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Ya casí
eran las seis de la tarde del viernes cuando salimos de coruña
en coche a toda velocidad escuchando a la velvet y pensando en llegar
con tiempo para ir al hostal, dejar las cosas, acreditarnos y ver a NACHO
VEGAS. Dicho y hecho, después de dar una vuelta entera
al recinto y conseguir la pulserita de rigor, entramos en el recinto del
fexdega casí a las nueve y media, hora puntual en la que comenzó
el concierto de NACHO VEGAS ante apróxiamdamente
un público de 100 personas, eso sí, todos convenientemente
convencidos de que merecía la pena no perderse ni un pequeño
detalle de la actuación.
Lo primero,
no era hora ni parecía el escenario correcto para ver una actuación
de nacho, todavía el calor, la luz del día y un escenario
enorme preparado para albergar la potencia escénica de los grandes
del cartel. Pero NACHO VEGAS Y LAS ESFERAS INVISIBLES
pueden con esos impedimentos y más. En una actuación que
a los que estabamos se nos hizo corta repasaron con una intensidad especial
lo mejor de su repertorio más reciente, cosas de “cajas
de música …” y la mayoría de “desaparezca
aquí”
La poca gente
que acudió al festival este primer día parecía que
venía a ver a THE DVINE COMEDY, eso sí
yo contabilizaría una entrada total de 1000 personas. Parece ser
que el día grande y el plato fuerte estaba claro que era la actuación
de PLACEBO del sábado y creo que hasta se agotaron
las entradas de ese día.

Neil
Hannon venía dispuesto a dar espectáculo y ofrecernos
una actuación memorable, con una banda en condiciones, 8 músicos
sobre el escenario, sección de cuerdas, programaciones varias,
percusión y batería. Una ocasión de oro para hacer
un repaso a los momentos más grandilocuentes de su discografía
que fueron desgranando de manera maravillosa, con una gestualidad y una
teatralidad cercana a ese referente fundamental para THE DIVINE
COMEDY como lo es la figura de Scott Walker,
esas maneras de crooner que hicieron de canciones como “becoming
more like alfie”, “generation sex” o “charge”
experiencias de comunión músico y público de esas
que erizan los vellos. Además la presentación de canciones
de su trabajo más reciente “Victory for the comic
muse” nos hace presagiar un renacimiento del culto a THE
DIVINE COMEDY sobre todo gracias a hits como “diva
lady” o preciosidades del estilo de “A
Lady Of A Certain Age” que algunos del entregado público
ya coreaban y conocían en detalle.
Y como colofón
de la noche para nosotros, aunque después vendrían CYCLE
a los que ya no vimos, aparecieron sobre el escenario Ian McCullogh
y sus ECHO & THE BUNNYMEN. Envueltos en una nube
de humo y unas luces intensas que variavan de rojos a verdes, la noche
ya nos devolvía frialdad, y parece que casí todos nos contagiamos
de esa frialdad. Desde el mismo Ian que casí sólo
se preocupaba por los volumenes de los monitores y las inclemencias del
sonido, aunque no era para tanto porque afuera, la cosa sonaba bastante
bien, muchos incondicionales en las primeras filas e indiferencia para
los demás. Pero musicalmente la cosa estuvo muy bien, un éxito
tras otro, “seven seas”, “the killing moon”,
“ocean rain”, y exitos de ahora como “stormy
weather” o “everything kills you” y como
curiosidad en la parte final nos redescubrieron el formato poppurri con
sus largas veriones, lo mejor de su actuación para mi, de THE DOORS,
Lou Reed con su “walk on the wild side”
e incluso “in the midnight hour”
de Wilson Picket. Vamos que me convencieron, yo que era
la primera vez que los veía en directo y no me considero fan, aunque
reconozco que me gustan mucho. No me defraudaron.

Esto fue todo,
corto pero intenso, lo poco que las “obligaciones” me permitieron
disfrutar de este Festival Do Norte que, en teoría reservaba para
su segundo día su momento de gloria con las actuaciones de RADIO
4 y en especial de los esperadísimos PLACEBO.
Pero como siempre uno sale de este pequeño festival y esta villa
de Vilagarcía de Arousa gustoso y consciente de haber disfrutado
de un platito de buen pop.
GUILLERMO ARIAS (Junio 2006)
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