Aunque a medida que pasan los años se ponga más en duda, aún ocurre de cuando en cuando. De pronto, surge un disco capaz de impresionar, sorprender y emocionar al mismo tiempo, como sucedía antes de que pronunciásemos eso de “en rock está todo inventado” o “¿quién no copia hoy en día?” , es decir, barriendo el pasado, erizando la piel del presente y poniendo los cimientos del futuro. Los británicos HOOD lograron ese punto, ya bastante avanzada su carrera, con el soberbio “Cold House” (2001) , clásico contemporáneo del rock audaz y arriesgado, presentado como un nervioso conglomerado que mira en múltiples direcciones (el jazz, el indie-rock, el dub, el hip-hop, el intelligent techno…) para mostrarse incómodo, decididamente experimental y rabiosamente personal. Algo que en unos tiempos como éstos, donde entre tanto electro-pop, requetepost-punk, brit-rock y revisiones varias (como en todo, más o menos prescindibles, más o menos interesantes, pero desde luego incapaces de generar algo insólito y original de verdad) erige a HOOD como auténticos espíritus libres a salvo del cinismo, el plástico y la superficialidad, demostrando que esto se puede estirar aún más con la ética (y cierta estética) del indie de los 90 y poniendo toda la carne en el asador. Como los hermanos Christophe r y Richard Adams , pilares principales que han sustentado, desde ya más de una década, el edificio de HOOD.

Previo a todo este relativo revuelo subterráneo, HOOD ya habían realizado en los primeros 90 su prolífica fase de aprendizaje. Como tantos otros monstruitos de la era post-Pavement, transitaron los abruptos caminos de la baja fidelidad y la aspereza de ese indie rock a bocajarro, sincero e imperfecto, dejando constancia de ello en álbumes como “Cabled Linear Traction” (1994) , “Silent 88” (1996) y un sinfín de singles y temas sueltos reclutados posteriormente en recopilatorios. Luego llegó “Rustic Houses, Forlorn Valleys” (1998) untándose de prestigio indie junto al gurú de THIRD EYE FOUNDATION, Matt Elliott , y ya con la edición de “The Cycle Of Days And Seasons” (1999) se convirtieron en uno de los nombres de referencia de la crítica y público más inquieto. Definitivamente se agotaron los parabienes hacia aquel compendio de post-rock grisáceo y fantasmal, que giraba en oxidadas estructuras circulares, tambores de hojalata golpeados por gotas de agua y una inquietante atmósfera que capta ese punto donde la introspección, la ensoñación, la congoja y la depresión encuentran proporciones malsanamente adictivas, que ponen al oyente al filo de la navaja.

“Outside Closer” (Domino-Pias, 2005) es el último trabajo del grupo hasta la fecha. Con él queda en suspenso la espectacular evolución de la secuencia formada por “The Cycle Of Days And Seasons” , el ep “Home Is Where It Hurts” y “Cold House”, para recrearse en su propio legado, volviendo a mirarse por dentro, como si la intención fuera ahondar más en un orden expresivo que formal. Dotado de un sonido mucho más pulido (aún recargado, pero notablemente rebajado del enjambre digital de “Cold House”), orgánico y con constantes cortinas de cuerdas adquiriendo con brillantez el timón instrumental, “Outside Closer” es un excitante recorrido esa constante línea medio triste que exprime hipnosis, acumula tensión, llega al caos y acciona la explosión en esos momentos catárticos que valen su peso en oro (un ejemplo: corte 7, “Still rain fell”, alrededor del minuto 3, cuando ya vas a perder los nervios en esa espiral penetrante, donde se entrecorta la voz, las cuerdas estrujan la atmósfera, de pronto una gruesa línea de bajo y un sampler que recoge el sonido del tren genera unos instantes de impresionantes placer). Apelando al lado más accesible y pop de su carrera ( “The negatives”), recogiendo los restos de la cópula hip-hopera ( “Any hopeful thoughts arrive”), trenzando hipnóticos pasajes de atmósfera tribal (“End of the one train working”), dejándose llevar por las perturbadoras orgías de noise ( “Winter 72”) o planeando durante más de siete minutos sobre aquel folk posmoderno de antaño (“Closure”), poco o nada existe en este trabajo como para poner en duda el discurso del grupo, más allá del dogma de la evolución por la evolución.

De todo ello hablamos en esta extensa entrevista que, aprovechando que su visita a España (la segunda ya esta año) pasará por nuestra ciudad, A Coruña (¡sí, sí, sí!), hemos hecho con la rigidez de la vía mail con Richard Adams . Ojalá sirvan para alimentar el gusanillo de ese voluble (y a veces incomprensible) público indie de nuestra ciudad, que igual llena un martes un concierto de LALI PUNA o nutre considerablemente la platea con PARKER & LILLY, como ningunea la primera visita de MIGALA o pasa completamente de la oportunidad de ver ¡gratis! a TEX LA HOMA o CHRIS BROKAW. Esperemos algo de criterio en esta ocasión, porque tendrán la oportunidad de poder presenciar el directo de, ni más ni menos, que uno de los mejores grupos del mundo. Palabra.

- Una parte de vuestros seguidores se refiere a la primera etapa de HOOD como un proceso de aprendizaje, y así álbumes como “Cabled Linear Traction”, “Silent 88” o el recopilatorio de singles “Structured Disasters” se tienen, en muchas ocasiones, como algo anecdótico. ¿Cómo valorais vosotros esos discos y esa etapa?

Eran importantes para nosotros en su momento y estamos orgullosos de ellos, a mí siempre me gustaron mucho. Queríamos hacer este crecimiento en público, ya que siempre me gustó escuchar las primeras maquetas de las bandas, cuando todo es fresco y meten la pata. Decidimos hacer este proceso en público, para bien o para mal, y no creo que nos haya hecho mucho daño, pero me parece que puede ser difícil para nuestros fans más nuevos aceptar el material más antiguo. Con suerte, encontrarán algo interesante en él.

- En esa época vuestros presupuestos eran claramente lo-fi. En las notas del recopilatorio “Singles compiled” decís “this music is lo-fi and proud”. ¿Podríamos considerar eso como una declaración de principios de una banda con vocación “indie”?

Bueno, al principio nos daba algo de miedo entrar en un estudio, con cualquier ingeniero con coleta y que nos dijese lo que se puede y lo que no se puede hacer. El Lo-fi nos dio una salida: podíamos grabar en casa siguiendo nuestras propias reglas y obtener un resultado sin que la gente se riera de nosotros demasiados. Así que sí, en esos tiempos estábamos orgullosos de ello, y aunque nuestra música no fuera perfecta, al menos era honesta.

- En “Rustic Houses, Forlorn Valleys” contasteis con la colaboración de Matt Elliott. ¿ En qué medida influyó en vuestra música?. ¿Seguís su obra actual?

Matt nos empujó, más allá de lo que hubiéramos ido de manera natural, en aspectos como el sampling o meter scratcching y cosas así en los discos. Él nos ayudó enormemente en lo que estábamos haciendo. Obviamente ahora lo miramos por encima del hombro al ver como ha dilapidado su reputación como el más importante productor de r & b de la ciudad, para grabar canciones rusas para borrachos.... ¡estoy bromeando claro!. Me encanta el nuevo material de Matt porque está forjando su propio camino y haciendo exactamente lo que quiere.

- “The Cycle Of Days And Seasons” está considerado como el primer gran álbum de Hood. Muchos han pensado que dio una salida al post-rock cuando éste no-género ya no tenía nada nuevo que ofrecer. ¿Cómo lo veis vosotros?

Me alegra que la gente piense así ya que, en su momento, ¡pensábamos que era un fracaso!. Lo escuché recientemente y me llevé una agradable sorpresa. Creo que nos dejamos llevar hacia adelante intentando crear un nuevo sonido y, aunque no pudimos llegar del todo hasta donde queríamos, el resultado seguía siendo interesante. Da la impresión de que ha creado interés con el tiempo, que no era un disco inmediato. En cuanto a lo del post-rock, el disco tiene ya seis años, y aún hoy mucho post rock sigue mordiéndose su propia cola.

- Durante todo el trayecto ese disco me trasmite incomodidad e inquietud, como si fuera un sonido fantasmal y húmedo, salido de una casa antigua que llevaba muchos años cerrada. ¿Cómo concebisteis las atmósferas de ese disco y con qué intención reprodujisteis ese sonido tan particular?

Creo que la incomodidad viene del proceso de grabación porque nos dimos dos semanas para hacerlo y, literalmente, todo salió mal. Al cabo de una semana no teníamos nada grabado así que al final todo se hizo muy, muy rápido y a base de mucho material en directo, con la gente añadiendo partes en el último momento. Fue una experiencia extraña para todos los que tuvieron algo que ver, y pienso que se nota en el disco que algo no iba bien. Pero creo que teníamos un montón de ideas y que existe esa extraña incomodidad.

- Muchas veces la crítica se refiere a ese disco como un “tratado de depresión paisajística”. Por otro lado creo haber leído en boca vuestra que os gusta el deprimir al oyente con vuestra música ¿Es cierto que esa es vuestra intención o es que no os sale de ningún otro modo?. ¿En algún momento os planeasteis algún tipo de condicionamiento moral por eso?

Yo no lo encuentro deprimente, siempre creí que nuestro material era más relajante que otra cosa. Puedo entender porque la gente lo encuentra deprimente, pero no en realidad no intentamos hacer a la gente triste o deprimida. Tal vez sea algo propio del norte de Inglaterra, donde la mayoría de la gente es bastante miserable y derrotada, siempre miran el lado negro de todo. Es tan sólo una manera general, diaria, aunque también hay mucho humor en ella. La verdad es que no intentamos ser artistas torturados o así, odio ese tipo de cosas.

- En relación a lo anterior, hace unos días he recibido la noticia de que Alan Sparhawk de Low había tenido que suspender su gira por problemas mentales. La música de Low invita al bajón al igual que la vuestra. ¿Nunca os ha dado miedo el traspasar cierto peligro mental al hacerlo?

Sí. Me puse triste cuando oí los problemas de Alan, siendo como es un tío muy majo y al que respetamos mucho. Yo creo que esa depresión viene de estar en una banda en gira, con el peso de la expectación que te cae encima con cada disco y gira. Llega a un punto en el que no puedes dar lo que la gente quiere. Tienes que hacer lo que quieres y ser auténtico contigo mismo, pero cuando comienzas a perder tu dirección y tu confianza entonces se hace difícil. No estoy tan seguro de que el tipo de sonido de la música tenga algo que ver, es más el lado artístico y el intentar alcanzar lo que quieres de la música. Yo pienso que con nuestra música, y con la de Low en esto, me hace sentir mucho mejor escucharla como una música que ayuda al oyente a través de estos baches oscuros.

- Se han mencionado muchas veces como influencias vuestras de bandas como Pavement (por el desaliño indie rock) o Disco Inferno (por la explosividad y la manera de juntar electrónica, samplers, etc….). ¿Los considerais parte de vuestro mundo musical?

Sí, Pavement nos enseñó que no necesitas un estudio de 24 pistas último modelo para hacer canciones pop retorcidas e interesantes con cuatro duros. Y creo que Disco Inferno nos mosntró casi todo lo referente sobre empujarte a tí mismo un poco más allá y hacer música que mira hacia adelante y no hacia atrás.

- Existe, en vuestro modo de componer, una característica que me recuerda a Seefeel. Me refiero a esas estructuras en espiral vuestras que conectan con lo que ellos hacían, aunque en vuestro caso es como si se oxidasen. ¿Encontráis la conexión?

Supongo que sí. Quiero decir que me encanta Seefeel. Yo creo que su música es más minimalista y más electrónica que la nuestra, pero definitivamente son una una influencia, así que supongo que se filtra.

- “Cold House” es vuestro particular hito, vuestro “álbum clásico”. Existe gente que debido a la coincidencia temporal con el “Kid A” de Radiohead y por el hecho de plantear una colisión entre electrónica e indie rock, que lo refiere como al verdadero reverso realmente válido e independiente de Radiohead. ¿Cómo veis esa relación y qué pensais de Radiohead como banda?

Yo nunca escucho a Radiohead de verdad. Respeto lo que hacen y he escuchado un par de canciones que han hecho que me han gustado mucho, pero no creo que ninguno de nosotros les preste demasiada atención. Más o menos hacemos nuestro rollo y dejamos que los demás piensen a qué se parece. Si la gente nos compara con Radiohead, bien, hay gente peor con la que te pueden comparar, pero no es que nos pasemos el día obsesionados con ellos.

- Lo más comentado de ese disco es vuestra relación con los mc´s Why? y Doseone de cLOUDDEAD. ¿En qué se basaron esas intervenciones y cómo influyó al resultado final del disco?

Nos relacionamos con ellos después de que se pusieran en contacto enviándonos su música, porque creo que Odd Nosdam nos había presentado a los otros. Habíamos pretendido utilizar mc's en “Cycle”, pero costaba encontrar gente que supiéramos de donde venían. Habiámos visto a Durutti Column tocar con un MC, y habíamos pensado en utilizar rap en nuestro material, pero no queríamos una situación como la de KRS1 y REM. Lo extraño fue que hicieron exactamente lo que queríamos que hicieran. Les mandamos una cinta con una mezcla en crudo de la canción y les dijimos hacer algo aquí y aquí. Obviamente los resultados fueron mucho mejores de lo que teníamos y le dieron completamente un nuevo ángulo.

- Ese hallazgo de mezclar indie-rock con electrónica y hip hop ha sido muy celebrado por cierta crítica. Para mí tiene un grave peligro: se destaca mucho más los caminos que abrió “Coldhouse” que lo que significa el disco en sí a un nivel emocional. ¿Habeis percibido que quizá se haya valorado más formalmente que emocionalmente el disco?

Sí, creo que nos preocupó en su momento y que eso, en cierto modo, es como una atracción. Por eso hemos hecho “Outside Closer”

- Ese ideal musical vuestro de superponer capas y capas de sonido por encima de la melodía, alcanza sus máximos en este disco. ¿ Por qué ese recargamiento de vuestra música?.

Eso es debido a que pensamos que la música se tendría que escuchar muchas veces, y cada vez el oyente descubrir algo nuevo.

- Leí en una entrevista que os definiais como una banda fundamentalmente de estudio. Yo os pude ver en directo hace dos años presentando “Coldhouse” en Vigo, dentro del primer Festival Sin Sal y, lo cierto, es que me impresionó como crecía vuestro sonido en un escenario, especialmente todo el tema de las percusiones. ¿Realmente no os gusta tocar en directo?.

En eso que mencionas he sido mal citado completamente. Nos encanta tocar en directo, pero no nos gusta la rutina de la gira, aunque sé que una cosa no se puede hacer sin la otra. Esta banda se basa en moverse, no nos gusta quedarnos parados alrededor de la misma música y tocar en directo consiste en reproducir lo que ya has hecho antes.

- Entre “Cold House” y “Outside Closer” transcurrieron 4 años. ¿Fue un parón creativo o dudas por dónde tirar?

Tuvimos algunos problemas. Problemas de confianza, problemas técnicos y queríamos alcanzar un nivel de producción que nos llevó algo de tiempo imaginar como hacerlo.

- En España alguna crítica ha quedado desencantada con “Outside Closer” diciendo que quiebra vuestra evolución como banda. ¿ Es para vosotros necesaria una estricta evolución formal, en el sentido de encontrar siempre nuevos hallazgos sonoros?

Nos esperábamos la resaca. Pero lo que los críticos no entienden es que ninguna banda se mueve hacia adelante todo el tiempo, a veces te tienes que mover hacia un lado, o hacia atrás antes de llegar al siguiente paso de tu evolución. Lo noté con Aphex Twin, siempre ha ido hacia adelante, y ahora la gente dice que los nuevos 12” son un paso atrás, hacia su material antiguo y alguna gente se siente decepcionada. Pero a mí me parecen asombrosos... así que ¿por qué siempre tiene que haber innovaciones? Lo mismo con los Beatles, el Álbum Blanco era un paso atrás con respecto al “Sgt Peppers”, no siguieron ese arco de evolución porque de hecho es imposible que nadie lo haga. No me intento comparar con esos artistas porque juegan en otra liga, pero intento decir que a veces llegas al punto en que piensas que, saquemos lo que saquemos, sabes que es buena música,

- En ese caso ¿qué es lo que aporta dentro de vuestra trayectoria “Outside Closer”?.

Estos cuatro años han consistido en nosotros mismos incapaces de alcanzar los niveles que nos habíamos marcado, y decepcionados con los resultados, así que hemos sacado las canciones que nos gustan. En cuestión de sonido “Outside Closer” se mea en “Cold House”: la producción es mejor, está mejor cantado y las baterías no se pasarán de moda tan pronto. Estoy seguro de que tiene sus debilidades. Quizá la próxima vez todo es perfecto, y será el próximo escalón. Pero, con suerte al final, “Outside Closer” es tan sólo otro disco de Hood con algunas ideas y sonidos interesantes.

- The Negatives” y “The lost you” enseñan el lado más accesible de “Outside Closer”. Teniendo en cuanta que planeabais un disco más orgánico y basado en las canciones, ¿pueden ser esos los cortes que mejor representen el estado y las intenciones actuales de la banda?

Bueno, el proyecto inicial era contar más canciones como esas dos y teníamos algunas, pero no salieron tan bien como esas dos. La idea era tener el material más feliz y poppy como singles, y dejar lo más oscuro y reflexivo en el álbum. No sé si, con perspectiva, conseguimos ese equilibrio pero en su momento pareció lo correcto.

- Pese a ese interés por la canción que proclamais, sigue existiendo un pronunciado afán por la texturas, las mencionadas capas superpuestas de sonidos y esa sensación de caos y asfixia a la que finalmente suelen conducir casi todas vuestras canciones. ¿Son ideales que buscais como grupo?, ¿señas de identidad inevitables?.

Supongo que sí. Me pregunto si de verdad pensamos tanto en ello. Son cosas que buscamos, junto con la melodía y la sorpresa y la intriga.

- De lo más comentado ha sido la intervención de Robert Wyatt en “The lost you”. ¿Cómo surgió?

Nos enamoramos de esa canción que hizo (gharbzegi) y Chris tenía algo con un sample suyo. Estábamos nerviosos al preguntarle, al tenerle tanto aprecio a la canción y haber estado trabajando en ella durante tres años, pero por fortuna todo salió bien.

- Hace poco entrevistamos aquí a Jesús Llorente (Acuarela, la promotora responsable de vuestra gira en España) y me decía que si un grupo lo ponían en la radio, fuera el grupo que fuera y teniendo calidad, se convertirá en un hit. Particularmente pienso que canciones vuestras como “The lost you”, “the negavites”, “You show no emotion at all” o I can´t find my brittle youth” podrían ser hits en un mundo perfecto. ¿Pensais que sois un grupo difícil e inaccesible o son inaccesibles y difíciles los mass-media?.

Definitivamente el fallo está en los medios. Escribimos canciones pegadizas que mi madre canta mientras pasa la aspiradora, que nuestro productor les pone a sus colegas que hacen mierda para las listas y les encantan. Las canciones se quedan en tu cabeza, pero la gente no lo ve y esto, a veces, me distrae. En algún momento pienso que deberíamos ser más obvios, pero entonces rápidamente pienso ¡a la mierda!. Así que nos mantenemos fieles a nuestros principios y así quiero que sea la música: experimental, sorprendente e imperfecta... En partes es inaccesible, pero también lo eran grandes proporciones del catálogo de los Beach Boys, o REM o de cualquiera.

- Sois un grupo del undeground británico. Nacisteis cuando estaba en auge el brit-pop y ahora vivís bajo el “nuevo” brit-rock. ¿Cómo veis la música de vuestro propio país y qué bandas merecen la pena descubrir que no nos llegan por esa pantalla de humo?

Lo tengo que admitir: apenas me gusta un 5% de lo que sale. Las bandas británicas son o mediocres o basura, y no puedo pensar en ninguno en este momento que esté haciendo algo nuevo u original. Algunos escriben canciones bonitas, y puedes tararearlos, pero nada me excita tanto en la música como solía. Quizá me estoy haciendo viejo.

Javier Becerra (Mayo 2005)