|
|

Esta edición,
la 3º ya de O festival do norte, se ha saldado con un enorme éxito
de público, cosa que sinceramente nos alegra ya que es el único
festival dedicado al pop independiente que se celebra por estos lares.
Este año no solo ha respondido el público, si no que el
sonido y el recinto elegido ( sus mayores lastre en la pasada edición)
ha respondido a las expectativas, creándose un fenomenal ambiente
durante toda la noche. Felicidades por tanto a la organización
que han visto su constancia y esfuerzo recompensadas.
Tras la voluntariosa
muestra de los locales CINAMON GUM (enésimo intento ibérico
de soulear, versiones de James Taylor incluídas ) lo mejor de la
noche llegaría pronto. MERCROMINA lograron en sólo
5 minutos llevarme a la primera fila. Ese grupo al que siempre vi que
le faltaba algo para terminar de convencerme, ha encontrado la receta
definitiva. Actitud shoegazing y feedback a chorro, mucho más radical
en sus planteamientos de lo que parte de su público desearía,
lo suyo ahora tira de Mogwai o Goodspeed your Black emperor, de la creación
de ambientes y atmósferas, de crescendos monumentales, pero sin
renunciar a la óptica pop que les guía desde sus inicios
y que les sitúa más cerca de sonidos como Manta Ray que
de Los Planetas. De inicio a fin, impresionantes.
Seguían
NOSOTRÄSH, una debilidad personal. El recuerdo de su fantástico
concierto en el Primavera Sound hacía presagiar lo mejor. Sin embargo
todo fue una cadena de despropósitos. Se encontraron con un sonido
criminal que hacía imposible cualquier intento de hacer algo mínimamente
inteligible. Además Bea se pasó la mayor parte del concierto
peleando con su guitarra y Pau ( el guitarra de la Habitación Roja
que ahora les acompaña en directo) tuvo que ausentarse literalmente
de colorear sus "Popemas" dado lo chirriante que sonaba
cualquier aportación suya. Para terminar de completar la estampa,
dos freakis se pasaron todo el concierto a mi lado demostrando a voz en
un grito su dominio del árbol genealógico del Xixión
Sound. Una lástima.

Había
que cenar y le tocó nuestro "escaqueo" a ASTRUD.
Cuando llegamos, con "La Boda" la comunión
artista-público era una auténtica apoteosis. Nos dolió
habérnoslo perdido. Lo mejor: la despedida de Genís mientras
Manolo tiraba de el: "no os perdais mañana una noche de
fusión con King Africa y los Del Río", irónica
alusión al concierto que Manu Chao daría la noche siguiente.
Todos, evidentemente, nos descojonamos. Respecto a los mexicanos VOLOVAN
no es que fueran nada del otro jueves, pero sonaron convincentes y efectivos
con su pop chispeante de guitarras, energía juvenil y letras de
amor adolescente. Para los que piensan que "¿Qué
puedo hacer" es el mejor tema de Los Planetas, esto les debe
sonar a cuarto y mitad de gloria.
Cerraban la
noche las "canciones con mayúsculas" de LA
HABITACION ROJA . He de reconocer que de las tres veces que los he
presenciado en directo ( ejem, es que resulta que mi novia es una fan
confesa...) ha sido la que mejor les he visto, lo cual equivale a decir
que sacaron el mayor partido a su sonido vulgar, cutre y chabacano. Con
esa materia prima más no se pude pedir. Lo mas divertido, como
siempre, es observar como su bajista sigue esforzándose en superarse
a si mismo buscando carisma en su faceta de Alex James (BLUR) de baratillo.
Visto lo visto creo que DELUXE o SIDONIE tienen un buen recambio si alguna
vez necesitan un sustituto para el puesto.
Al día siguiente tocaba MANU CHAO pero ya nos quedaban fuerzas
para otro día más. Además no creo que en el trabajo
les hiciese mucha gracia. Me imagino que con la receptividad que se le
tiene a este Jesucristo del siglo XXI por aquí habrá sido
un rotundo éxito. En fin...! nos vemos el año que viene!
JAVIER BECERRA
|