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(Febrero/2003)
El otro día Javier
me advirtió que este E-zine comienza a parecerse a una página
de fans de Manta Ray. Algo de cierto hay en eso: si se observa
lo acumulado hasta ahora es obvio que se nos notan los colores. Incluso
en los tiempos del primigenio Feedback en celulosa y confeccionado en
artesanal soledad por Javier, éste interrogó entusiasmado
a Nacho Álvarez sobre las virtudes y fuentes de su sorprendente
disco de debut. Pero, ¡qué demonios!, a fin de cuentas esto
no deja de ser una página de fans
. de muchos grupos y solistas,
aunque pocos tienen la amabilidad y la atención de los asturianos
con nosotros. Pero es que resulta difícil resistirse a interrogar
a esta banda sobre las razones y causas de un disco tan especial como
"Estratexa", sabiendo además de lo articulado
y razonado, a la par que intuitivo, de su propuesta, de la pasión
inteligente que le ponen a todo.
En esta ocasión
nos decantamos por Xabel Vegas, único miembro del grupo
que nos quedaba por interrogar, batería excepcional por otra parte.
Como siempre, y pese a lo marcial y beligerante de "Estratexa",
Manta Ray (citando a Unamuno contra Millán Astray) vencen
y
convencen. Aquí están sus razones.

Cambio de sello discográfico,
tres años de espera... ¿Es "Estatexa" el comienzo
de una nueva etapa para Manta Ray?
Podría entenderse
así. Pero en realidad cada trabajo que hacemos; cada disco, es
un nuevo capitulo que escribimos de la historia del grupo. Intentamos
partir de cero, desprendernos de todo lo que adquirimos en el pasado para
iniciar un nuevo proyecto. Y creo que quizás en Estratexa eso queda
más explicitado. Hay una ruptura más o menos clara con lo
que fue Esperanza.
Repetís con Kaki
Arkarazo después de "Esperanza". Parece haber una cierta
confianza en sus habilidades para captar el sonido del grupo.
Sí. Y además
Kaki se convirtió en un buen amigo, además de coproducir
el disco con nosotros. Kaki entiende nuestro lenguaje musical a la perfección
y por ello resulta muy cómodo trabajar con él.
Supongo que ésta
es una impresión generalizada, pero este es un disco de una violencia
y de una contundencia superior en términos generales a los que
ha venido siendo vuestra trayectoria. ¿Existe algún motivo
en concreto para ello?
Teníamos claro desde
que empezamos a trabajar en la elaboración de las canciones de
Estratexa que queríamos un sonido mucho más violento y rabioso.
Quisimos desprendernos de toda la belleza y luminosidad de Esperanza.
Entre los motivos que nos llevaron hacia ese camino, yo destacaría
el nuevo protagonismo que, tristemente, está adquiriendo la guerra
en los últimos tiempos. Preparamos Estratexa en mitad de un ataque
indiscriminado contra Afganistán y eso marca. Quisimos, con este
disco, incorporar una visión moral de la música que siempre
tuvimos, pero que quizás en otros trabajos estaba más velada.
Por otro lado me da
la impresión de que esta vez teníais, más que nunca,
un concepto de disco en la cabeza ya mucho antes de entrar en el estudio.
¿Puede venir de ahí el título?
Es cierto que teníamos
una idea de como queríamos que fuera el siguiente disco de Manta
Ray tras Esperanza. Hablamos mucho de ello antes de ponernos a trabajar.
Y algo de ello hay en el título, aunque lo pusimos una vez grabado
el disco.
¿Cómo
fue el proceso de trasvase del local de ensayo al estudio?
Pues fue mucho más
sencillo que en otros trabajos de Manta Ray. Las canciones están
pensadas para el directo y fue así como trabajamos en el estudio.
Grabamos todas las canciones juntos, en una misma sala, como si estuviéramos
ensayando. Queríamos que el disco sonara como lo oíamos
nosotros en nuestro local de ensayo. Teníamos, de alguna manera,
la espina clavada de no haber sabido, en el pasado, plasmar la contundencia
de nuestro directo en las grabaciones.

Es la vez en la que
tengo más claro desde que os sigo cómo va a sonar este disco
en directo, aunque bien me puedo equivocar. Si es así, ¿ha
sido premeditado?
Me remito a lo dicho en
la anterior respuesta. Las canciones están pensadas, más
que nunca, para el directo. Y eso era algo que los cuatro teníamos
claro.
¿Esta preeminencia de los sonidos duros puede derivar de que
existan proyectos paralelos como Viva Las Vegas o Nada!, en los que se
desarrolla la faceta lírica o de improvisación instrumental
de la banda, y desaparecen esas "necesidades"?.
No creo. Manta Ray
tiene una vida propia al margen de los grupos que puedan tener sus miembros.
Es decir, no hay una lógica de "hago esto con Manta Ray
y esto otro con ....". De todas formas, si es cierto que Manta
Ray no puede ser de ninguna de las maneras un grupo lírico.
Manta Ray es una colectividad de cuatro miembros y eso te obliga
a darle mucha importancia al trabajo en equipo y dejar la faceta más
intima de uno mismo para otras ocasiones.
Otra cosa que se nota
es que aquí se acabaron las "cuerdas" y ahora el interés
se centra en las posibilidades de los vientos. Creo que se encarga de
ellos Frank pero que vuestro planteamiento no es orquestal, ni soul, sino
más bien del free jazz y el Avant Garde estilo Coltrane. ¿Voy
mal encaminado?¿Qué creéis que aporta ese saxo a
vuestro sonido?
Aunque nos interesa mucho
Coltrane y algunos aspectos del free jazz, creo que ahora tienen
poca importancia en la música de Manta Ray. Quizás,
en ese sentido, Esperanza era un disco más jazzistico que
Estratexa que, de alguna manera es más arquitectónico,
más frío.
En cuanto a las cuerdas,
quisimos desprendernos de todos los elementos de Esperanza que
contribuían a embellecer las canciones, a hacerlas más luminosas.
Y eso supone eliminar arreglos de cuerda y electrónicos. El saxo
del que hablas es, en realidad, una trompeta. Pero realmente el uso de
esa trompeta en Ébola fue totalmente casual.
(Aquí Xabel pone
en evidencia no sólo mi mal oído sino mi pésima memoria
visual, después de haber visto a Frank Rudow con la trompeta en
un par de conciertos me equivoco de manera tan lamentable, en fin)

También parece
como si cada vez fueseis más reacios a introducir elementos que
no podáis reproducir en directo o colaboradores que no se puedan
duplicar.
Es cierto, aunque más
bien pretendemos que el lenguaje de Manta Ray esté más concentrado.
Que haya menos elementos pero mejor organizados. Y en eso tiene mucho
que ver el hecho de que el terreno donde más cómodos estamos
es el directo.
Parece evidente que
detrás de este disco y de su manera de ser existe como una cierta
rabia, una reacción enfadada ante algo. Pero cada vez hay menos
letras en Manta Ray. ¿Qué os tiene tan enfadados?
La guerra criminal contra
Iraq, el hambre en los países del Sur, el Prestige, la ley de extranjería,
el desempleo, el gobierno del PP, George Bush, la monarquía, el
desprecio a la lengua asturiana, el horario de cierre de bares, la estúpida
campaña de la Sociedad General de Autores contra la piratería...
Todas esas cosas (y muchas más) nos tienen verdaderamente cabreados
con el mundo. ¿A ti no?
Hombre, algunas cosas
más que otras. Por cierto: ¿Por qué cada vez hay
menos letras en Manta Ray? ¿Confiáis en la capacidad de
la música para expresar el sentido de las canciones?.
Si, y además somos
conscientes de que la materia prima de nuestro trabajo es el sonido; sabemos
que manejamos un lenguaje abstracto. Y eso soporta mal un discurso más
lírico, narrativo o político en el sentido reglado. Si le
diéramos más peso a las letras, sería en detrimento
de la música, del sonido. Se convertiría en algo figurativo,
cuando nosotros pretendemos movernos en la abstracción.
A propósito de
esto y de una manera jocosa se puede decir que uno no ve mucho espacio
en un disco como "Estratexa" para un cantautor rubio llamado
Nacho que anda por ahí. Quiero decir que no veo posible un disco
que alterne "La Sed Mortal" y "Ébola". ¿Os
ha sorprendido que Nacho Vegas haya tomado una deriva tan diferente de
Manta Ray en su carrera en solitario?
En realidad Nacho siempre
fue un gran letrista, así que no es de extrañar que se haya
embarcado en un proyecto más intimista que el nuestro. Todos le
admiramos y le apreciamos porque ha demostrado que se mueve igual de bien
en lenguajes más abstractos como el de Manta Ray que en experiencias
más narrativas como lo que esta haciendo ahora. Su último
disco es fantástico. Nos encanta.
Esta es una curiosidad
que me quedó de vuestra aventura con Schwarz. Una vez que Nacho
se va, debéis realizar un esfuerzo de adaptación al formato
de cuarteto. ¿Al tener en aquellos conciertos a siete instrumentistas
en el escenario no echáis de menos ahora las posibilidades que
abre un número mayor de miembros para ampliar la paleta de sonidos?
Realmente no. La experiencia
con Schwarz fue muy enriquecedora y aprendimos mucho de ella y
de ellos. Pero Manta Ray como cuarteto ya lleva funcionando cuatro
años y nos conocemos lo suficiente como para saber las posibilidades
de cada uno. Si es cierto que, tras Score, cuando Nacho abandonó
la banda tuvimos cierta incertidumbre sobre como abarcar más con
menos. Pero creo que lo suplimos bien con responsabilidad y trabajando
más duro.
¿Y quién
propuso la versión de Brian Eno ("On Some Faraway Beach")?
Es una cumbre de vuestra carrera, aunque sea una versión. O precisamente
por ser una versión tan distinta del original.
Pues creo que nosotros
aunque, si te soy sincero, no lo recuerdo muy bien. Creo que Nacho trajo
un día el disco y propuso hacer esa versión. Pero el resultado
final se debe tanto a Schwarz como a Manta Ray. Fue un trabajo
en equipo.
Finalmente: uno tiene
la mala costumbre de atribuir los cambios de sonido de los grupos en parte
al menos a la música que escuchan en esos momentos. ¿Es
este el caso?
Realmente no. Después
de diez años de Manta Ray, si hay algo que hemos aprendido
es a desprendernos de las influencias. Ya no tenemos referentes tan claros
como podía haber al principio. Ahora la elaboración de canciones
se corresponde con un dialogo entre nosotros cuatro. De todos modos, siempre
lo que oyes te influye, aunque sea de manera inconsciente.
ENRIQUE MARTÍNEZ
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