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No sé si alguien
de entre los que asistimos a aquellas primeras ediciones en la época
del velódromo llegamos a intuir que aquel festival de indie-pop
llegaría a experimentar tal crecimiento hasta convertirse en el
monstruo actual. Pero, hecho el flash-forward de 1995 a la actualidad,
el caso es que las virtudes y vicios de Benicássim vienen a ser
básicamente los mismos.
No hay duda: la pericia y la coherencia a la hora de elaborar el cartel
del FIB sigue siendo un ejemplo para TODOS LOS FESTIVALES DEL MUNDO, y
eso se ha hecho más patente en un año que, si tiene que
brillar por algo (además de por los grupos que tocaron), es por
su altísima presencia de público y medios procedentes del
extranjero. Ojo, porque el New Musical Express estaba entre los patrocinadores
y lleva meses promocionando el FIB, y ojo también porque la revista
francesa Magic! tenía stand propio, cosa que sólo sucedió
con dos publicaciones españolas: Go y Alter Ego.
Paralelamente, las rémoras
organizativas también han crecido, yo creo que propiciadas por
dos factores: la prepotencia y la falta de autocrítica de los hermanos
Morán. Que el festival se dedique a la música independiente
y que los susodichos sujetos lleven pintas no implica que estén
aquí para hacer una labor de interés social. De hecho, no
son más que dos empresarios neoliberales cuyo fin último
no es otro que el de maximizar beneficios al precio que sea, y eso sigue
implicando una alarmante falta de respeto hacia un público que
nunca se han merecido. De nada sirve que, como todos los años,
en la rueda de prensa final se dediquen a echar la llorada y amenazar
a las instituciones para que "apoyen" al festival (esto es,
que den más dinero) cuando todos sabemos que se trata de una empresa
privada que ya recauda cantidades ingentes de dinero gracias a sus numerosos
patrocinadores. Pedir ayuda pública (que, por cierto, ya existe
y es muy alta) sólo tiene sentido cuando ésta sirve para
bajar el precio de las entradas, como sucedió en el caso del Santirock.
Lo contrario (esto es, poner cada vez precios más altos) no es
más que una descomunal exhibición de morro.
Este año se desbordaron
todas las expectativas en cuanto a público. Por primera vez se
agotaron todos los abonos y entradas de día con antelación
(según datos oficiales, 35.000 de lo primero y 13.000 de lo segundo),
a lo que habría que sumar los 1.300 periodistas acreditados y el
personal del festival. Los que habéis ido alguna vez estaréis
haciéndoos la misma pregunta que yo: ¿y cabe tanta gente?
Pues claro que no. De hecho, y según me comunicó una persona
relacionada con el festival, el primer día apareció la policía
judicial con la intención de no permitir que se abrieran las puertas
del recinto: se habían vendido más entradas de las que permitía
el aforo (ya de por sí muy generosamente inflado). Por supuesto,
este dato se ha silenciado y no ha aparecido en ningún medio, pero
de esas lindezas hablo luego.
No sé si era la
presencia de RADIOHEAD o qué, pero el caso es que al festival se
acercó mogollón de gente sin entrada (alguno desde Dinamarca).
A mí llegaron a abordarme en la estación de autobuses de
Madrid para preguntarme si tenía alguna de sobra, los más
fueron colocando carteles en las zonas de acampada o las inmediaciones
del recinto para ver si caía algo. Consecuencia: muchos se colaron
(llegué a ver a tres pies negros con un perro dentro del recinto!)
y otros se dedicaron a ver todo el festival desde el puente elevado de
la N-340 o desde la colina que hay en la parte de atrás (aproximadamente
mil personas). Dentro, por supuesto, la cosa estaba impracticable, no
se podía caminar sin encontrar un centímetro vacío,
lo cual, teniendo tan recientes casos como el de Roskilde, acojona bastante.
Por otro lado, falló la previsión con respecto a las zonas
de acampada y la noche del jueves ya estaban completas las dos principales,
con lo que hubo que habilitar una tercera. A pesar de ello, siguieron
siendo insuficientes y hubo gente que acabó acampando en los naranjos
que hay en el camino que va al recinto, en los párkings (en medio
de coches!) o junto a las vías del tren. Por supuesto, las zonas
"oficiales" no sólo no han mejorado sino todo lo contrario.
En la más cercana al recinto no había agua potable, las
duchas seguían siendo las mismas y los pedregales siguen siendo
pedregales. Las tiendas, por cierto, estaban tan apiñadas que no
había pasillos ni distancias de seguridad. Suerte, de nuevo, que
la gente vino en plan tranquilo y exquisitamente civilizado y no pasó
nada. Una vez más: el FIB no se merece este público, que
encima no tiene ningún reparo a la hora de consumir, comprar merchandising
oficial y esas cosas.
Vale. Comparado con otros
festivales como Reading, en el que hay robos en las tiendas de campaña,
la gente va en plan hooligan y ¡hace hogueras dentro del recinto!
e incluso no te dan los horarios de los grupos, sino que te los tienes
que comprar, aquí hay más respeto e incluso iniciativas
tan loables como la del Fiber, un periódico gratuito que cada año
funciona mejor a pesar de que todo lo pone de puta madre y de que para
ellos no hay conciertos malos. ¿Nunca os habéis preguntado
de dónde sale el peloteo indiscriminado de los medios al festival?
Pues es muy fácil: cualquier atisbo de crítica se castra
de raíz. Los que hagáis fanzines, programas de radio o temas
similares ya sabréis que para recibir la apetitosa acreditación
(ese caramelo que consiste en entrada gratis y barra libre) el requisito
fundamental es sacar información previa del festival dorándoles
la píldora. Siempre habrá que aplaudir que fanzines, radios
libres y otras iniciativas que no son profesionales ni mayoritarias tengan
la oportunidad de acudir como medio acreditado pero, paralelamente, la
censura sobre los que no entren al trapo (incluidos medios profesionales
y mayoritarios) se hace cada vez mayor. Además del Feedback (que,
según la organización, no ha hecho un seguimiento previo
"adecuado" que le haya hecho merecedor de la acreditación),
han sido vetados medios como Mondosonoro, AB o La Luna, además
de periodistas individuales (ejem, David Saavedra es uno) por escribir
cosas que no les gustaban a los Morán. En el caso de Mondosonoro,
se les retiró la acreditación por hacer mención en
su entrevista a PRIMAL SCREAM a que se les cortó el sonido en la
edición del 2000. Es cierto que les cortaron el sonido, nadie se
lo ha inventado. En el caso de La Luna y el mío, fue por este párrafo:
"Pero, como siempre, no es la música el principal reclamo
de Benicássim. O no directamente; el fiesteo más o menos
destroy (ver fotos) sigue siendo la llamada divina para muchos de los
asistentes". Las fotos se refieren a cuatro primeros planos de un
tío que está haciendo el conas en la carpa. Alguien de la
organización decidió que esto creaba una mala imagen del
festival, sobre todo teniendo en cuenta la creciente sensibilización
de la opinión pública ante temas de drogas. Sin entrar en
más detalles sobre un tema que igual os la sopla, simplemente señalar
que este tipo de prácticas atentatorias contra la libertad informativa
(básicamente, si un periodista incurre en un "delito"
de este tipo, se le prohibe informar sobre el festival) es permitido gracias
a la complicidad de los medios, que se callan y siguen hablando del FIB
de forma elogiosa. En esta edición, de los que he seguido, tan
sólo Nando Cruz (El Periódico de Catalunya) ha sido un poco
crítico con el festival. Curiosamente, y para descojonarse un poco,
os reproduzco un párrafo de la organización que se puede
leer en el libreto oficial del FIB: "No queremos que un evento tan
especial, en un lugar tan maravilloso, donde la comunicación y
la tolerancia son esenciales, tenga que ser sometido a ningún tipo
de censura. Gracias por pensar en todos". Para entrar en contexto,
estas palabras se encuadran dentro del apartado de recomendaciones y es
un ruego para que los asistentes que consumen drogas lo hagan de modo
responsable. Con mi mayor sinceridad, aplaudo el que lo planteen así
y no el que lo prohiban directamente, pero lo que no apruebo es que el
acojone que les provoca que se monte un pollo o que les cierren el recinto
les lleve a censurar de forma tan fascista a los medios de comunicación.
Fascista porque incluso Miguel Morán puso a una dotación
de la Guardia Civil en la puerta para evitar que una furgoneta repartiera
ejemplares de La Luna en la carpa de internet, cosa que estaba prevista
según un acuerdo publicitario. Y ahora vamos a la música,
que al final es lo que nos ha hecho estar ahí un año más
a todos los que decimos que no vamos a volver nunca más y sin embargo
acabamos haciéndolo.
JUEVES
Es la famosa
fiesta del Velódromo. Se empieza a notar lo del overbooking con
la inmensa cola que se forma en la taquilla (recordar que el abono no
vale y la entrada son 12 euros. Aún así se llena). Tienen
sólo a dos personas despachando, siguiendo la lógica neoliberal
de reducir gastos de personal para maximizar las ganancias. Gracias a
esta costumbre empresarial me pierdo a MAGA, CASSINO, OCTUBRE y BEACHWOOD
SPARKS. Veo a NADA SURF, que están simplemente correctos. Su nuevo
álbum carece de fuerza y evitan algunos de los hits más
cañeros, como "Popular". La primera sorpresa son TÉLÉPOPMUSIK,
un colectivo francés entre cuyos miembros se encuentra Fabrice,
el bajista de AUTOUR DE LUCIE. Cuentan con dos vocalistas: una tía
con pinta de mayor y un poco gorda que canta de maravilla, temas atmosféricos
y de base más soul, y un tío negro que pilla los temas más
cañeros y a veces rapea a lo Tricky. Muy eclécticos, una
especie de pastiche que combina las facciones más exitosas de la
nueva electrónica, y un momento bestial final, con sampler de Visage
incluido, en el que el colega se pone a berrear: "¡Eh, ahora
los de las primeras filas, sí, vosotros, volveos hacia atrás,
miráis a los que tenéis detrás, les enseñáis
el dedo así y les decís Fuuuuuuuck youuuuuuu!": Directo
al top 10 de mis momentos favoritos de esta edición.
Luego pincharon
unos tipos llamados LES CHICHARRONS, que aparte de tener una técnica
espantosa, combinaron lo incombinable: salsa, temas playeros de terracita
julai y algo que me pareció que eran cantos tradicionales galaico-asturianos
(¿tenía algo la birra que me dieron?). Cuando mezclan el
"Indian Vibes" con gaitas huyo por pies, que además está
lloviendo.

VIERNES
Al que madruga dios le
ayuda y al que no lo hace le castiga con horas de cola y con perderse
cosas, así que soy puntual y me voy a ver a NO NEO. Tras el concierto
de presentación del FIB en Madrid, en el que se les oía
más a la gente que a ellos, por fin los veo en condiciones y me
molan. Tienen elegancia, canciones y sonido y, sobre todo, no se parecen
a nadie: una chica de belleza discreta que canta y se encarga de las programaciones
y un chico con gafas y aspecto serio pero nada migalesco que toca una
guitarra con muchos ecos. Mi única y lejana comparación
me llevaría a pensar en los SWANS. Ojo, porque creo que ya han
fichado por Strange Ones: magnífico gusto, sin duda.
Paso de ME ENVENENO DE
AZULES y me voy a dar una vuelta hasta que sale I AM KLOOT. Mucho público
en la carpa y ellos sonando de puta madre. Creo que nunca me ha gustado
tanto un concierto en el que el bajista no se levantara nunca de la silla.
Muy buenos, y la cosa va a más. THE NOTWIST lo flipan cuando ven
que la carpa está casi llena y que la gente ovaciona canciones
al primer acorde. De entre todos los grupos indietrónicos, son
los que dejan más clara su base pop, a veces de tendencia ruidista,
y el resultado funciona. Magnífico, hasta el punto de que se acabará
convirtiendo en uno de mis tres conciertos favoritos del festival.
En realidad el tercero,
porque el segundo viene a continuación: CRANES (maravillosa sorpresa
de última hora en sustitución de THE REINDEER SECTION).
Impecable concierto, con puntos atmosféricos, momentos celestiales
("Fragile") e incluso algún inesperado arrebato ruidista.
Menudo porte el de Ali Shaw y qué bien lo clavó Guillermo
Z. del Águila en su crónica del Fiber: el mejor momento
del concierto fue ver cómo situaba la mano en el vientre mientras
cantaba. Por cierto, que viéndola de cerca me recuerda un poco
a la actriz Ana Fernández. Maravillosa mujer. Ambas, me refiero.
No tocan ninguna de mis dos favoritas del nuevo disco ("Driving in
the Sun" y "The Maker of Heavenly Trousers") ni tampoco
"Tomorrow Tears" pero me da igual, porque siguen siendo, aunque
parezca un tópico, lo más parecido a La Dama del Radiador
cantando "In Heaven" en "Cabeza Borradora".
Me voy corriendo a ver
si pillo algo de NOSOTRÄSH. Se han puesto muy guapas, me encanta
la falda con dibujos y letras de Natalia. El quinto miembro no es Pau
sino otra chica. Suenan bastante mal, funden "Gloria" con otro
tema y fallan. Terminan con "Reincidentes" y "Corazón
Colilla", pero creo que no ha sido su día. Hoy tampoco.
Me voy al grande y veo
a THE ELECTRIC SOFT PARADE, el último camelo del pop británico.
Más aburridos que quedarse en la playa. Veo la primera de SUPERGRASS,
no me da ganas de quedarme y me voy a MISS KITTIN & THE HACKER: directo
al Top 3 de mis decisiones más sabias del festival. La carpa es
un horno, Miss Kittin va de normal (o sea, no va disfrazada de enfermera
ni nada de eso) y su electro pop es divertido, guarrete e irreverente,
sí señor. Momento mágico: la peña reconoce
el jitazo "Frank Sinatra" al primer compás y vaya una
que se monta. Menudo tema, para quien no lo conozcáis: "You
know Frank Sinatra? He's dead, Ha ha ha ha ha! (risa muy malévola)
y ahora el estribillo: "Suck my dick, kiss my ass..." Ele, llevádsela
a vuestra profe de inglés a que os la traduzca.
Llego al comienzo de LOS
PLANETAS. Han empezado con la infame "La Máquina de Escribir"
y toda la peña está mirando a las pantallas gigantes, gritando
"¡eeeeeeh!" y partiéndose el culo. ¿Qué
pasa? Pues que el realizador se ha "olvidado" de enfocar al
grupo y se ha quedado con una pareja que se está dando el lote
a lo bestia. Al día siguiente el "Fiber" confirmará
que era una broma y que era parte de una peli que se estaba grabando.
En todo caso, es lo mejor del concierto, porque el grupo suena como un
walkman que se está quedando sin pilas. En general, el escenario
grande sonó todo el festival muy muy bajo de volumen salvo en las
primeras filas (o sea, a los 34.000 espectadores de pago restantes que
les den por el culo) pero ellos fueron quienes peor lo solventaron. De
lo poco que me entero, tocan "El Centro del Cerebro" y, afortunadamente,
evitan "Cumpleaños Total".
Veo la primera de MUSE.
El Bellamy se sube al piano y se pone a hacer cosas raras. Me piro. Hay
miles de personas dentro y fuera de la carpa para escuchar a DJ SHADOW.
Suena muy bien pero no le termino de pillar el rollo, aunque Nando Cruz
está entusiasmado y dice que es lo mejor del festival.
Espero emocionado a los
CURE, como es de recibo. Salen con la formación del "Bloodflowers",
Simon Gallup se ha cortado el pelo. Empiezan con las dos primeras del
"Bloodflowers", luego va "Plainsong" y, si no me traiciona
la memoria, "Open", "The Kiss", "Shake Dog Shake",
"One Hundred Years"...:¡Están tocando todos los
primeros temas de sus álbumes! Bueno, por enmedio meten otros menores
del "Wish" y, qué bien, la demoledora "Siamese Twins".
Luego tocan "Bloodflowers" y se van. Pues vaya ful, si parece
como si no hubiesen empezado. Bueno, hay un bis en plan 78-80: "Three
Imaginary Boys", "M", "Play For Today" y "A
Forest". Guay: los curiosos ya se han ido y los fans están
(estamos) entusiasmados, así que hay premio final: "Inbetween
Days", "Just Like Heaven" y "Boys Don´t Cry".
Un concierto excéntrico con 15 minutos finales que casi valen por
todo el festival. Está pinchando Mani pero paso.

SÁBADO
Empiezo con
EL DIABLO EN EL OJO. Rebosan presencia escénica, pero me suenan
demasiado a Bad Seeds. Vale, eso no está mal, claro, pero es que
son las cinco de la tarde. Deben haber sudado de la hostia. Me voy a AROAH.
Sale con Frank Rudow a la batería, Nacho Vegas a la guitarra y
otro guitarra y un bajista. Las canciones ganan mucho más cuerpo
al sonar con banda. Ella está supernerviosa, se le caen las cosas
y tal, y eso me encanta porque es la primera vez que veo eso en ese festival
en el que todo el mundo intenta disimular esas cosas. Sólo toca
temas del álbum pero no termina de sonar del todo bien. Aún
así, casi de lo mejor de la presencia española de este año.
FINE! también están muy bien, aunque les he visto sonar
mejor otras veces. Pillo la recta final de la BETA BAND y les veo enérgicos
y salvajes, con todo el mundo entusiasmado. Me quedo pillado y, sin darme
cuenta, me he perdido a MERCROMINA, que venía con sección
de cuerda. Mierda. Veo a THALIA ZEDEK, también con Vegas a la guitarra
(que lleva una camiseta de Dennis Cooper) y el resto guiris. Oscura e
intensa. Termina con la versión de "Dance Me to the End of
Love", pero a mí esto de recrearse en el dolor no me apetece
todavía y me pierdo a LOW: top 1 en mis decisiones más desafortunadas
del festival, según deduzco de las críticas que he leído
después.
Hay una multitud
para ver a BELLE & SEBASTIAN en el grande. Ya no está Isobel
con ellos. Empiezan con una cortinilla de las de "Storytelling"
y siguen con "Sleep The Clock Around". No repiten ni una de
las del año pasado y van en plan grandes éxitos, pero suenan
un poco desangelados, se les hace demasiado grande el sitio.Creo entenderle
a Stuart Murdoch que le dedica "The State that I am in" a la
tía de CAMERA OBSCURA, que creo que ya es oficialmente su novia.
Al final suben a dos chicas japonesas y otra del público para que
hagan el ganso con ellos mientras tocan "Legal Man", que es
la única que repiten respecto al año pasado. Me tiene pinta
a que ya estaba preparado y pienso que segundas partes nunca fueron buenas.
Aprovecho la amenaza de salida de PAUL WELLER para irme a cenar y regreso
cuando está terminando.
Llega el momento
culminante: RADIOHEAD. Thom Yorke se mueve con espasmos en plan freak,
impresionante frontman. El guitarra empuña un transistor y va cambiando
el dial (algo así como un sampler realizado en vivo) con mucha
caña. Están tocando "The National Anthem". Bestial.
No renuncian a los hits: la comunión con el público es total
en "Karma Police" y "Fake Plastic Trees". Hay silencios
acojonantes de la multitud en los momentos más pausados. La gente
hace lo que Yorke les pide en cada momento. Terminan con "Everything
in its Right Place" con los dos guitarras arrodillados en el suelo
y manejando aparatitos. Musicalmente son flipantes, pero verlos tocar
en el escenario te hace alucinar más. Regresan y anuncian una nueva.
Ahora los dos guitarras, uno a cada lado, aporrean la percusión.
Suena super rockera pero nada tópica. Lo han bordado. Grandísimos.
El concierto del año.
Demasiada
peña. Me entra agorafobia. Me resigno a ver a PRIMAL SCREAM a kilómetros
y por las pantallas. Comienzan con el primer single de "Evil Heat".
El sonido viene y va, no les puedo pillar toda la intensidad, pero me
quedo pillado con Bobby Gillespie, que está absolutamente cool.
Sólo hacen temas cañeros, mucho "Xtrmntr", mucho
"Evil Heat", nada de "Screamadelica", cae también
"Rocks". Mola mucho cómo tocan "Autobahn 66",
el pastiche de Kraftwerk, pero se olvidan de mi nueva favorita, "Deep
Hit Of Morning Sun". Cuando atacan con "Swastika Eyes"
es un terremoto. ¡Decenas de miles de personas botando y perdiendo
el control! Si suena así tan atrás no me quiero imaginar
cómo será en las primeras filas. Quienes los vieron en el
2000 dicen que esta vez no estuvo tan bien, pero yo ya me he enganchado
a los Primal... por fin, después de tantos años.
Está
pinchando Richard Fearless de Death In Vegas, pero si me quedo no tengo
cama en Burriana. Luego salen RINOCEROSE y al día siguiente alguien
me cuenta que llevaban a una stripper que se quedó en top-less.

DOMINGO
Las fuerzas se acaban y
empiezo considerablemente más tarde. Llego a las 7 y me voy a ver
a NICE MAN. El colega es Francis McDonald (Teenage Fanclub, BMX Bandits),
un tipo tan simpático que ni saliendo con un sombrero cordobés
es capaz de caer mal. Se presenta en spanglish, dice que le encanta estar
ahí, la playa, el mar, las tapas y tal y se marca una versión
de "What a Wonderful World". Luego sale la banda y el colega
va explicando, canción a canción, el desarrollo de su disco,
una especie de ópera pop que cuenta la historia de un tío
normal que conoce a una tía en un concierto, follan, se enamoran,
luego pillan celos, ella lo deja, él se deprime, bebe y luego vuelve
a sentirse listo para estar enamorado de otra de nuevo y todo vuelve al
principio. Las canciones son temas pop de los de toda la vida, pero las
presentaciones tienen tanta gracia que todo el mundo acaba super contento.
Otro momento para mi top 10: pilla el móvil, dice que va a llamar
a su novia que está en Escocia y le dice al público que,
cuando se ponga, a la de tres, todo el mundo tiene que decirle "¡hola,
Kira!". Lo hace y a continuación le dedica una canción
a la chica que es toda en plan "you´re a monkey". Plas,
plas, plas.
Voy a otro escenario y
están BEEF super cañeros. Basan el concierto en la línea
que más me mola de ellos, la que tira por la onda Joy Division-Wire-The
Fall. Bestial "07", ese tema del nuevo disco que suena como
"God Save The Queen" y cuya letra es "Ignacio Ramonet,
Noam Chomsky, Le Monde Diplomatique, Nouvelle Cuisine", etc. El guitarrista
gordo de gafas dice que tenía varios chistes preparados pero sólo
se acuerda de uno: "iba a decir que somos Belle & Sebastian y
que yo soy la gorda". Pena que sonaran un pelín estridentes,
pero se mantienen como principales candidatos al mejor concierto nacional,
perdón, estatal.
Veo la última de
HAVEN, pop británico más cañero que en disco, y parece
que han estado bien. Renuncio a DOMINIQUE A para ver a DOT ALLISON, que
sustituye a CORNELIUS. La carpa está llena de japoneses y de gente
que cuando empieza Allison se marcha: supongo que iban a ver a Cornelius.
Pues me gusta mucho: pop electrónico, mucha presencia y parte final
muy guitarrera (que supongo que es lo que un compañero de rdl ha
interpretado como que ha perdido el rumbo), o igual es porque termina
haciendo una versión de ONE DOVE en plan balada mientras todo el
mundo huye despavorido.
BLACK REBEL MOTORCYCLE
CLUB son un calco de los Jesus pero sin provocación ninguna. Inofensivos,
vamos, pero por ahí hay tías gritándoles lo de tíos
buenos y tal. Ya se sabe que lo primero es lo primero. DOVES suenan también
a walkman gastado. Les veo cosas pero creo que tendré que escuchar
el disco para captarlo bien. SUEDE, sin Neil Codling, hacen lo mismo de
siempre. Al parecer, el repertorio ha sido elegido por los fans, pero
no me lo creo porque tocan cuatro del "Head Music" y las canciones
que tocan siempre, en el orden de siempre y de la misma manera de siempre.
Está bien para quienes los vean por primera vez, pero sólo
para ellos. Hay tres nuevas pero no me molan nada. Al menos terminan con
"New Generation", que últimamente no la tocaban tanto.
Correctos, aunque tampoco han sonado tan bien como en sus anteriores presencias.
Me da que se han quedado estancados, que se les ha pasado el arroz, que
todavía son demasiado jóvenes para haberse vuelto tan conservadores.
En fin.
Paso de los CHEMICAL y
me voy a la carpa Mond a ver pinchar a Justine Frischmann. Me da una idea
de lo que deben ser las sesiones de famosetes en los clubs de Barcelona.
Ella está en un escenario alto, tras una valla y con guarda de
seguridad. La gente se va hacia las primeras filas, se la queda mirando,
se cerciora de que es ella, comenta que está gorda (más
bien ha salido con pinta de guiri arrastrada que se ha atiborrado de birras
y tapas en la costa levantina) y luego se ponen a bailar y jalear mirando
para ella. Su sesión aúna homenajes a su música favorita
y mucho sentido del humor: comienza con Eminem y Duran Duran, mete mucha
new wave, Blondie, Madness, Wire, hasta que pone "Girls & Boys"
(el hit de su ex novio Damon que ironiza sobre los brits que se van a
veranear a los países latinos buscando el ligoteo) y lo mezcla
con "Smells Like Teen Spirit" y todo el mundo se vuelve loco.
Definitivamente, es hábil y tiene MUCHO sentido del humor. Luego
mezcla sin ton ni son: un remix pirata de "Cannonball" con un
rapero, "Blue Monday", "100%" de Sonic Youth, "Sunglasses
at Night" de Tiga y muchas cosas que suenan a la temporada 80-82.
Pena de no habérsele ocurrido mezclar a Elastica y los Strokes.
Xavi y Elsa me convencen
para ver a AIR, aunque tampoco ellos están muy convencidos. La
puesta en escena parece de Emerson, Lake & Palmer e induce a sentarse
en el suelo. Suenan nítidos pero apalancan hasta al más
farlopero. Terminan con las conocidas y con cierta gracia: "Sexy
Boy" la tocan mucho más lenta y "Kelly Watch the Stars"
mucho más rápida. ¿Saint Germain p´al año
que viene o no hay huevos?
Ya poco da de sí
la cosa. Termino de reventarme en la carpa Motorola con la sesión
de Junior Sanchez. Cuando entro está pinchando "Bizarre Love
Triangle" y me entusiasmo. Sigue en la línea, aunque con cosas
desconocidas. Aparece por ahí FELIX DA HOUSECAT y entre ambos terminan
en una especie de bis en el que juguetean con el "Last Nite"
de los Strokes. Son las 8 de la mañana. Se acaba la música
aunque hay unos bongos de fondo. Juro que no vuelvo a Benicássim
nunca más: MENOS MAL QUE NOS QUEDA PORUGAL.

DAVID SAAVEDRA
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