que no conocemos de nada, para un australiano que viene y oye
el disco, que escuche el álbum entero y que realmente tenga un
sentido. Si realmente no tiene ni puta idea de quién es Nacho Vegas
y quién es Bunbury escuchará el disco y pensará “ah,
vale, es un grupo con dos cantantes” y luego, no sé, dirá
“ah, pues me gusta más cuando canta el rubio” (risas).
¿Dónde
diríais que está la personalidad del álbum, el fondo
por el que os unís? (Pablo Gil pregunta)
(NV) Yo creo que la personalidad
que subyace es la de tener una misma banda. Una cosa que me daba un poco
de miedo era que cogimos a Ramón, el bateria, que tocaba con Enrique,
Xel, que tocaba conmigo en mi grupo, y otros músicos que no se
conocían entre sí. Era gente que viene cada uno de su padre
y de su madre y que suena un poco a banda de acompañamiento de
la canción de cada uno, pero creo que al final tiene un peso específico
y que le da unidad a canciones como las de Enrique y las mías,
que tenemos formas de interpretar bastante características, que
suene todo a un conjunto. Y Paco Loco también, que hizo el trabajo
de unificar en el estudio y que suene todo a algo que se hizo en un momento
determinado y que tenía sentido en ese mismo bloque.
(EB) Lo que tú estabas
preguntando era quizás algo…
(Pablo) Algo más
espiritual
(EB) Voy a soltar algo
que a ver qué te parece: yo en realidad pienso que subyace por
debajo de todas estas canciones, por un lado una cosa así como
la frase de Unamuno, un sentimiento trágico de la vida que tiene
una cierta búsqueda de salvación en la composición
de las canciones. La canción como búsqueda de una salvación,
una esperanza, un lugar hermoso donde vivir. Como que es más bonito
vivir dentro de una canción que en el mundo exterior. Lo estoy
soltando así por primera vez y no tengo muy claro lo que estoy
diciendo, pero me parece que hay canciones, y pienso en algunas de Nacho
muy concretas, sobre cómo es una canción y lo que nos importa
a nosotros componerla, y que eso subyace en frases de los textos de este
álbum. Y por otro lado hay un poso así melancólico,
trágico. Digamos que la salvación o ese asidero es el mundo
de la composición. De hecho pienso que es un disco de songwriters
o cómo diríamos nosotros, cantautores, por qué no
vamos a reivindicar la palabra.
(NV) A mí me preguntan
muchas veces qué tenemos en común para hacer un disco como
éste y para mí es algo muy claro, sobre todo en la última
etapa de este disco, era una cosa un poco extraña de a ver qué
sale, una canción es de uno y otra es de otro, y cuando el disco
fue tomando su forma final me di cuenta de que lo que nos unía
era una visión de lo que es hacer una canción y de la urgencia
que pones en una y que se transmite en interpretaciones muy diferentes
y con letras muy diferentes pero conforman una unidad, hay una especie
de inspiración única, que hace que sepamos que hacemos canciones
y cogemos una guitarra porque hay que hacer algo porque es lo que tienes
que hacer, no es que sea nada especial ni nada, sino que es lo que te
ha tocado.

De alguna manera,
al escuchar el disco veo una presencia muy fuerte de la mujer, que no
es algo realmente nuevo, y que puede ser fatalista o redentora, pero no
sé si es una paranoia mía.
(EB) Bueno, yo estoy pensando
en las mías y hay canciones que son textos antiguos que hablan
de diferentes mujeres, entonces depende de cuál hay mujeres más
redentoras y otras más fatalistas.
(NV) Yo recuerdo que en
mi primer disco algunas canciones que estaban en segunda persona la gente
pensaba que se referían a mujeres cuando en realidad el referente
era masculino. Lo que me interesa no es el referente, aunque en determinados
contextos que sea una mujer sí le da un sentido especial, claro.
El mundo de las relaciones tiene algo que… de casos particulares
se infieren cosas universales que al final es lo que te interesa en una
canción, pero no es un disco de mujeres ni mucho menos.
(EB) Yo tampoco había
pensado en eso y tampoco me parece un disco de mujeres. Obviamente su
figura está ahí porque somos heterosexuales, qué
le vamos a hacer, pero no es la temática del álbum en general
o, buscando el trasfondo, un hilo que una las canciones. Yo estoy convencido
de que hay mayor peso en la reflexión sobre por qué se hacen
las canciones. Hay más metacanción que canción de
mujer. Hay canciones que, de hecho, que me han dicho “joder, de
quién hablas” y no estoy hablando de una mujer ni nada parecido
sino de una canción, de lo que es una canción.
Hay dos colaboraciones
vocales estelares. La de Christina, que habeis comentado antes, y la de
Gary Louris. ¿Por qué ellos?
(NV) Cuando comenzamos
a ensayar queríamos que hubiera una colaboración femenina
y, no sé, por circunstancias. Cuando el disco se definió
mucho, hablé con Enrique, y con Christina yo tenía una deuda
pendiente de hacer algo juntos, le ofrecí hacer algo y Gary Louris
estaba por allí, nos gustan algunos discos de los Jayhawks…
(EB) La cosa que tiene
Paco o no sé si la tiene El Puerto es que está aglutinando
a una serie de gente y creando una especie de comunidad artística.
Gary estaba allí y pensamos “joder, tenemos a una luminaria
del rock internacional que está en el pueblo” y la verdad
es que Paco me lo comentaba y yo dije que lo quería conocer y son
gente magnífica. La verdad es que yo siempre pensé que Gary
tiene una voz tan bonita que es imposible que no funcione aunque no cante
en español, aunque sean unos coros de estos que él hace
sin ningún tipo de letra. La verdad es que él tenía
muchas ganas y se habría metido a más canciones.
(NV) Lo que tiene Gary
es que es un cantante de soul pero más americano, con más
raíces en el folk y en el country. Hace unos coros en falsete pero
que en realidad tienen esta cosa de folk que no está nada alejada
de lo que hacíamos. Tiene ese punto que le da a la canción,
que ves que sin ello no sería lo mismo.
La verdad es que
el disco es muy norteamericano en cuanto a sonido, ¿no?
(EB) Pues a mí
me parece que sí. La verdad es que creo que últimamente
estamos muy poco orientados hacia Inglaterra. No sé si Nacho ha
tenido sus momentos, supongo que sí, su época Smiths y eso…
(NV) A mí me da
mucha rabia a veces estas etiquetas que le ponen a los discos de neofolk
y así, no es cierto, no puedes hacer folk sin ser la música
popular de un determinado sitio. El folk puede ser una influencia para
la música que haces, para el rock o lo que sea, pero si no lo haces
con intención de hacer música del sitio de donde eres o
donde estás no puede ser folk. Una de las principales influencias
del rock es el folk y country americanos pero a mí me gustan esas
pinceladas que aportamos al hacerlo desde donde lo hacemos. Por ejemplo,
hay canciones como “Por la paz de la canción” con acordes
muy sencillos y un toque muy country, pero recuerdo que cuando estuvimos
hablando de cómo arreglarla estábamos hablando de hacerla
con un banjo, con un steel guitar, pero Xel tenía un buzuki, se
hizo con un melotrón, y es una manera más europea de llevar
esa canción. Es un saco donde hay un montón de influencias
y el sonido americano tiene mucho peso pero creo que en realidad está
definido como una influencia para hacer algo diferente. Este disco creo
que a un estadounidense le sonaría europeo. Creo que tiene esa
cosa europea que pocas veces se destaca, aunque yo lo que más escucho
sigue siendo el country, aunque nunca haya hecho eso porque no soy americano.
¿Quién
es Luis Demetrio Troconis?
(NV) Es un compositor mexicano.
Yo no sabía quién era hasta que entré en Internet
para ver quién había compuesto “Bravo”, que
la conocimos por Bambino.
¿Por qué
la decidisteis versionar? ¿Qué os atraía de esa canción?
(NV) Cuando Enrique empezó
la gira de “El viaje a ninguna parte”, que la comenzó
en Oviedo y fue cuando me llamó, años después del
“Radical sonora”, fui a ese concierto y recuerdo que había
hablado con Luis Troquel sobre un homenaje a Bambino. Hablamos de a ver
si hacíamos algo juntos y –a Bunbury- no sé si recuerdas
que yo te dije, “tenemos que hacer ‘Bravo’ de Bambino”
y que me apetecía contigo, porque seria perfecto hacerlo. Yo la
toqué alguna vez en directo con mi grupo pero de una forma menos
trabajada que como la hacemos ahora. Cuando empezamos a hacer este disco
una de las primeras canciones que se propuso fue ésta.
(EB) Creo recordar que
en las pruebas del "Freakshow" estabas tocando esa canción.
Ya estaba merodeando en el ambiente.
¿Qué
creeis que aporta este disco a vuestras respectivas carreras? Enrique,
por ejemplo, hablabas en una entrevista hace poco de que sería
un álbum de transición…
(EB) Sí, pero porque
todos los álbumes son de transición. Seguramente decía
eso inmediatamente después: “éste es un disco de transición,
como todos”. En realidad, esto tiene algo especial para mí
porque, por mis circunstancias, después de “El viaje a ninguna
parte” me iba a meter en un disco que se iba a llamar “Judas”
y que dejé algo aislao porque en realidad de alguna forma vi que
empezaba a repetirme. De otra forma, veo que a través de Nacho
y de la banda y de Paco y de este disco digamos que he encontrado un lugar
en el que me encuentro ahora mismo muy a gusto y que encaro mi próximo
álbum con una cara mucho más positiva que en el otro momento
en que estaba un poco agobiado por una serie de circunstancias. Por el
hecho de llevar mucho tiempo colaborando con un mismo equipo veía
que la repetición estaba a punto de llegar, y a mí la repetición
me aterra. Entonces la transición en este álbum yo la veo
como un aspecto positivo. Es un disco bisagra, que me abre una puerta.
Como el disco éste de Manta Ray que tiene el título que
tanto me gusta: “Pequeñas puertas que se abren, pequeñas
puertas que se cierran”. Pues se cierra un puerta pequeña
y ésta es otra que de repente se ha abierto y es para mí
un soplo de aire fresco que me libera enormemente.
(NV) Para mí no
es muy diferente en realidad. Es mi próximo disco pero un disco
con el que me he encontrado más que uno hecho a conciencia. Igual
que otros discos sabes que tienes un repertorio y vas a grabarlo, éste
sucedió en diferentes momentos como te contamos antes, pero al
final me encontré con que éste era mi nuevo disco pero además
en un momento muy extraño para mí en el que ahora estoy
haciendo conciertos con Las Esferas, con mi grupo, pero que quizás
el próximo sea el último porque ahora quiero tener un tiempo
para hacer otras cosas. De repente me he encontrado con mi siguiente disco
pero de una forma que tenía sentido, no sé, una cosa un
poco determinista que creo que todo tenía que ser así. También
lo veo como un disco bisagra, que va a marcar un antes y un después
en los siguientes que haga. Pero la verdad es que siempre que me preguntan
algo parecido, la verdad es que es difícil ver los discos si no
es con perspectiva. Haces los discos y lo ves de una manera, y luego pasa
un año y ves lo que significa con respecto a los discos anteriores
que hiciste tú. Me encuentro tan ilusionado como si fuera otro
disco mío.
(EB) A mí algo que
me parece importante de este disco es que en realidad… es que no
sé cómo resaltar esa cosa. Lo que hablábamos del
síndrome del disco paralelo. Esto no es un proyecto paralelo sino
de dirección única. Es como mi proyecto principal y siento
que es el proyecto principal de Nacho, ¿no? No es que mientras
estamos haciendo otras cosas hacemos otro grupo paralelo una pandilla
de amigos ahí que bebemos el mismo licor. No es esa cosa, de alguna
forma creo que dentro de mi discografía éste es un disco
importante y desde la de Nacho… bueno, de hecho incluso te diría
más, personalmente creo que hay canciones de Nacho en este disco
que me parecen de las más importantes que ha hecho y que no va
a poder dejar de tocarlas en sus conciertos. Y también te diría,
sin miedo a ser un fardón, que aquí hay algunas de las canciones
más bonitas o no sé si serán las más importantes
o conocidas de mi carrera pero para mí sí son importantes.
No sé la repercusión que pueden tener, pero tengo aquí
algún logro especial.
(NV) Yo lo suscribo.

¿Tenéis
intención de hacer conciertos con este disco?
(EB) Yo he estado muy reacio
pero te voy a decir una cosa. Yo pensaba que me iba a tirar muchos años
sin tocar. Aparte de que soy un fanático de los estudios de grabación
y vivo muy a gusto en ellos. Para mí no era un suplicio no subirme…me
ha gustado mucho pero me he tirado mucho tiempo, los 20 últimos
años de mi vida he hecho mil conciertos, muchos. Llegué
a un momento cansado y he pensado otra vez en hacer conciertos después
de ver los de Dylan.
(NV) Cuando ves a otra
gente y te emocionas te entran ganas de subir a un escenario.
(EB) Siempre he pensado
que podríamos hacer un concierto muy chulo Nacho y yo.
(NV) Una cosa que me decía
Enrique una vez y tiene toda la razón es que saquemos ahora este
disco y al mes siguiente empecemos a girar porque eso lo que provocaría
es que hubiera un público que fuera a escuchar las canciones sobre
todo de Enrique de su repertorio y a lo mejor un 3% que fuera a escuchar
alguna canción mía, pero que no irían a escuchar
el disco, entonces de lo que hemos hablado muchas veces es de esperar
que el disco tenga una trayectoria, que pasen unos meses y que a principios
del año que viene tal vez hacer algunas presentaciones que den
un poco de fé de lo que se hizo, a lo mejor 4 ó 5 presentaciones
muy chulas y que puedan decir "vamos a hacer el colofón a
ese disco", pero a ver cómo sale todo y también lo
que nos apetezca en ese momento, porque igual Enrique se marcha a Cuba
otra vez y no lo hacemos.
(EB) Yo creo que por un
lado está bien este disco, a ver cómo cae entre la gente,
porque una cosa es nuestra emoción y otra que la gente lo entienda
y lo suscriba. Y otra que cada uno tenemos nuestro público e igual
sales al escenario y el público de Nacho, que pese a lo que diga
no es el 3%, diga “yo quiero oir 'Miss Carrusel” y él
diga “no, voy a tocar 'Secretos y mentiras” y el mío
pida “El extranjero” y yo salga tocando canciones de este
disco. Creo que el directo de este disco tendría sentido si fuera
el directo de este disco, que además es lo suficientemente largo
para hacer un directo de este disco, con pequeñas incursiones anecdóticas.
Entonces para eso tiene que tener una carrera, que ojalá la tenga.
Pienso que el disco se lo merece y que lo único que tenemos en
contra son los medios de comunicación de este país, que
hoy en día hacen muy difícil la divulgación de la
música. Es el único problema, por lo demás lo tenemos
todo a nuestro favor: creo que es un disco muy majo, con mucho gusto hecho
y con mucho cariño y por su parte y por la mía tenemos públicos
que están atentos a lo que hacemos, así que en realidad
va a haber gente ansiosa de escuchar este disco y con ganas de que ojalá
nos subamos a un escenario. Todas las cartas están ahí.
Luego hacer 4 o 5 fechas muy chulas, lo que no sé es si hay recintos
en este país de la categoría que necesitamos (risas).
¿Qué
es lo más importante que habéis aprendido el uno del otro?
(EB) Jo, yo lo que…
es que hay cosas que por un lado admiro mucho de Nacho de su capacidad
narrativa, yo que siempre soy tan descriptivo, y su capacidad de alejamiento
muchas veces en sus canciones, que yo tiendo mucho más a lo onanista,
a centrarme más en lo autobiográfico, y Nacho oculta mucho
mejor esa autobiografía, y de alguna forma creo que hay una capacidad
narrativa a los cantautores como Van Zandt, Johnny Cash, Dylan, que yo
no he adquirido, y de hecho no sé si tengo capacidad para ello.
Pero también lo que me ha enseñado es a encontrar mi lugar
y decir ‘bueno, yo mi cosilla la tengo’. Hay veces que por
contraste con el otro puedes encontrar y ver tu pequeño territorio,
¿no?, tu lugar y más o menos encuentras dónde tienes
tu validez y donde tienes tu aportación, y una cosa es las cosas
que me gustaría saber hacer lo que hace Nacho y otra decir “bueno,
oye, talento para mi cosilla lo tengo”.
(NV) Es curioso, porque
esto nunca lo habíamos hablado pero un estigma que tengo un poco
es que el primer disco mío sigue siendo lo que más me gusta
de lo que hice, sigo tocando esas canciones pero me intenté alejar
por necesidad también de cuando escribes canciones de esa persona
un poco confesional, puede resultar un poco engañosa de seguir
haciendo canciones muy autobiográficas, entonces intenté
buscar en los siguientes discos, bueno, no intenté porque no es
algo que se busque conscientemente, pero sí buscar distanciamientos
con la segunda y tercera persona, y en las canciones de Enrique me sorprendía
que buscaba una primera persona pero que no era necesariamente confesional.
Su manera de escribir letras es algo que me ha llamado mucho la atención
en este disco, pero también creo que crea un contraste entre las
canciones mías y de él, modos de escribir diferentes. No
sé, haciendo este disco hay cosas en lo puramente musical en las
que no me hubiera parado a pensar si no fuera porque Enrique decía
“vamos a fijarnos en esto”. Había algo que decía
que todo funcionaba como si fuésemos un grupo con dos cantantes,
lo que decíamos antes, no como si fuésemos dos personas
diferentes que se juntaran e intentaran aprender uno del otro sino que
estábamos ahí para hacer lo mismo y sin embargo con eso
yo he aprendido un montón de cosas que no puedo decir en concreto
ahora pero seguro que se va a notar en lo siguiente que haga.
DAVID SAAVEDRA (Septiembre 2006) |