Tras el fallecimiento del cineasta J.A. Bardém, emitieron en las diferentes televisiones sendos reportajes sobre su figura en las cuáles se incluían las típicas entrevistas de archivo. En una de ellas comentaba con verdadera saña irónica que, viendo lo que muchos de los partícipes y cómplices de todo aquello dicen hoy en día, se daba cuenta que realmente durante la dictadura el único franquista que existía en España era Franco. Y es que inventarse un pasado acorde con lo que se pretende trasmitir en el presente, es una de las debilidades más grandes del ser humano y en ocasiones esas falsificaciones son tan generalizadas que pasan a convertirse en una mentira colectiva trasmutada en verdad.

En el ámbito musical la más habitual es crear de la nada un background musical inverosímil. Todos los que tenemos en torno a los 25-30 años en la actualidad, al parecer, contábamos con un hermano mayor que flipaba con Derribos Arias, Parálisis Permanente o Décima Víctima (por eso todos ellos eran superventas...) y no con uno que escuchaba a Joaquín Sabina, Los Pecos o Barón Rojo ( que de esos sí que conozco bastantes...el mío sin ir mas lejos). Todos conocíamos a Rem antes de la edición de "Out of Time" (ja!), a Nirvana antes de "Nevermind" (ja, ja!), éramos fans hasta la médula de los Smiths y, por supuesto, fuimos coetáneos, con enorme interés, al alumbramiento de los Stone Roses ( ja, ja, ja!). Son sólo unos ejemplos al uso, fácilmente rebatibles con un simple "ostra entonces tendrás esos discos en vinilo, ¿no?" . Aunque bueno, siempre habrá quien sea capaz de comprarse una de esas lustrosas reediciones que salen hoy en día a precios astronómicos con tal de poder seguir tirándose el rollo. Pues ya puestos, agénciense una copia de vinilo en condiciones del "Loveless" de My Bloody Valentine antes de que los magos del revival decidan atacar esa época.

Pero la verdad y con enorme extrañeza, uno de los casos más sorprendentes y extendidos es el referente a La Bola de Cristal. Sí, aquel programa "infantil" que se emitía los sábados en los añorados y estúpidamente idealizados años 80. ¿ Recuerdan? Cuando éramos enanos y poníamos el despertador en aquellas entrañables mañanas para ver las aventuras de Maese Cámara, Maese Sonoro y La Bruja Avería, acartonados capítulos de series como "The Monsters" o "La Pandilla" y, posteriormente, vegetar frente a Gurruchaga en aquel epilogo que sumar en los últimos años. Creo que pocos de los que vivieron su infancia durante aquellos años no ejercitaron esta practica sábado sí y sábado también con constancia casi tan religiosa como las tardes semanales acompañados de Espinete y Don Pimpón.
Hasta ahí todo correcto. Lo que me hace arquear la ceja y amoldar mi cara a la forma de un interrogante es lo de la música de La Bola de Cristal, por seamos sinceros, cuando Alaska, Gurruchaga, Kiko Veneno and cía se ponían a interpretar aquellos cortes musicales era (desde la visión infantil) lo peor del programa y el momento perfecto para ir a por mas galletas o simplemente desear que aquello terminase cuanto antes, al igual que sucedía con aquellas ridículas cantinelas que cerraban Barrio Sésamo o la insoportable Rosa León que aparecía por todas partes. Yo particularmente generé un profundo espíritu de repulsa que me hizo coger sincera manía infantil hacia personajes como Alaska, Pablo Carbonell o Kiko Veneno, por la que tuvieron que pasar mucho años para poderlos observar con objetividad y, la verdad, jamás escuché en el colegio llegar el lunes, decir "Viste que güay era la canción de Kiko Veneno que cantaron este sábado" ni por supuesto que nadie las entonase en una clase como la mía, donde el tutor de aquel entonces tenía una especial debilidad por ponernos a todos a cantar los temas del momento.

Y que quieren que les diga, los amos absolutos del pop español digerible entre niños de 9 y 10 años de aquel entonces eran Mecano, posiblemente el primer grupo del que un servidor fue fan y que a día de hoy, sigo considerando sus 4 primeros discos ( con excepción del segundo, el muy flojo "Donde está el país de las hadas") un digno ejemplo del pop comercial de la época, no se si por razones sentimentales o por criterios objetivos ( oquizá una mezcla de ambos). Canciones como "Hoy no me puedo levantar", " Perdido en mi habitación" (¿ no se la imaginan cantada por Los Planetas?) o "Me colé en una fiesta" creo que entraron por todos los oídos y salieron por todas las bocas de la época, mil veces más que el " que tiene esta bola que a todo el mundo le mola" ( ¿alguien recuerda algún otro tema atribuible a ese programa?), que todo sea dicho de paso es un tema realmente espantoso y que ahora alumbra los cotarros de moderneo pachuli con coartada kicth en plan "aquellos maravillosos años" y el eterno " es sábado por la noche y hay que pasarlo bien" que, al parecer, justifica todo. Sí los que flipan con Raphaella Carrá mezclada con los Smiths y parecen estar viviendo su adolescencia con 10 años de retraso. Ah! claro es que no tengo sentido del humor. Debe ser eso. Debe ser.

Por cierto, que nadie reivindica a Mecano, quizás por los continuos ataques de Alaska y los gurús de la movida: que si eran niños bien sin cultura musical, que si empezaron haciendo versiones de Aute.... Solamente Astrud ,desde la portada de su primer trabajo, han homenajeado al grupo de Nacho Cano. Yo, que quieren que les diga, entre el "Bote de Colón" y "Hoy no me puedo levantar", no tengo ninguna duda. Tampoco entre "Cruz de Navajas" o "Mi novio es un Zombi". Y tengo la sensación que al decir esto me estoy haciendo ligeramente antipopular.

No es ni por asomo la intención de esta líneas, como parece que han visto las dos personas a las que dejé leer un borrador previo, atacar a " La Bola de Cristal" como programa, ni juzgar la supuesta calidad de su música, sino poner un poco de sentido común en todos esas reinvenciones del pasado que no se cree ni el más ingenuo. Así que, déjense de monsergas y de marear la perdiz. Si ahora se les han dado por ahí, perfecto, pero venirme con el cuento de La Bola de Cristal como la-música-que-sonaba-a-todas-horas-cuando-era-pequeño no se lo cree nadie. Ya puestos, por qué no reivindicamos a Horacio Pinchadiscos, Nins y Parchis. O mejor, a Maria Jesús y su Acordeón. En estos locos tiempos de principios de siglo todo es posible. Incluso la rehabilitación de Spandau Ballet. Tiempo al tiempo.

JAVIER BECERRA