Existe una figura que, no sé por qué (o sí, no sé), causa mucha gracia entre los sobraos del “rollito” consistente en el típico tío que va a los festivales y se planta a primera hora y ve todos los conciertos posibles. No sé por qué (o sí, no sé) insisto, pero la gente guay supuestamente solo va “a pasarlo bien” lo cual equivale, en el caso del FIB por ejemplo, a cruzar la Península Ibérica , pagar una burrada de dinero por un maltrecho camping, estar todo el día tirao en la playa, colocarse con drogas de baja calidad y alto precio (o arriesgarte a llevarlas de casa), ver solo dos o tres conciertos (o a veces ni eso) y si hay suerte incluso tener un simulacro de sexo sudoroso con efecto invernadero en una tienda de campaña. Bueno pues de esos pringaos que pretenden verlo todo y bla, bla, bla, que sepan que el bajo firmante es uno de ellos. La verdad es que para hacer todo lo antedicho, hay mil sitios donde poder de modo más barato, higiénico y cómodo.

Este año motivado por la presencia de NADADORA (grupo estupendo, amigos del alma y compañeros de viaje, estancia y fiesta) y el verme indirectamente involucrado en las fiestas de presentación del festival CONTEPOPRÁNEA, decidí sabiendo de buenas referencias de sitio cómodo, sin agobios y cuco, asistir pese a que el cartel no es que fuera para tirar cohetes desde un punto de vista como el de este fanzine. Poco, muy poco había en esta adición que me interesase o por lo que tuviera curiosidad, no vaya ser que me llevara un descubrimiento en la maleta de vuelta a casa. Pero, lo cierto es que las circunstancias –unas placenteras, otras incómodas, unas buscadas, otras accidentales- pusieron y dispusieron todo para que este cronista, se vea ahora en la obligación de ponerle muchas, muchas comillas a su “crónica”. Vamos, que viví un festival al modo festivo y despreocupado que la gente guay hace y dice, cumpliendo los requisitos a rajatabla: ver muy, muy poco, y dejarme llevar por el “buen rollito” y el “ambiente”. Eso sí, por favor, espero no caer en el cinismo guasón antedicho (que, por cierto, tanto, pero tanto asco me da)

Saludos, abrazos y achuchones, gin tonics alternados con whiskys con coca-cola (ruego a la organización: que pongan Johnnie Walter para el próximo año), inoportunos avisos de avería en el coche y pérdidas por las carreteras del señor, considerables cebollones y pereza post-resaca en cantidades industriales tienen, entre otros factores, la culpa de lo incompleto, escueto y vacío de las líneas que vienen a continuación. Disculpas por adelantado.

VIERNES 29 DE JULIO

Poco por no decir nada me gustaron los portugueses NORTON. Eclécticos, igual pasaban de un pop electrónico a lo Mouse On Mars, como se pedían sensibles vía Coldplay o post-rockeros en el patrón Mogwai, sin llegar a convencer más allá del primer minuto de impacto de ninguna de las maneras. Seguían NADADORA, que arrancaron titubeantes e imprecisos con “Su primer contacto con el aire”, el tema que abre su flamante cd de debut, desajustado sobre las tablas, y así siguieron hasta que sonó “ La Tarde gira”, ya con la medida tomada al sonido y con Gonzalo y Sara confiados en su registro vocal. Se subieron a la ola y ya no la abandonaron hasta el frustrado final de “Antes de saberlo”, aniquilada por un sonido criminal que, sin exageraciones, ¡impedía encontrar la melodía en medio de tanta saturación!. Entremedias discurrió su particular greatest hits - “Incendio#3”, “20000 Veces”, “12:01 Pm”,…- y una sorprendente y celebrada versión de “ La Chica De Mel” de Los Flechazos que sería algo así como hacerla a lo New Order de “Blue Monday” vía “20000 veces”, su propio tema. Sensación agradable final, algún pequeño escalofrío (lo siento, me sigo emocionando cuando veo la buena reacción de la gente y el impacto que causa su trasvase al directo…mientras pienso en lo que dicen las letras) y mi particular péndulo de nuevo en posición de “serán un grupo de grandes audiencias”, tras pensar lo contrario ante la escucha del disco (en la próxima actualización colgaremos una extensa crítica).

Tras ellos tocaron VACACIONES y THE SUNDAYS DRIVERS . A los primeros los escuché de lejos y sonaban como era previsible: frescos, directos y poperos. Sin ser algo que me entusiasme, del tonti-pop o como quiera que se llame ese estilo de pop desenfadado me parecen la opción más válida y siempre me recuerdan a Aerolíneas Federales. Los segundos, no los ví, pero todo el mundo que simpatiza con su propuesta me dijeron que sonaron a cuarto y mitad de gloria. ¿Alguien dijo no sé qué de los Ocean Colour Scene españoles?. Puede ser. Yo, en la barra, formaba parte de una escenificación colectiva de eso de “beben, beben y vuelven a beber”, mientras me daba cuenta que salía más económico pedir las copas en versión litro (10€) que en versión tubo (4€), lo cual imaginen como puede terminar. La sonrisa tonta ya flojeaba, el tono de voz se alzaba, los papeles se empezaban a perder y, sí, ya estábamos metidos en festival. Saca güisky cheli para el personal!!!!.

Lo poco que puede ver de FANGORIA (más o menos los 20/25 minutos finales de su actuación) tenía un poco rollo de verbena de fiesta mayor en versión indie. Sacando el lado más populista, con dos drag-queens animando al personal, Alaska ofició de carismática maestra de ceremonias hacia un público entregado de antemano a su hedonista propuesta. Enlazando con su repertorio de hits pedazos de míticos himnos de sábado por la noche como “Hey boy hey girl” de THE CHEMICAL BROTHERS y “This beat is Tecnotronic” de TECHNOTRONIC, recuerdo mirar a los lados y notar a todo el mundo borracho de felicidad entregados con el grupo. Pese a que FANGORIA me gusten más bien poco y siga sin entender muy bien el sentido y el valor de sus directos, me pegué unos bailes con la misma actitud que bailo una conga en una boda, vamos: ya que estamos aquí vamos a pasárnoslo bien. Y así fue: me lo pasé de puta madre. Por lo visto a mi alrededor, no fui el único

Tras rellenar el body de bebida, fuimos a ver a MAGA . Sé de gente que no soportaba al grupo en disco y que, sin embargo, salió impactada de su portentoso y famoso directo a la mínima oportunidad que tuvieron. Yo, por lo que puede ver y apreciar, saqué la conclusión de exactamente igual al disco, pero con mayor volumen y una insípida sensación de perfección e higiene sobre un repertorio que, en fin… Aquí, estamos en lo mismo, a mi los MAGA del disco (el primero, el único que escuché) no me gustan y sobre las tablas nada, absolutamente nada, cambió. Sigo bebiendo y rescato un recuerdo nítido en medio de un concierto que en mi mente está plenamente difuminado. Sonaba eso de “voy nadando a maripooooooooooosa” y el whisky hacía el daño suficiente en el estómago como para…sí, eso que estás pensando y, luego, ya perder la noción de cómo y de qué manera llegué a casa. Me pierdo obviamente el resto de la jornada (LORY MEYERS y los dj´s), me despierto al día siguiente con un martilleo en la frente de es-cán-dalo y confirmo por enésima vez que Sabela, mi novia (que, copilotada con Dani, Iñaki y Sara de NADADORA se hizo 45 kms en coche por carreteras desconocidas a las tantas de la noche con un saco como yo en el asiento de atrás que no sabía ni dónde estaba), es una santa con una paciencia infinita. Gracias cariño.

SABADO 30 DE JULIO

“Hoy, a la noche, paso de beber”. Fueron mis primeras (y convencidas) palabras de la mañana de un sábado que trascurrió lento y perezoso en la casa rural donde nos alojamos, entre cabezadas, cocacolas y algún que otro descojone (como cuando vimos anunciado en la tele portuguesa Os Serraos, la versión lusa de la serie Los Serranos). Al final tal fue la pereza que GARZÓN , un grupo que realmente tenía interés por ver, se diluyó en la desgana generalizada y la meta estaba en llegar a ver a PANORAMA , perdiéndonos de antemano los BOMBONES. Pues nada, esta vez fue el coche el que se puso tonto y, entre la amenaza de avería y la falta de sitio para aparcar (y lo nervioso y cabreado que pone todo eso junto a inexpertos conductores como nosotros que no tenemos ni idea de mecánica), llegamos a los últimos acordes del concierto de los extremeños, que pasarán para otra ocasión.

COOPER sí que no podía fallar. Tenía un regusto amargo de su último concierto en mi ciudad, A Coruña, que fue sin duda el peor que le vi jamás y, teniendo en cuanta lo especial que sería esta edición (se homenajeaba a Los Flechazos, la ex banda de Alejandro), intuía que me iba a resarcir por partida doble. No fue así, pero sí que disfrute hasta el punto de que, en mi opinión, fue la suya la mejor actuación del festival. El problema fue que lo que rescató de Los Flechazos fueron los temas más cercanos a lo que viene haciendo con COOPER (“Quiero regresar”, regrabada en el disco “Retrovisor” y “Cansado” el verdadero germen de su actual sonido ) dejando el factor sorpresa casi huérfano con la inicial versión de “Si tú te vas”. Además, “Cansado”, hecha en un bis que pocos pidieron, quedó sin la emoción del público entregado (pese a ser un auténtico temazo, muy muy especial para mí). Por el resto lo cierto es que Alejandro volvió a demostrar que no solo posee uno de los repertorios más sólidos del pop actual, sino que en directo, a poco que acompañe el sonido, estos ganan muchísimo. Me quedo, entre todas, con “Abre los ojos”…sí, justo el momento donde me empezó a doler mi maltrecha garganta. Siempre será uno de mis ídolos.

Como sucedió al día anterior con FANGORIA , pronto llegaría la cabeza de cartel de la segunda jornada con LA HABITACIÓN ROJA. En fin, lo de siempre, y pese a detestar los símiles futbolísticos aplicados a la música este veo que va que ni pintado: si la liga italiana consiste en tener a los mejores jugadores del mundo jugando de la peor manera posible, lo de LA HABITACIÓN ROJA en directo se puede ver exactamente lo contrario: suenan como una auténtica bomba, con un nivel y una profesionalidad admirable que ya quisieran otros para sí (en efecto, estoy pensando en Los Planetas), pero desgraciadamente su repertorio es insulso, intrascendente y completamente prescindible situándolos, vía sucedáneo planetario, bastante más cerca de los Deluxes y Sidonies, que de los grupos verdaderamente esenciales del pop nacional por mucho Steve Albini que les produzca ( que obviamente no puede hacer milagros con una materia prima tan flojeta). Dos temas desde la lejanía constataron lo presumido y me fui directo al bar a romper mi promesa de la mañana. Eso sí esta vez con gin tonics, que sientan mejor al estómago. Fijo!

Con MERCROMINA llegaba mi momento más esperado. Como ya sabrán, están cerrando a cámara lenta el cerrojo de su trayectoria finiquitada discográficamente con el recomendable “ La Montaña Más Alta Del Mundo” ( que bien podría llamarse homenaje a My Bloody Valentine). Ésta era, por tanto, una de sus últimas actuaciones y, con el recuerdo de un me-mo-ra-ble concierto que les pude ver hace dos años en O Festival Do Norte presentando el imprescindible “Bingo”, allá me fui. Y no, está vez no impactaron como aquella ya que en consonancia con la situación y el momento optaron por una selección de sus temas más conocidos que abortó el concierto con climax y anticlímax que uno hubiera deseado. Tocaron temas de todas sus épocas ( “Cacharros de cocina”, “Pájaros”, “En un mundo tan pequeño”, “Entrevista a un abducido”, “Evolution”, “Chaqueta de pana”…), versionearon el “Cansado” de Los Flechazos y, pese algún bajón ( por ejemplo ese “Huracán” sonando a medio gas”) trenzaron un concierto correcto de esos que se disfrutan, pero no dejan huella. Una lástima porque ya no podremos verlos otra vez. Se va un buen grupo.

Y ahí se terminó oficialmente el fetival para mí. Íbamos a ver a ASTRUD , pero nos encontramos por el camino con David (Café Pop Toragl) y decidimos ir, luego, a mitad de concierto. Hablando y hablando, bebiendo y bebiendo, se nos fue el tiempo… y una actuación para la que hubo división de opiniones. Con LA GRANJA , que todo el mundo me dijo que se salieron, pasaría lo mismo y ya aproveché para hacer las compras pendientes ( para curiosos: el disco de THE EVENS) para despedir este CONTEMPOPRÁNEA en el que tan bien me lo he pasado y tan pocos grupos he visto en condiciones.

¿Nos veremos el año que viene?. No lo descarten….

JAVIER BECERRA (Agosto 2005)
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