Algunos de los momentos más impactantes de un género en tan clara decadencia como el pop han tenido como protagonistas más inspirados durante el último lustro a THE DELGADOS. El cuarteto de Glasgow, hasta ahora, había seguido una progresión alucinante que ha tenido su punto álgido en “Hate”, su trabajo de hace dos años. Su continuación, “Universal Audio”, quizás no llene como se esperaba pero todo es opinable. Alun Woodward, voz y guitarra masculino, estuvo promocionándolo en las oficinas de Everlasting en Madrid el pasado septiembre. La entrevista “oficial” se hizo para Mondosonoro, y ésta es la transcripción original de la conversación.

Tras “The Great Eastern” y “Hate” pareceis abrir un nuevo camino. “Universal Audio” es un disco más pop y no tan intenso emocionalmente, lo que parece desafiar un poco las expectativas, ¿no?

- Nosotros siempre hemos querido movernos, sucedió con el cambio de “Domestiques” a “Peloton”. Vale, “The Great Eastern” y “Hate” no eran el mismo álbum pero sí bastante parecidos. “Hate” era como rascar el filo, hacer un disco completamente lleno de orquestación, pero precisamente como ya lo hicimos no queríamos repetirlo. Empecé a componer las nuevas canciones y simplemente sucedió. Eran bastante positivas y una vez que entramos en el estudio dijimos “bien, no vamos a hacer estas canciones más oscuras simplemente porque sí”. La verdad es que las propias canciones dictaban cómo iban a ser las instrumentaciones. En vez de ralentizarlas o cambiar el tempo decidimos dejarlas muy cerca de cómo estaban y no meterles cuerdas excepto un cello que aparece en un par de temas. Tampoco hay coros, sino que decidimos trabajar las armonías vocales entre Emma (Pollock, la otra voz y guitarra), Stuart (Henderson, bajo) y yo. También invertimos más tiempo en trabajar las partes de piano y guitarra. Salió todo de modo muy natural, no fue premeditado hacer un disco optimista.

Hasta ahora en vuestros directos actuabais como una banda de nueve piezas, pero la habéis reducido a sexteto.

- Sí, vamos a ser nosotros cuatro con piano y otro teclado, aunque estos dos músicos adicionales también tocan el cello y la viola. Si queremos tocar “Pull The Wires From The Wall”, por ejemplo, podemos usar cuerdas si lo deseamos.

Vuestras influencias nunca han sido muy visibles u obvias. ¿Es cierto que pilláis mucho del folk británico?

- Sí, realmente me gusta el folk escocés e irlandés, y ya hay gente que nos ha dicho que nuestras melodías vocales tienen reminiscencias de las canciones folk. Me gusta escucharlo pero no sé hasta qué punto puedo decir que nos influye. Yo escucho, por ejemplo, muchas bandas reggae pero tampoco sé si nos puede influir Lee Perry, quizás en algún sonido de batería. Incorporamos pequeños detalles.

Aunque creo que éste es vuestro primer disco con referentes claros. “Girls Of Valour”, por ejemplo, es puro Beach Boys.

- Es gracioso, porque son voces muy altas. Esa fue idea de Stewart. Es una canción muy veraniega y obviamente hay ese influjo de los Beach Boys, que era consciente.

Es curioso porque Dave Fridmann (productor de los discos anteriores) es muy fan de ellos, pero vosotros lo evitabais en aquel momento y sin embargo lo hacéis ahora.

- Bueno, el resto de la canción no suena a Beach Boys. Es igual que el “Faye Dunaway”en el “Giant Steps” de Boo Radleys.

Cuando montasteis el grupo erais simplemente amigos. Tras casi diez años de trayectoria, ¿cómo ha afectado The Delgados a vuestra relación como personas?

- Sí, éramos amigos (ríe). Probablemente cuando nos vamos de gira lo somos pero cuando estamos en casa no, no sé cómo explicarlo. Stewart y Paul son los más amigos, realmente se llevan muy bien. Creo que hay bastante presión sobre nosotros, llevamos un sello además de pertenecer a la banda y a veces es normal que perdamos las ganas de vernos. Yo veo a Paul (Savage, batería) y Emma casi todos los fines de semana porque tenemos niños de la misma edad y juegan juntos (N del E: Emma y Paul son pareja), pero es algo extraño, pasar tanto tiempo con gente a veces en situaciones tan tensas, puede haber discusiones, pero supongo que es algo que le sucede a la gente que trabaja junta.

¿Ha habido momentos críticos?

- Sí, supongo que eso les ha pasado a todos. Ha habido bastantes discusiones en el estudio en plan “este disco no va a ninguna parte, esto no suena bien” y ese tipo de cosas. Todo el mundo tiene momentos de duda pero tienes que solventarlos y creer mucho en ti y en la gente que tienes alrededor.

Emma decía que odiaba escribir letras porque le parecía complicado hacerlo bien de la manera que ella quiere. ¿En tu caso?

- Pues a mí me encanta. A veces en el estudio de grabación me aburro porque gran parte del tiempo consiste en intentar encontrar un sonido, Paul especialmente es muy perfeccionista. A mí me encanta escribir, pero también entiendo lo que dice Emma, aunque probablemente su problema es que lo deja todo para el último minuto, es muy perezosa. A mí me gusta organizar ideas y que la gente las escuche.

¿Cuáles son tus letristas favoritos?

- Me gusta Shane McGowan, también Jaques Brel, aunque mi francés es bastante corto, pero creo que lo he conocido mejor por Scott Walker. Ewan McColl, de quien hicimos una versión, “Ballad Of Accounting,” en una Peel Session. Me gusta gente como Bob Dylan, aunque suene más obvio, y también Townes Van Zandt. Otras de mis canciones favoritas son de Gram Parsons.

Siempre hay un equilibrio entre tus canciones y las de Emma. Suelen ir a partes iguales tanto en los discos como en los conciertos. ¿Es algo que hagáis a propósito?

- Sí, a ambos nos gusta escribir y cantar y nos gustan las canciones del otro. No podría pensar en un disco de los Delgados cantado y escrito todo por la misma persona. El directo es otro reflejo de lo colectivo de nuestros discos. Crea énfasis diferentes. Del mismo modo, también me gusta que la gente intercambie sus instrumentos.

¿Y nunca sentís celos de que las canciones del otro sean mejores?

- Nooo, nunca creo que hayamos sentido eso, de hecho creo que en ambos casos hay canciones de la otra persona que nos gustan más que las nuestras. No creo que seamos celosos en la banda. Mis canciones son tanto de Emma, Paul y Stewart como mías porque, de hecho, cambian un montón desde que entramos en el estudio.

Todo el trabajo artístico del álbum es de Bulletproof ID. ¿Quiénes son?

- Es una compañía de Glasgow que hace muchas cosas para Chemikal Underground. Emma y Paul fueron a verlos con unas cuantas ideas y nos gustó eso.

También trabajaron para Sluts Of Trust y ahora os telonean Sons And Daughters, dos de las bandas emergentes de Glasgow. ¿Cuáles son vuestros nuevos grupos favoritos?

- Son grandes bandas pero mi favorita de Glasgow es una que acabamos de firmar para Chemikal Underground que se llama Mother & The Addicts, es una especie de cruce entre Jonathan Richman, Laika y Captain Beefheart. Son una banda muy moderna, y la verdad es que no recuerdo una sensación así desde la primera vez que vimos a Mogwai en directo. Muy excitantes.

Chemikal Underground acaba de abrir una tienda de descargas. Siempre habéis sido muy sensibles a los cambios en la “industria”, ¿no?

- Sí, la gente quiere escuchar más música. Somos conscientes de que mucha de la gente que compra nuestros discos se los ha bajado antes gratuitamente de internet. Somos un sello pequeño y nuestras bandas necesitan que las paguemos, pero creo que es bueno permitir que la gente la escuche libremente. A mí al menos me gusta tener luego el disco físicamente, ver el trabajo artístico, ir a comprarlo a las tiendas igual que me gusta salir a la calle, tomarme un café, comprarme unos cómics... no me gusta hacer todo eso desde casa y espero que a los demás les suceda lo mismo. Yo pienso que la gente respeta la música y confía en los sellos pequeños. La situación ahora mismo para nosotros es muy buena, hemos abierto dos oficinas en EE UU y el nuevo disco de Delgados sale a la venta por primera vez en todo el mundo directamente, ya que antes lo licenciábamos a Beggars Banquet. Por otro lado, este año vuelven Arab Strap al estudio y sacaremos el primer álbum de Sluts Of Trust.

He oído hablar de un videojuego llamado Tour de Glasgow. ¿En qué consiste?

- Es una idea original mía, un ciclista que va por Glasgow y tiene que conseguir jeringuillas de EPO para poder ir más rápido. Luego le salen unos hooligans que intentan tirarlo. Es bastante adictivo.

(Podéis acceder en http://www.smalloranges.com/tourdeglasgow/)

DAVID SAAVEDRA ( noviembre, 2004)