A Coruña. Playa Club. 12-5-2000.


Si bien hablar "de" MANTA RAY en un fanzine español puede parecer redundante, dada su cobertura por todos los grandes medios, hablar "con" MANTA RAY no deja de ser un placer. En el interrogatorio al que Javier Becerra (J) y un servidor (E) sometimos a un amabilísimo José Luis García (JL), pudimos comprobar ciertas ideas que ya traíamos de otra entrevista con Nacho Álvarez en el anterior FEEDBACK y de escuchar con enorme interés su música. La primera, que la aman por encima de prejuicios. La segunda, que son completamente intuitivos: no hay proyectos pretenciosos, sino tan sólo un libre y valiente fluir de ideas.

Mientras sus compañeros probaban sonido, el vocalista y guitarra del (ahora) cuarteto intentó satisfacer nuestra curiosidad y suplir nuestra ignorancia.

E: Vamos a hablar del disco. Lo primero que nos ha llamado la atención es el sonido. Pensamos que con Kaki Arkarazo habéis mejorado mucho.

J.L: Es obvio. Llevábamos mucho tiempo buscando un productor. Creo que nos equivocamos en parte al hacer "Pequeñas Puertas" nosotros solos. Pero la verdad es que en aquel momento nos apetecía, queríamos sólo la ayuda del técnico para transmitir nuestras ideas. Pero después pensamos que podíamos hacer lo mismo, pero confiando mucho en alguien del que conociésemos su trabajo, y entonces es cuando aparece Kaki. Nosotros éramos conscientes de su curro con NEGU, BAP y todo ese sonido algo más duro que le caracterizaba a él. Escuchamos el disco de CHUCHO, un par de referencias más y entonces no tuvimos ninguna duda de que queríamos trabajar con él.

Al principio nos lo desaconsejaban, pero creo que uno de los grandes artífices de que el disco suene así, es él.

J: Mucha gente comenta que este es el disco que mejor refleja vuestro sonido en directo.

J.L: Esa era otra cosa, que siempre estábamos con ella. No queríamos obsesionarnos con esa idea, pero si queríamos conseguir esa misma fuerza e intensidad que transmitimos en directo. Nos pasó por ejemplo con "Sol"...

J: Sí...

J.L: Una canción como "Sol" que quede así es una pena, porque es la canción con la que la gente más se queda en directo, y es extraño porque sólo ha salido en un E.P.

J: Pero la otra versión que tenéis es la del "Smoke" y esa sí está muy bien.

J.L: Exacto, porque ya tienes la presión del directo.

Pero yo creo que nunca será lo mismo, pero en parte es intencionado: una cosa es el estudio y otra es el directo. Pero al menos acercarnos a esa intensidad y a esa fuerza que tenemos en directo

E: Al perder una guitarra, da la sensación de que le habéis dado más espacio al bajo.

J.L: Digamos que se nota mucho porque muchas de estas canciones empiezan o la idea original comienza a partir de este instrumento. Después se le van añadiendo los demás elementos. Pero nunca hubo una idea. Cuando Nacho marchó y nos dejó el hueco de una segunda guitarra no estudiamos de que manera suplirlo diciendo: "Ahora tiene que ser el bajo...". Lo único que teníamos claro es que Frank con los teclados tenía que tener un poco más de presencia y hacer melodías. No tan sólo hacer oscilaciones y trabajar con todo este tipo de ambientes y ruidos que él hace. Y sobre todo los samplers a la hora de ambientar las canciones en el disco.

Pero creo que el bajo, la relevancia que tiene, la tendría aunque Nacho siguiese en el grupo.

E: Parece que tal y como estáis construyendo el sonido es difícil que entre alguien que no esté ya metido en la dinámica de Manta Ray. Que no vais a buscar una segunda guitarra, porque no va a encajar.

J.L: Estuvimos pensándolo, cuando Nacho lo dejó. Que si debíamos buscar otra persona para suplirle, que si otro guitarrista. Pero es arriesgarte, no somos un grupo al que le guste que vengan demasiadas cosas de fuera, porque sabemos que necesitan un periodo largo para adaptarse. Tenemos un ritmo de curro que puede ser mejor o peor, pero es pausado en algunos momentos, puede ser muy cardiaco y acelerado en otros. No es nada constante.

vY luego está nuestra manera de entender la música. Nosotros no hablamos cuando estamos ensayando. No decimos eso de "vamos a hacer un puente, vamos a hacer una tonalidad en La Menor...". Nos ponemos a tocar y no se para nunca: la intención es que si algo suena mal, da igual, tú sigues tocando hasta que ves que todo llega a cuadrar. Y sé que hay mucha gente que no puede trabajar de esta manera.

E: Desde mi punto de vista hay menos cambio de sonido de este disco respecto a "Puertas..." que el que hubo del primero al segundo. El primero parece más un disco de canciones y os habéis convertido en otro tipo de grupo, en cierto modo. Y "Esperanza" parece una cristalización del anterior, y una mejora.

J.L: Estoy de acuerdo contigo. Creo que el salto cualitativo que se dio de "Manta Ray" a "Pequeñas Puertas" era obvio. Y creo también que fue el momento en que más factores externos afectaron al grupo: se giró con Diabologum, se hizo el disco con Javier Corcobado. Fue cuando entró Frank con todos sus aparatos y sus osciladores.

Creo que el primer disco fue un disco muy del momento, tenía ese sonido épico. Tindersticks estaban saliendo, Nick Cave estaba siempre ahí, Scott Walker... cuando todo esto se empezó a cocer, y todo el movimiento de los "crooners" resurgió, y a nosotros nos pilló ahí. A nosotros nos encanta. Y entonces se vio reflejado.
Pero después siempre nuestra intención fue dar más protagonismo a los instrumentos.

J: Es que en este último disco la voz tiene menos protagonismo, ya no brilla en primer plano. E incluso desaparece lo que es el tono épico del grupo.

J.L: Exacto. Pero eso también era porque en el primero las canciones ya venían hechas de casa. Cuando haces una canción en casa, es una guitarra y lleva todo el peso la voz. Pero cuando ensayas y cambias la metodología de currar, te das cuanta de que la voz simplemente es un instrumento más, que entra y que sale y que en ciertos momentos no hace falta ni que aparezca. Pero sí es verdad que ya no tiene ese toque épico, que sí podía tener en el primer disco. No es que sea ni mejor ni peor.

J: Hace poco una crítica que salió en el Ruta 66, en la que os ponían bastante bien, pero uno de los defectos del disco era que las letras parecía que estaban tratadas como un elemento más de la música, y como metidas con calzador. ¿Te sientes cómodo cantando en castellano?.

J.L: Sí, sí. Obviamente es más complicado a la hora de hacer melodías más fuertes, más agresivas. El castellano va mejor en los temas más instrumentales, con las palabras mucho más distanciadas entre sí. Pero, bueno, creo que lo tenía que hacer y que tengo que acostumbrarme. Una vez que tengo la canción rodada, ya no pienso.

Pero hay opiniones, hay gente cercana a mí que piensa que aún no he conseguido cantar en castellano como canto en inglés, no lo sé.

J: Lo veo diferente.

J.L.: Como dos voces distintas.

J: Es que mientras que en "Sol" veía que se había adaptado el tono épico del primer disco al castellano bien, ahora es que me parece otra forma diferente.

J.L: Por eso a lo mejor es bueno mantener las dos maneras de cantar cuando lo hago en inglés y cuando lo hago en castellano. Yo también lo tomo así, como dos voces distintas.

E: Destaca la aparición de un piano jazzístico en un tema ("Soy Quien No Fui") en el que aparece también un "wah-wah". Parecen dos influencias nuevas, el jazz y el funky. ¿Cuánto tiempo lleváis escuchando esos sonidos?. ¿Es que les habéis encontrado un hueco ahora?.

JL: No somos grandes consumidores de jazz o de funky, somos consumidores de música en general, por lo que sí tenemos en nuestra discografía discos con esos sonidos. Creo que fue un poco la referencia que vino del "Score". Escuchamos mucho como trabajaban esas bandas sonoras que hacían Lalo Schiffrin o Nino Rota en las que mezclan muy bien lo que es la base clásica de un grupo de rock con toda la orquestación, las percusiones que siempre las teníamos. Y así es como nos acercaríamos al funky o a los pasajes jazzísticos. Pero, obviamente se puede notar que escuchas ese tipo de música, pero si hay alguien que puede decir que hacemos jazz... ¡Dios mío!.

E: No ya, por eso...

JL: No es que igual alguien puede pensar que "estos hacen jazz..."

E: Es que el piano en el segundo corte encaja muy bien, y es totalmente jazzístico, mientras que la canción, no tanto. Es una canción "banda sonora setentera", pero el piano sí dibuja como dibujan los pianistas de jazz y encaja perfectamente...

JL: Es un pianista de jazz (Xaime González). Frank todavía no tiene esa técnica. Entonces trabajábamos con él y le decíamos: "Escucha la canción, pero tampoco te obsesiones con que tengas que hacer las ruedas de armonía, tu simplemente haz lo que instintivamente te parezca en ese momento y ya te iremos diciendo donde sí, donde no; en que tipo de desarrollos tienes que meter más o menos notas". Y él flipaba, y nosotros: "Tú toca sin escuchar; y después escucha y vete tocando varias veces y a ver qué sale". Es una persona super-intuitiva, pero no había nada ensayado.

E: Luego sampleáis a Robert Johnson. Está en "If You Walk". Y después da la impresión de que hay otro sampler de otro tema de blues, parece una voz femenina...

JL: ¿En esa misma canción?. Sigue siendo R.Johnson...

E: Pero ecualizado...

JL: En un sampler, tú puedes armonizarlo, puedes dispararlo a más velocidad. Es el efecto de cuando aceleras una voz: se vuelve más aguda. Entonces lo hicimos con la aguda y con la grave. Eso en su día también se hizo en el "Pequeñas Puertas" con María Callas, eso que se escucha al principio del primer tema (lo imita), eso es una voz de María Callas armonizada en agudo.

Es un mundo. Date cuenta todos los sonidos que desde unos años para aquí estamos escuchando de gente que trabaja con samplers y esto.

E: ¿Habéis escogido "Love In Vain" por algún motivo en concreto? ¿Es vuestro favorito de él? ¿Era el que mejor encajaba?

JL: ¡Se hizo un homenaje!. No nos pusimos a pensar "las notas de este tema van de puta madre", porque no van ni de coña. Es un homenaje a Robert Johnson porque pensamos que es una canción muy emblemática, que habían hecho los Rolling Stones antiguamente, y lo quisimos hacer nosotros también.

E: La canción "The Ground Is Wet" termina siendo muy industrial. ¿Escucháis rock industrial o habéis llegado al mismo sitio solos?.

JL: Es lo mismo que el jazz o el funky, no es que nuestra discografía sea la hostia en lo referente a rock industrial. Pero al ser consumidores de música... Por ejemplo una de nuestras bandas favoritas y que sí son industriales son EINSTÜRZENDEN NEUBAUTEN o como coño se pronuncie...

E: Lo sabrá Frank...

JL: Exacto. Además es ridículo, porque te pones tú a pronunciarlo así y él ahí al lado y... (Imita a alguien riendo con disimulo). Pues la Neubaten es una referencia obvia en nosotros a la hora de escuchar música, después a la hora de grabar sí puede quedar plasmado o no. Yo sí los considero... y ellos también, graban con máquinas. Más industrial que eso. Pero sí saben hacer que suene cálido, y creo que NINE INCH NAILS también lo han conseguido en muchas canciones del último disco, suena cálido y a la vez muy potente.
Escuchamos de todo.

E: Yo pienso que vosotros, si conseguís algún distribuidor, os podéis introducir en un mercado norteamericano, muy minoritario, pero que existe, y en el que sí tenéis un hueco, porque de hecho sonáis internacionales. Pero curiosamente también estáis trabajando con el Bable. ¿Pensáis que es contradictorio o que es el signo de los tiempos, la modernidad consiste en esto?.

JL: Creo que lo primero antes de plantearte si eres exportable o no, tienes que hacerlo de manera muy convincente. Y yo creo que es muy difícil exportar algo que no sea verdadero, o que no salga de manera natural. Nosotros lo hicimos en Bable porque Xabel, el batería, sí está muy involucrado en este tema, y nos lo propuso. Nos dijo: "a mí realmente me apetece mucho que apareciese". Y yo dije "esto ya tengo hecho esto en castellano, tampoco voy a cantar en bable al principio, ¿por qué no lo hace Mónica Vacas, de MUS?". Y no hubo más comentarios. Quedaba bien y es estupendo.

Ahora, que después que eso sea un factor bueno o malo a la hora de que el disco salga fuera, no lo sé, es muy complicado. Pero yo creo que por lo general, cuando sales fuera también lo autóctono, y lo que de verdad siente el grupo es lo que más se valora. Diabologum y Dominique A están triunfando y ellos también lo han hecho siempre en francés. También en inglés, en sus comienzos. Eso es una cosa que no sé explicar.

E: Más sobre "Cartografíes". Personalmente me parece que las cuerdas, que son excelentes, son como la culminación de todo el trabajo que habéis realizado, vuestra cumbre en el trabajo con cuerdas. Estáis contentos con ellas, supongo.

JL: (Riendo) Sí, pero lo que pasa es que nosotros no las hacemos. Te explico: yo creo que lo interesante de un grupo es saber con quien trabajas, y de quien te rodeas, por ejemplo el pianista de jazz sabíamos qué persona tenía que ser para hacer ese tipo de cosas.

Las cuerdas, es Carlos, que ya lleva trabajando con nosotros desde el primer disco. Nosotros le explicamos las líneas generales, le decimos "mira, esto es una rueda muy melódica, son cuatro notas, muy melódicas. Que al principio engañes a los oídos, que parezca muy armónico, muy bonito pero al final desquicie. Y que sea todo in crescendo, subiendo".

Sólo le tenemos que decir eso, y llega y te hace esas cosas. Y te descojonas. Kaki se descojonaba de la risa, nos miraba así y nos decía: "El hijoputa este os está salvando la canción al final" (risas).

E: Buscar colaboradores que encajen es lo más importante. Os han quedado perfectas.

JL: Estuvimos incluso a punto de sacar las cuerdas solas en una edición especial, en una Cara B, sólo lo que era la toma de las cuerdas y decir "hala, y flipar, porque eso suena que alucinas".

E: En cierto modo ya lo hemos hablado. ¿Pensáis que alguna vez va a volver a ser un grupo de canciones concretas, la típica canción rock?. ¿O definitivamente la dinámica del grupo no os va a devolver allí?.

JL: Es que no lo sé, porque es que yo creo... Ahora que me lo dices, y si lo analizas fríamente para mí el concepto de canción lo hemos recuperado con "Soy Quien No Fui" o "Dirty Blues"...

E: Sí que las hay en el disco...

JL: Pero efectivamente te pones a buscar y dices: "Pero que coño, si aquí no hay ni un estribillo ni una estrofa en toda la canción". No hay nada de lo que es "estrofa, estribillo, estrofa, estribillo y puente y se acabó". No hay nada. Con lo cual, igual si lo hacemos algún día, no será premeditado.
Pero lo dudo, porque es que nosotros nos ponemos a tocar y hacemos los arreglos como nos salen en ese momento. Y, macho, no nos sale una estrofa-estribillo ya ni para atrás (risas). Además creo que seríamos malísimos haciendo eso.

J: ¿No piensas que al ser tú la única guitarra y la vez tener que cantar, tendéis más a hacer temas instrumentales?

JL: Sí, pero es por como me gusta a mí hacer las guitarras y las melodías que hago con ellas, me resulta difícil hacer una guitarra de ese tipo y cantar encima. Por eso distingo cada vez más cuando tengo que cantar y cuando tengo que tocar.

E: Es curioso, porque al principio, con el primero, se os comparaba mucho con AFGHAN WHIGS.

JL: Sí

E: Y volviendo a escuchar ese disco y los que hacían por aquel entonces los AFGHAN WHIGS, sí que se nota, sino es influencia, es como si dos caminos llevasen al mismo punto. Sin embargo su evolución es antitética. ¿Los habéis seguido para ver el hecho de que cada vez más van a lo corto y lo concreto?.

JL: Los hemos seguido con "Black Love" y el último, "1965", ese no lo he escuchado. Sólo escuche "Black Love", que es quizá cuando tiraron quizá más hacia el funky, y además se les notaba su vena soul y Barry White.

Yo creo que todo los grupos siguen haciendo discos y va aumentando en calidad o por lo menos en interés. Los AFGHAN WHIGS se han mantenido, aunque creo que su mejor disco es "Gentlemen", era el más denso. Por aquel entonces estaba muy de actualidad aquel tipo de sonido tan denso de guitarras, y con aquellos ritmos tan pesados. Era la leche aquel disco.

Creo que cuando entraron el Dub, el Dance, el Drum´n´Bass y todo esto, parecía que las cosas iban por otro sitio. Pero creo que ahora es todo lo contrario: eso se da por sentado, ya ha cogido su sitio y, curiosamente, grupos como YO LA TENGO, AFGHAN WHIGS y tal, que han estado ahí haciendo sus melodías, vuelven a tener su relevancia y su importancia dentro del panorama musical.

E: Hay tres discos polémicos, que dividen a la opinión. El "O.K Computer", "Deserter´s Songs" (que se contrapone a los primeros de MERCURY REV) y el "Ladies And Gentlemen...". ¿Qué opinas de esos discos?

JL: El "O.K..." no lo he escuchado. Sólo algunas canciones y no me gusta la voz
Respecto a MERCURY REV, me parece un buen disco, pero los prefería cuando desarrollaban muros de sonido. Hay partes que me recuerdan a SUPERTRAMP, cuando empiezan con el piano. Me gusta mucho el comienzo del disco, y esas incursiones instrumentales que hacen tan cortas. Quizá sean lo que más me guste. Pero obviamente es un buen disco.

El de SPIRITUALIZED es la hostia, desde que empieza hasta que acaba. Y a mí me jode porque dura setentaitantos minutos, y cada vez que lo pongo tengo que saber que tengo tiempo, me jode pararlo, no es el típico disco de canciones que escuchas cuatro. Te lo tienes que escuchar entero.
En ese sentido creo que son muy inteligentes. Personalmente pienso que es un disco que todos los músicos deberíamos de escuchar.

E: ¿No piensas que a veces los mejores discos son precisamente así?. Cerrados en sí mismos, son unidades. Como el "Astral Weeks", que es una unidad indestructible: un comienzo, un final, un desarrollo. Y romperlo es un fastidio.

JL: Y además el "Astral Weeks" tiene a la mitad del disco "The Way Young Lovers Do": de repente ves como te mete una canción alegre y fresca de cinco minutos, y nuevamente vuelve a retomar ese folk...

Hay discos que se crean de esa manera. Pero también hay otros discos de canciones, como puede ser "Forever Changes". Cada canción tiene vida propia, y no parece que tenga mucho que ver con la anterior. Pero, claro, ¿quién no escucha ese disco de arriba abajo?.

Pero es cierto que hay discos que tienen que ser así, como el último de SPIRITUALIZED, y toda su discografía es así, han tenido esa idea, ese concepto. ¿Los habéis visto en directo?.

J: Yo sí. Estabais precisamente delante de mí en Benicassim. Tu no, pero sí Frank y Xabel.

JL: Pues por ejemplo cuando ves a SPIRITUALIZED ¿qué ves?: Una hora, y entre canción y canción lo unen con ruido "in crescendo". Que piensas que es incontrolado, pero no, lo tenían todo perfectamente estudiado. Sabían cuando tenían que entrar y cuando tenían que salir, y eso es impresionante. Tienen la idea de la continuidad a la hora de escuchar su música de una manera muy arraigada. Y saben que tiene que ser así de continuado: una hora, breve, pero te dejan K.O.

J: Al hablar de SPIRITUALIZED, me he acordado que también coincidí con vosotros en el concierto de TORTOISE. Y en este último disco veo muchas referencias al sonido TORTOISE. Hay una parte de "Cartografíes" que parece del "Millions...".

JL: TORTOISE nos gusta. Y creo que además que fueron un grupo que revolucionó mucho el sonido, volvieron a decir que los grupos instrumentales sí tenían cabida. Y todo el tratamiento que hacen de guitarras, de baterías, de ritmos, de armonías... a mí me encanta. Junto con SPIRTUALIZED y ese tipo de grupos que fueron muy relevantes hace tres años.

Lo que hecho en falta es que desde dos años o así, hay una sequía de ese tipo de discos. Los que ya están siguen haciendo sus discos, a palo fijo, y está muy bien. Pero la aparición de un sonido, como en su momento fue el de TORTOISE, o un sonido tan depurado como el del último de SPIRITUALIZED, discos tan relevantes para un periodo de tiempo, no los está habiendo.

E: Normalmente se pregunta por discos que hayas descubierto recientemente, pero por lo que dices no ves discos relevantes.

JL: Sí los hay. Pocos, pero los hay. El último de la NEUBATEN me parece un muy buen disco. Además con cada disco, se reinventan: el de ahora, es un disco de canciones suaves y melódicas impresionante.

Otro disco relevante, y que todo el mundo se ha comprado, ha sido el de LAIKA. Pero ellos siguen igual, como en el "Sounds Of The Satellites".

J: Ahora son más dinámicos.

JL: Pero escuchas y los cabrones ya lo han conseguido: tienen su toque personal. Escuchas una canción de ahora y una de hace cuatro años y es lo mismo.

J: Parece un disco en el que están buscando las posibilidades estéticas del mismo sonido. Hasta que consigan la perfección.

JL: Pero eso sí, tienen unas características muy marcadas.

Pero curiosamente lo último que he escuchado que me ha impresionado, sobre todo en directo, es de aquí, del Estado, en Euskadi. AZKAUZAZTE. Están fuera de todo, es un grupo que ves que se lo pasa bien tocando. Yo los vi durante una hora, y crean una muralla de sonido que es como aquel salvajismo que había en el "Confusion Is Sex" o el "Evol" de los primeros SONIC YOUTH. Se ponen a tocar y son máquinas.

J: ¿Y el disco "127" de JR no te parece un disco muy poco valorado?

JL: Comprende que es un disco muy difícil.

J: Pero de los últimos años que estamos comentando, de los nacionales, es de los mejores.

JL: Pero es como lo de AZKAUZAZTE. Muchos discos no salen adelante por la dificultad que tienen. Y no lo entiendo porque la crítica, la gente que estáis en fanzines, el papel es este. Lo fácil, lo que es asequible ya va por otras vías, ya se escuchará. Pero esto que realmente es jodido de transmitir...

J: Hablando de la crítica: ¿Vosotros no pensáis que ya formáis parte de una serie de nombres del pop español como F. Alfaro con los que hay un poco de miedo a meterse con vosotros, que estáis como por encima del bien y del mal con respecto a la crítica?.

JL: (Sonriendo) Sí...

J: Lo único negativo que he visto contra vosotros fue en el Rockdelux, el año que no os incluyó entre los quince discos del año.

JL: Curiosamente fue disco del mes.

J: Ya, ya. Y además había pasado una cosa rara, porque en aquella crítica los títulos de las canciones venían mal.

JL: Curiosamente a una de las revistas más especializadas que hay en este país, cometieron uno de los fallos más grandes que se pueden cometer. Tampoco sé si no fue fallo también de la compañía. Les mandaron el master, y era totalmente inocente, eran títulos de referencia. Lo que me pregunto es cómo un crítico que lleva muchos años haciendo crítica no se da cuenta que esos títulos son de coña.

E: Realmente lo que queda por preguntar es como os veis en el futuro. Por ejemplo, y aunque sea indiscreto, ¿cuántos discos vendéis?.

JL: 4.500-5.000. De éste las expectativas son llegar a los 8.000. Y sería de puta madre llegar a los 10.000.

J: Y la pregunta del morbo: ¿Cómo es MANTA RAY en directo sin Nacho Vegas?.

JL: Hemos tenido que currarlo todo, y dejar lo menos posible a la improvisación y a esos desarrollos largos. Es todo mucho más conciso, más estudiado, más elaborado, y por lo tanto es más directo.

J: Y los temas antiguos ¿los recuperáis?.


JL: Sí, ya lo veréis, los hemos reestructurado. De eso no adelanto nada. Si queréis hablamos después del concierto.


El concierto:

Mi anterior acercamiento a MANTA RAY en directo me había servido para terminar de comprender la naturaleza de un disco como "Pequeñas Puertas...", que parecía haber sido apresurado e irregular (pese a que la calidad y el número de aciertos que contenía eran argumentos de peso a su favor), descubriendo en él su carácter de "sesión" de MANTA RAY, uno de los posibles acercamientos a aquellas canciones, que asombrado pude ver reproducir, deconstruir y manipular con una soltura y suficiencia asombrosa. Su capacidad para convertir la interpretación en una experiencia casi física para el espectador (ejemplo paradigmático de esto sería "Sol") provocó una cierta preocupación por el abandono de Nacho Vegas, la duda de si la alteración en la composición de los elementos abortase ese proceso, al que asistimos escasamente los aficionados al rock, de la consolidación de una autoría colectiva, de un sello propio.

Escuchar a aquellos que asistieron a su primer concierto de MANTA RAY con el del 12 de mayo del 2000, y la rotundidad de una obra como "Esperanza", despeja cualquier duda. Y aunque en algunos repasos del material de sus primeros dos largos, como en "Wide-o-Blues", ni siquiera la multiplicación de Xabel Vegas o Frank Rudow suplía la ausencia de la guitarra perdida, la exposición del nuevo material resultó asombrosa. Como cabría esperar, todo el disco se engrandece sobre el escenario: cortes como "No Me Dicen Nada" o "Rita", apabullan. Y la tensión generada por el cuarteto fue capaz de lograr que, incluso, pudiesen reinterpretar de manera hipnótica todo un "Cartografíes" sin cuerdas, supliéndolas con una densa y colorista muralla de ruido que nos dejó estupefactos.
Una vez más, MANTA RAY se distancian, por arriba, de todos los demás.

ENRIQUE MARTINEZ

 

 

En el último número del Feedback, cuando existía en papel, tuve la oportunidad de entrevistar a MANTA RAY. Con su primer disco aún fresco, fue Nacho Álvarez (bajista) quien contestó mis preguntas. Lo que más me sorprendió fue cuando, planteándole la dificultad de asimilar su música en un primer careo, éste me respondía que no se consideraban difíciles y como base citaba algunas de las influencias del grupo. Nombres como Frank Sinatra, Bo Didley, Van Morrison, Rolling Stones o Neil Diamond se entremezclaban con Flamin Lips, Suicide, Palace o Spacemen 3. "Si ese/a no la ha escuchado pues seguro que no le gustaremos nosotros" decía, "son nuestras influencias y como puedes ver no son tan raras ni difíciles. De hecho la mayoría son superventas". Ello, entre otras cosas, me hizo percatar de algo que los diferenciaba completamente del resto de la camada indie de aquellos años. Nadie se había acercado al rock con esa actitud y esos resultados en nuestro país. SURFIN' BICHOS, CANCER MOON o BEEF habían sido precedentes brillantes, pero lo que nos exponía MANTA RAY ya por aquel entonces - una seriedad, un compromiso con su obra, una ambición musical- no tenía parangón.

Les apreciamos, les tratamos como algo muy especial y sus trabajos sucesivamente nos daban la razón. Precedido por el ep "EZCUEZME!" (Subterfuge-94) y el sg "THE LAST CRUMBS OF LOVE" (Subterfuge-95), hoy quizá anecdóticos en el grueso de su discografía, apareció su primer trabajo. "MANTA RAY" (Subterfuge-95), que llegó a ser calificado como el debut de la década, era algo que llegaba al corazón del mejor rock mundial. Un disco a colocar entre los que coetaneamente editaron AFGHAN WINGS, PJ HARVEY, COME o TINDERSTICKS en términos de intensidad, emoción y calidad. La voz de Jose Luis, épica, romántica y melancólica como la de sus admirados JEFF BUCKLEY, MORRISEY o CHRIS ISAACK, parecía salir del corazón mismo. Las guitarras, escurridizas y laberínticas se tornaban en abrasivos surtidores de rock, sostenidos sobre líneas de bajo y un trato de la percusión personal e imaginativo. El majestuoso telón de la sección de cuerda no hacía sino engrandecer el resultado final. La crítica se frotó los ojos, el listón del rock nacional subió automáticamente varios grados y la envidia empezó a brotar entre quienes se veían a años luz de todo aquello. No era extraño ante la impotencia que canciones como "Tin pan alley" o "The last crumbs of love" podían ocasionar entre el resto de los grupos del momento

Todos los ojos miraban a MANTA RAY, mas aún cuando trasvasando sus canciones al directo los aplausos se multiplicaban. SILVANIA los quería remezclar y se planeó un proyecto conjunto que nunca se llegó a materializar. JAVIER CORCOBADO también se fijó en ellos y tras grabar una versión del tema central de "El Crack" para el recopilatorio "CANCIONES DEL CINE ESPAÑOL" (Astro-97) les recamó como banda para "DIMINUTO CIELO" (Astro-97) y la posterior gira de éste. Pero la cosa no se quedó en nuestras fronteras y los franceses DIABOLOGUM compartieron el mini lp "LA ULTIMA HISTORIA DE SEDUCCION" (Astro/Ovni- 97) y realizaron gira con los asturianos en la que ya presentaban algunos de los temas que incluirían en su segundo trabajo.

"PEQUEÑAS PUERTAS QUE SE ABREN Y PEQUEÑAS PUERTAS QUE SE CIERRAN" (Astro-98) confirmaba que MANTA RAY son una célula musical en constante evolución. Lejos de la uniforme estética sonora que envolvía a su disco precedente, en este trabajo se muestran mucho mas plurales, coloristas y abiertos. Metálofonos, moogs, cajas de ritmos, samplers y percusiones hacen de su nueva entrega una especie de collage experimental al que solo la producción (obra de ellos mismos) le resta calado. Algunos temas ("Sad eyed evil" es el ejemplo mas claro) se resienten y piden mas energía, pero a nivel compositivo siguen brillando a gran altura. "Smoke", "Stars in your eyes (con la voz rota de Thalia Zedek de COME) o "A love song" nacen de la misma melancolía que su material anterior y la incorporación de samplers le da una nueva perspectiva. Por otra parte, de su vena mas decididamente rockera se extraen arrebatadores cortes como el sg "O.F. King", "Sandun" o el casi orgásmico "Wide-o blues", que en directo llegaban a contraer el diafragma. De hecho, en opinión de muchos, esa fue su mejor etapa en directo, la de mayor pegada y la mas espectacular. Baste recordar su histórico concierto durante el FIB´98 junto a SONIC YOUTH, YO LA TENGO, TINDERSTICKS y P.J. HARVEY destacando por encima de ellos y dejándonos a todos alucinados (incluidos miembros de los grupos mencionados). Lo que me obliga a hacer referencia tanto al sg "Smoke" (Astro-98) donde repescan tres temas de una sesión para la radio holandesa, entre ellas el celebérrimo "Sol" (ahora sí, tal como sonaba en directo y no la descafeinada versión de su mini-lp con DIABOLOGUM) y, por supuesto, "SCORE" (Astro-99), en el se recoge su actuación durante el Festival de Cine de Gijón y donde revisan a Mancini, Nino Rota o Ennio Morricone junto a varios temas propios.

Durante este tiempo Nacho Vegas, mas centrado en su proyecto paralelo con el poeta Ramón Lluis Bande , ( DIARIU ) dejaba su plaza vacante y, con ello, el grupo se ve obligado a replantear su sonido. El resultado es "ESPERANZA" (Astro- 2000) toda una obra maestra del rock contemporaneo y que los sitúa mas alto que nunca. Vuelven a recuperar los arreglos de cuerda, incorporan pianos jazzies, influencias del funk y el sonido industrial, se vuelcan en los temas instrumentales y, cuando canta Jose Luis, lo hace con mucha mas mesura y a través de unas letras excepcionales ("Con el tiempo mis pecados se van/ saneando con dosis de amor/ recibidas cuando te conocí/ ahora ya no soy quien fui") combinando inglés, castellano y hasta algún verso en bable. Bajo la producción de Kaki Arkarazo (el responsable, entre otros, de los discos de CHUCHO), no contiene "ESPERANZA" ningún tema flojo ni de relleno y sí desarrollos en estado de gracia, mazazos de poderío rockero y un repertorio de fantásticos instrumentales que culminan en lo que, por ahora, es la cubre de su carrera "Carografies", una extensa pieza dividida en tres partes, capaz de poner la carne de gallina a cualquiera, amén de servir de cierre apoteósico a sus directos.

"ESPERANZA" es, junto a "Mi vida en un fin de semana" de NOSOTRASH y "Arde" de MIGALA , el mejor disco editado en España el pasado año y entre los mejores a nivel internacional. Y nosotros, sus fans, a pesar de que incialmente se provocó alguna deserción, luciendo sonrisa de listillo ante los inscritos de última hora. Era sencillo, apostar por MANTA RAY es apostar sobre seguro. A diferencia de otros grupos como LOS PLANETAS que parecen vaciarse en un disco ("Super 8", "Una semana en el motor de un autobús") para entregarnos después continuaciones muy inferiores ("Pop", "Unidad de desplazamiento"), lo de MANTA RAY entra ya dentro de esos grupos tipo YO LA TENGO en los que su último trabajo siempre es el mejor. Desde las respectivas habitaciones donde se gesta el FEEDBACK, ya estamos ansiosos a la espera de su próximo capítulo, completamente seguros de que, de nuevo, nos dejarán asombrados. Les damos las gracias por anticipado.

JAVIER BECERRA